FICHA

Título original: Smallville
Título en España: Smallville
Temporadas: 10 temporadas (218 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2001-2011
Temática: Acción.
Subgénero: Superhéroes
Resumen: Antes de establecerse en Metrópolis y después de su período de infancia junto a los Kent, el futuro Supermán llevaba una vida familiar con sus primeras novias, matriculado en una High School y frecuentando a quien luego se convertiría en su enemigo mortal Lex Luthor.
Protagonistas: Tom Welling, Kristin Kreuk, Michael Rosenbaum, Allison Mack, John Schneider, Annette O’Toole, Jensen Ackles, Erica Durance, John Glover, Sam Jones III, Aaron Ashmore, Justin Hartley, Eric Johnson, Camille Mitchell, Laura Vandervoort, Cassidy Freeman, Callum Blue, Emmanuelle Vaugier, Sharon Taylor, Françoise Yip, Jessica Parker Kennedy, Elise Gatien, Mitchell Kosterman, Serinda Swan, Adrian Holmes, Alaina Huffman, Terence Stamp, Crystal Lowe, Jensen Ackles, Erica Cerra, Emily Bruhn, Beatrice Rosen, Chasty Ballesteros, Kelly Brook, Britt Irvin, Pam Grier, Ian Somerhalder, Christopher Reeve.
Lo mejor: La idea de conocer la vida de Clark Kent antes de convertirse en Superman
Lo peor
: Los protagonistas no eran precisamente un dechado de expresividad.
Lo más curioso: .En un principio, los productores querían hacer una serie sobre el personaje de Batman. Luego la idea evolucionó hacia la figura de Superman para evitar hacer competencia de Batman Begins que la propia productora (la Warner) acababa de lanzar.
¿Cómo verlo?: En España fue emitida por TVE1, TV2, Fox, Clan y Syfy. Puede comprarse en DVD, algunos episodios en castellano están colocados en youTube y la serie puede bajarse mediante programas P2P en versión original y algunos en castellano.

Puntuación: 6

PROMO – 1 (en inglés)

PROMO – 2 (en inglés)

PROMO – 3 (en inglés)

PROMO – 4 (en inglés)

PROMO – 5 (en inglés)

PROMO – 6 (en inglés)

PROMO – 7 (en inglés)

PROMO – 8 (en inglés)

PROMO – 9 (en inglés)

PROMO – 10 (en inglés)

CABECERA – 1ª temporada

CABECERA – 10ª temporada

MÚSICA (subtitulado en castellano)

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Lo mínimo que puede decirse sobre SMALLVILLE

La historia del siglo XX y la actitud de los EEUU en política internacional pueden seguirse a través del personaje de Supermán, com si el “hombre de cero” apareciera cada vez que la Casa Blanca lo necesitara. En los años 30, cuando hizo su aparición, fue desde luego para crear el clima bélico que ayudara a olvidar los rigores de la crisis de 1929 (que diez años después, ni el “new deal” de Roosevelt había conseguido superar). La Casa Blanca tenía necesidad de mentalizar al pueblo norteamericano (aislacionista por naturaleza) sobre la necesidad de comprometerse en la defensa de la democracia y el libremercado. No tenía que temer porque el “hombre de acero” estaba a su lado.

Luego, cuando la Guerra de Corea a principios de los años 50 hizo que bramaran de nuevo los cañones, fue cuando George Reeves se embutió las mallas de Supermán y recordó a América que era invencible. En la última fase de la Guerra Fría, cuando el poder americano y el soviético parecían igualados, pero la política internacional parecía que los odiados bolcheviques iban ganando posiciones (se habían comido de una tajada el sudeste asiático) le correspondió a Christopher Reeve imbuir la voluntad de justicia y los valores –como siempre- de la democracia y el libremercado, junto a la sensación de supremacía nacional incuestionable (Reeve-Superman cerraba la segunda entrega de la serie empuñando la bandera norteamericana justo cuando los sandinistas llegaban a Managua, Jomehini dictaba sus fatwas desde el depuesto trono del Sha y las tropas rusas habían ocupado Afganistán).

Y así llegamos al Clark Kent que aún no era Supermán sino una especie de “boy scout” que apenas era capaz de reconocer sus poderes. No fue, sin duda, por casualidad que Smallville tuvo un ciclo vital que se prolongó desde el 16 de octubre de 2001 con una inercia que le llevó hasta el 13 de mayo de 2011, esto es: los años de la “era Bush”. Había que recordar a aquella América que vio como se hundían de manera inexplicable las Torres Gemelas y que vivió durante los años siguientes innumerables alertas antiterroristas, que los valores americanos, encarnados por jóvenes héroes, eran insuperables y debían estar siempre presentes dominando la modernidad.

¿Entienden por qué el personaje de Supermán ha formado parte del dispositivo propagandístico de la Casa Blanca durante más de 80 años? Cuando desde el despacho oval se precisa un elemento para dar confianza a la sociedad americana, trasladar la sensación dual de que está sometida a amenazas, pero al mismo tiempo protegida, entonces, en lugar del foco proyector de la imagen del murciélago sobre los cielos de Gotham City, se aprieta del botón de reactualizar “una de superhéroes” y aparece el rey de todos ellos, lar Kent.

La serie nos muestra al Supermán joven, situado en un pueblo de Kansas que da nombre a la serie y que jamás ha existido. Clark Kent es un alumno del instituto local, todos sus amigos son compañeros de clase y el protagonista va tomando conciencia de la envergadura de sus poderes, ni siquiera es capaz de mantenerse en el aire en los primeros episodios, a su timidez natural se une la reserva y circunspección necesarias para ocultar sus poderes. En las cuatro primeras temporadas, los temas son una especie de Al salir de clase con personajes algo atípicos: una serie de adolescentes que gira en torno a un instituto de enseñanza media. Quizás son los mejores por lo que tienen de aprendizaje de la vida. Aparecen situaciones sentimentales, primeros amores, primeros odios, filias, fobias, actitud de entrega, renuncia, heroísmo, lealtad…

Pero al llegar a la quinta temporada todo cambia: la serie aumenta su carga de ciencia ficción (era 2005 y ya no se podía negar que bandas de cabreros enfurecidos estaban dando una buena paliza a los marines en Afganistán y que en Iraq las cosas iban todavía peor), aparecen malvados cósmicos (“Zod”, “Brainiac”), superhéroes de los de toda la vida (“Aquaman”, “Flash”, “Flecha verde”, “Cyborg”), lugares astrales inhóspitos (“la zona fastasma”), personajes excéntricos (“el detective marciano”), hermanos de ADN (“Bizarro”) y la serie, poco a poco, va dejando lo que fue al principio para convertirse en una exhibición de efectos especiales. En la décima y la undécima temporada (2010-2014) parece como si viéramos otra serie que tiene poco que ver con la que se inició dos meses después del hundimiento de las Torres Gemelas.

El público también pareció apreciar esta decadencia de la serie. En su primera temporada se sumaron casi 6.000.000 de espectadores pasmados ante el plasma, al año siguiente, se había sumado oro medio millón y, a partir de entonces fue descendiendo en audiencias, primero levemente y apartir de la sexta temporada como una piedra para alcanzar la inanición en la novena con poco más de 2.000.000.

La serie recibió innumerables premios mientras estuvo en antena: al mejor sonido, al mejor maquillaje, al mejor diseño de producción, al mejor vestuario… Era evidente que sus protagonistas carecían de veteranía y experiencia para obtener algún premio relevante y que sus rostros, inexpresivos y circunspectos, no sugerían, ni en la peor de las crisis, sensación  sentimiento alguno. El historial de todos los protagonistas principales es bastante discreto y el hecho de que no hayan protagonizado ningún éxito con posterioridad a Smallville, indica que andan perdidos en series de poco lustre o en largometrajes que, por lo general, no pasan la frontera del Río Grande.

Una serie, en definitiva muy discreta, todavía más discretamente interpretada que, sin embargo, tuvo un público fiel que, aún hoy la considera una serie genial. Nuestra conclusión es que si, antes o después, aparece otra serie protagonizada por Supermán ¡peligro, se aproximan momentos duros en política internacional!