FICHA

Título original: The Crown
Título en España: The Crown
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2016
Temática: Drama
Subgénero: Histórico.
Resumen: Crónica de la vida de Isabel II, desde el momento en que su matrimonio y posterior coronación hasta la actualidad. Mediante una serie de flashbacks se presentan algunas pinceladas de su infancia. Se da particular importancia a las relaciones entre el Palacio de Buckingham residencial real y el número 10 de Downing Street, residencia oficial del Primer ministro. Un homenaje a toda una vida ya que en el 2017 la reina Isabel II y su esposo Felipe tienen una edad de 91 y 96 años respectivamente.
Protagonistas
: Claire Foy, Matt Smith, John Lithgow, Vanessa Kirby, Ben Miles, Jared Harris, Victoria Hamilton, Jeremy Northam, Alex Jennings, Eileen Atkins, Pip Torrens, Harriet Walter, Lia Williams, Greg Wise, Harry Hadden-Paton, Andy Sanderson, Michael Culkin, Nicholas Rowe, Simon Chandler, Stephen Dillane, Clive Francis, Patrick Ryecart, Nicholas Jones, Paul Sheridan, David Shields, Kate Phillips,
Lo mejor: Una fidelidad bastante alta para ser una serie de tv a los hechos que realmente ocurrieron tanto desde el punto de vista oficial como desde el punto de vista real.
Lo peor
: La búsqueda de la objetividad y de la fidelidad al relato histórico ha restado algo de intensidad y emotividad a la trama.
Lo más curioso: El episodio que ha sido más discutido es el desenlace de la relación entre la Princesa Margarita y el aviador Peter Townsend, ayudante del Rey Jorge VI. La serie afirma que el primer Ministro Anthony Eden y la Reina impidieron el matrimonio de su hermana y el aviador, cuando –al parecer- fue todo lo contrario, trataron de facilitar el matrimonio
¿Cómo verlo?: En Netflix.

Puntuación: 8

PROMO (en castellano)

CABECERA

MÚSICA

VER SERIE

WEB OFICIAL (Netflix)

Comprar DVD en Amazon

Lo mínimo que puede decirse sobre THE CROWN

The Crown (La Corona) es una de esas series de alta gama de las que nunca aparecen más de dos o tres en la misma temporada. En los próximos Premios Emmy que se entregarán en septiembre, The Crown figura, junto a House of Cards, Stranger Things, The Handmaid’s Tale, Westworld, y Better Call Saul, como aspirante a ser reconocida como la “mejor serie dramática”. Y quizás lo sea, al menos en su género. Porque The Crown está muy lejos de House of Cards, pura ficción televisiva (¿por qué es ficción? ¿verdad?), y se atiene al guión que ha marcado la actualidad de las ocho últimas décadas que, finalmente, ha ido engrosando el libro de la Historia.

De hecho, hay muy pocas concesiones a la ficción en The Crown, incluso para elaborar el más pequeño diálogo se han tenido en cuenta los relatos de los protagonistas (ayudantes reales, sirviente, secretarias de primeros ministros, memorias de estos, etc.) y el resultado ha sido una serie que casi parece un documental. Y este es el primer y único problema que tiene la primera temporada de The Crown (y que no es necesariamente negativa): carece de emoción, casi todo en ella es realidad y fidelidad a los hechos que realmente ocurrieron. Todo parece, pues, frío y sin alma… pero es que, probablemente, las cosas fueron así y la familia real inglesa está hecha de otra pasta y no siente las emociones humanas con la intensidad que usted y yo.

Solamente en los amores entre la princesa Margarita y el ayudante del Rey Jorge VI, el capitán Peeter Towsend, existe cierta intensidad (y tampoco excesiva) que ha llevado a la única discusión sobre la fidelidad histórica de la serie: en efecto, no está muy clara la polémica sobre si fue el primer ministro, Anthony Eden y la Reina Isabel, quienes prohibieron a la Princesa Margarita contraer matrimonio con un divorciado, para más inri, plebeyo (por muy héroe de la RAF que fuera), tal como se ve en la serie, o más bien intentaron todo lo contrario, facilitar una vía legal para esa unión. En cualquier caso, se trata de un problema menor en la trama, o más bien en la crónica del reinado.

La serie ha nacido con vocación de abarcar todo el reinado de Isabel II hasta nuestros días, incluidos los “annus horribilis” (1992) en que salieron a la superficie las desavenencias entre su hijo Carlos Príncipe de Gales y su esposa Lady Diana, mientras que su otra hija, la princesa Ana se divorciaba del capitán Mark Philips y el príncipe Andrés se divorciaba de Sarah Ferguson… sin olvidar el incendio de una parte del castillo de Windsor. De momento, en esta primera temporada nos tenemos que conformar con ver la escenificación de la familia real en un arco de tiempo que abarca desde 1947, cuando el príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca renuncia a sus títulos para casarse con la heredera del rey Jorge VI, hasta la dimisión de Churchill como primer ministro (1955) el inicio de la llamada “Crisis de Suez”. Se trata de la serie más cara filmada en el Reino Unido y, por tanto, los 60 episodios divididos en 10 temporadas, deberán hacerse esperar. De momento ya está encargada la segunda temporada que se estrenará a finales de 2017.

La serie es de las que nadie debería perderse, no solamente por su interés histórico (relativo en nuestro país al tratarse de situaciones que atañen a la familia real inglesa), sino por su calidad, en primer lugar en lo que a la elaboración del argumento se refiere, en segundo lugar a las interpretaciones, correctas en todos los casos (John Lithgow logra, por ejemplo, dar a su papel como Winston Churchill ese aspecto desaprensivo, a ratos diabólico, en otras sediento de sangre y a veces, incluso, paternal y lúcido, que en realidad tuvo), en tercer lugar a las localizaciones (que se han realizado en su mayor parte en decorados de estudio, mediante infografías o aprovechando edificios existentes pero que no corresponden a los reales en donde transcurrieron los hechos históricos (la catedral de Ely pasa por ser la abadía de Westminster y las escenas en Kenia se filmaron en Sudáfrica). En cuanto a la ambientación es extremadamente detallista y escenas como la operación de extirpación de un pulmón del Rey Jorge VI se filmaron tal y como ocurrieron, con una precisión obsesiva.

Resulta triste –incluso muy triste- comparar esta serie sobre la familia real inglesa con las que se han filmado en España sobre la monarquía restaurada en 1975. Viendo series como Sofía, Alfonso el príncipe maldito, El Rey, Una bala para el Rey, El día más difícil del rey, Felipe y Letizia y alguna otra igualmente olvidable, y comparándolas con The Crown se entienden muchas cosas: en primer lugar porque la corona británica goza de buena salud y aquí aparecen sarampiones republicanos con frecuencia y, en segundo lugar, lo que en el Reino Unido se tiene por Historia con mayúsculas, aquí la crónica de la familia real que vemos en estas series está realizado con el espíritu (y a veces con la letra) de un Sálvame de Luxe. La Corona, aquí y en Zwazilandia, en el Reino Unido o en Bután, o tiene prestigio, distancia y altura, o no es nada.

Serie para todos los públicos… que sientan un interés por la Historia y una curiosidad por cómo fue una parte del siglo XX.