FICHA

Título original: Águila Roja.
Título en España: Águila Roja.
Temporadas: 9 (116 episodios).
Duración episodio: 80 minutos.
Año: 2009-2016
Temática: Acción.
Subgénero: Drama.
Resumen: Un maestro de escuela que previamente ha viajado por Oriente, ha aprendido en estos viajes artes marciales que pone al servicio de los débiles y decide buscar a los asesinos de su esposa.
Actores principales: David Janer, Francis Lorenzo, Inma Cuesta, Miryam Gallego, Javier Gutiérrez, Pepa Aniorte, Guillermo Campra, Diana Gómez, Roger Berruezo, Elisa Mouliaá, Roberto Álam, Santiago Molero, Erika Sanz, Marta Aledo, Patrick Criado, Oscar Casas, Borja Sicilia, José Ángel Egido, Jimmy Shaw, Mónica Cruz, Alberto San Juan.
Lo mejor: La idea original
Lo peor
: Las temporadas fueron de interés muy desigual.
¿Cómo verlo?: Emitida por TVE, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 7

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Lo mínimo que puede decirse sobre ÁGUILA ROJA

Después de ver íntegramente las nueve temporadas de Águila Roja nos asaltan algunas preguntas: la primera de todas ellas ¿no hubiera podido ser la serie mucho más regular? ¿era necesario alternar temporadas de buena calidad narrativa al lado de otras soporíferas y previsibles? Seguido de una segunda: ¿no hubiera podido filmarse de manera más convincente en lugar de en los mismos tonos que un vídeo familiar? Salvo estas dos críticas que empañan el balance final, todo lo demás en la serie es positivo e, incluso, la idea de la misma, audaz.

Estamos en el siglo XVII, reinan en las Españas los llamados “Austrias menores”. España sigue siendo el Imperio que era, pero la decadencia está en todas partes. Y, sobre todo, da la sensación de que la tarea imperial fue un esfuerzo muy superior al que nuestra sociedad podía realizar. En ese contexto aparece en algún lugar de Castilla un extraño personaje que llega para ejercer de maestro de escuela, acompañado por su hijo (el que veremos crecer durante toda la serie desde la infancia hasta el final de la adolescencia), una esposa (que desaparece pronto) y un sirviente (que es a la vez escudero sin las hechuras de Sancho Panza, pero con su misma mentalidad y concepción de la vida). Podemos imaginar a estos personajes, e incluso, alabar al creador de la serie (Daniel Écija) cuando creó un pasado para el maestro que sería el elemento diferencial de esta serie.

En efecto, no se trataba sólo de un bachiller que ejercía de maestrillo, sino de alguien que había recorrido Oriente: del mundo árabe se había quedado con las prácticas de la Orden de los Asesinos (o al menos con algunas), del Irán extrajo su distintivo, el águila zoroástrica”, y de más allá, el dominio de las artes marciales y de la espada japonesa. Lo que tenemos, pues, como protagonista, es a un ninja de tomo y lomo, enseñado las cuatro reglas a criajos de la ancha meseta castellana. Decidido a llevar una vida plácida, tan buenos propósitos se ven interrumpidos por el asesinato de su esposa, cuya investigación le lleva a verse envuelto en conspiraciones contra la monarquía. Frente a éste están, especialmente “El Comisario” y “La marquesa de Santillana”. Una serie de vecinos, amigos y los habituales enemigos de segunda fila aparecen en cada episodio.

La serie está realizada en clave de aventuras. Quizás otro problema de la serie es que no logra retratar con realismo la España de aquella época. Los guionistas han imaginado una España del siglo XVII con la mentalidad y los ojos del siglo XXI. Los arcaísmos son constantes, el primero de todos ellos es que la distancia entre ricos y pobres era abismal e impedía contactos y roces entre las castas.

Lo más positivo de la serie son las actuaciones de todos los protagonistas y la idea de realizar una serie de aventuras en la España del inicio de la decadencia imperial. El género de aventuras realizado en España no había tenido muchas ocasiones de expresarse y esta serie fue pionera de muchas otras que llegarían más tarde y serían más fieles a la historia. Se trata de una serie que gustará especialmente a los amantes del cine de aventuras, es casi un cómic al que no se le puede exigir rigor histórico (pero tampoco hubiera estado de mas). Mención especial merecen las coreografías de luchas realizadas con las técnicas de Matrix y de cuya espectacularidad se abusa con demasiada frecuencia. En su conjunto podemos decir que si se hubieran pulido algunos detalles, la serie habría sido muy superior a lo que fue.

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