FICHA

Título original: Velvet.
Título en España: Velvet.
Temporadas: 4 (54 episodios).
Duración episodio: 70 minutos.
Año: 2014-2016
Temática: Drama.
Subgénero: Romántico.
Resumen: Las Galerías Velvet, en los años 50, se ven afectadas por la irrupción del pret-a-porter. Los protagonistas de la serie son la familia propietaria del establecimiento y las costureras que trabajan en él y los amores entre unos y otros.
Actores principales: Paula Echevarría, Miguel Ángel Silvestre, Aitana Sánchez-Gijón, José Sacristán, Manuela Velasco, Manuela Vellés, Marta Hazas,  Tito Valverde, Maxi Iglesias, Javier Rey, Cecilia Freire, Adrián Lastra, Miriam Giovanelli, Sara Rivero, Asier Etxeandia, Natalia Millán, Ángela Molina.
Lo mejor: La actuación de José Sacristán
Lo peor
: La época en la que se sitúa la trama es solo reconocible por los trajes.
¿Cómo verlo?: Emitida por Antena 3, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 7

MÚSICA DE LA SERIE

PROMO

VER SERIE ON LINE

WEB OFICIAL

Lo mínimo que puede decirse sobre VELVET

Resumimos la trama: Velvet es el nombre de unas galerías comerciales. Estamos en la España del año 1958 cuando los efectos de la Guerra Civil ya han quedado atrás, la época de las cartillas de racionamiento y de las restricciones eléctricas han quedado superadas, el aislamiento internacional del régimen franquista que se prolongó hasta principios de los años 50, ha saltado por los aires desde que el presiente Eisenhower abrazó a Franco en Barajas y cuando la Santa Sede firmó el Concordato con el gobierno. Ahora solamente quedaba esperar que empezaran a entrar capitales extranjeros a España para acometer el “desarrollismo” de los 60. Tal es el marco en el que una serie de personajes de distintas clases sociales interactúan en esta serie. Pero, no nos engañemos, la seria no nos mostrará una panorámica global de la España de la época, sino solamente del mundo de la moda. Bueno, en realidad, tampoco es eso. Nos explicamos…

Galerías Velvet, están ubicadas en Madrid, en la Gran Vía. El mundo de la moda está cambiando. A España está llegando un nuevo concepto de moda, el “pret-a-porter” cuya traducción sería “listo para llevarse”. Hoy parece normal acudir a una tienda y comprar algo de nuestra talla, pero en 1956 todavía no lo era. Las Galerías Velvet ofrecen una servicio de lujo para sus clientes: buenas telas, buen corte, diseños sofisticados, caros, sobre todo caros: es evidente que la clientela será de clase media-alta y de clase alta. Los propietarios del establecimiento están bien relacionados con la aristocracia económica madrileña a la que tienen como clientes. Pero el “pret-a-porter” es una revolución que lo arrasa todo.

Bien, pues esta temática, que está implícita en las primeras entregas, tiene dos problemas: el primero de todos ellos es que nos muestra a un Madrid de los años 50 que resulta altamente irreconocible. Es cierto que los que tenían dinero vivían bien y los que no lo tenían andaban con estrecheces, pero muchos de los rasgos que nos muestra la trama están exagerados, caricaturizados o incluso están extraídos de clichés que no resisten un mínimo análisis histórico. Los guionistas hubieran debido de trabajar mucho más una ambientación que solamente se identifica por el corte de los modelos lucidos por el reparto, pero mucho menos por las conversaciones y el entorno que gira en torno a las Galerías Velvet.

Claro está que no es raro que los guionistas hayan descuidado este aspecto, porque la temática es equívoca y no va de esto. No alude más que muy de pasada entre la familia propietaria de la galería y sus empleadas costureras y dependientes, sino –y es importante retener este dato- entre los amores entra una de estas chicas, costurera, ella, y el heredero del imperio familiar: “Ana” y “Alberto”. Así pues, hemos llegado al núcleo de la trama que se revela como un culebrón clásico, frente a una telenovela de contenido social. La misma trama hubiera podido ser ambientada en cualquier otra época, desde la Mérida Romana, hasta en las guerras de Flandes o en una nave espacial carpetovetónica que parte a la conquista de otros mundos.

Así pues, si tenemos en cuenta que vamos a ver una simple historia de amor, ambientada accidentalmente en los años 50, la serie no nos decepcionara e, incluso, es posible que nos enganche a la vista de la cuidada ambientación, algunas interpretaciones geniales (Cecilia Freire, Natalia Millán, y por supuesto, José Sacristán). Nos equivocaríamos si considerásemos que la España de 1958 es la que nos muestra esta serie.

La serie logró un esperanzador 21’8% de cuota en su estreno (4.246.000 espectadores)  para perder apenas un 0,2% en los dos años y medio siguientes. Los que se engancharon a la serie los miércoles por la noche le fueron fieles hasta el desenlace.