FICHA

Título originalAber Bergen
Título en España: Aber Bergen
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2016
Temática: abogados
Subgénero: intriga
Resumen: Los dos socios de una firma de abogados se separan, pero siguen juntos en el bufete que han creado en la ciudad de Bergen. Siguen asumiendo casos de distintos tipos, mientras intentan aclarar el grado de implicación del amigo del protagonista, Erik Aber, que se ha suicidado durante el curso de un proceso por escándalo sexual.
Protagonistas: Odd-Magnus Williamson, Ellen Dorrit Petersen, Line Verndal, Lykke Kristine Moen, Torgny Gerhard Aanderaa, Siv Torin Knudsen Petersen, Oliander Taule, Gard B. Eidsvold, Lasse Lindtner.
Lo mejor: Guiones bastante ágiles.
Lo peor: Falta genialidad.
Lo más curioso
: La serie fue realizada por la productora noruega ITV .
¿Cómo verlo?: Emitido en España por SundanceTV; puede ser bajado mediante programas P2P.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre ABER BERGEN

Las cinematografías nórdicas irrumpieron en nuestros plasmas a través del género negro, el ya famoso “nordic noir” que creó escuela a partir de las tres novelas de Stieg Larson. Poco a poco, los nórdicos han ido realizando incursiones en otros géneros. Así hemos podido ver series históricas (1869), series humorísticas (Lillyhamer), series políticas (Borgen), series costumbristas (Rita), series de terror (Heartless), culebrones familiares (The Legacy), series sobre delitos económicos (Bedrag), series de ciencia ficción (Real Humans), distopías (Occupied) e incluso series sobre restauración (Bankerot) y sobre thrillers sobre terrorismo (Bajo la superficie). Faltaba una serie de abogados y los noruegos nos la han ofrecido: una clásica serie sobre profesionales del derecho, juzgados y vidas privadas: Aber Bergen.

La serie nos muestra a un abogado noruego, tronchamozas y erotómano, “Erik Aber”, recién salido de una trío con dos desconocidas (una de las cuales resultará ser una inspectora de Hacienda, por cierto) que está en vías de separación. El problema es que su, hasta ese momento, esposa, es también su socia –junto con otros abogados- del bufete que han abierto en Bergen, la segunda ciudad noruega, rival de Oslo en todos los sentidos. La serie tiene una vertiente que bucea en las vidas privadas de la pareja y en la de los distintos socios del bufete. En una segunda vertiente, en cada episodio, nos presenta un caso que llega al bufete y que sus miembros defienden ante los tribunales o bien negocian con la parte contraria.

La tercera vertiente, lo constituye un caso que ha impactado particularmente al protagonista: un amigo suyo es procesado por un delito de carácter sexual que parece ser una mera mixtificación. Sin embargo, en el último momento, aparece una mujer que parece presentar pruebas contundentes contra el procesado que luego resultarán ser falsas. Sin embargo, el procesado, inesperadamente se suicida en su celda. A pesar de que el proceso quedaría sin efecto por la muerte del cliente, su abogado quiere llegar hasta el final para que su nombre sea exonerado y, a partir de aquí, se inicia una investigación que se prolongará en los diez episodios que dura la primera temporada de la serie.

Los actores protagonistas son, en su mayoría, desconocidos para el público español, aunque alguno ha aparecido en otras series nórdicas que han obtenido fama en nuestras latitudes (caso de Ellen Dorrit Petersen que figuró en el elenco de Borgen). La serie está correctamente realizada y los casos que llegan al bufete así como la manera en la que son resueltos, tienen un punto de originalidad especialmente porque no se trata de los habituales casos tratados por las series “de abogados” norteamericanos, sino que tienen que ver con un modelo social más próximo al nuestro.

La combinación entre las tres vertientes que hemos definido no es original, la hemos visto en series norteamericanas del mismo género (Cómo  defender a un asesino) y están presentes desde los años 80 (con Aly McBeal). Lo único que varían son los paisajes noruegos y los rostros. Así pues, la originalidad de esta serie es relativa. Aún así, el principal mérito que encierra es que resulta un producto comercial particularmente fácil de ver, agradable, con un buen ritmo narrativo y unos elementos visuales e interpretativos correctos.

La serie será fácilmente apreciada por los habituales de las teleseries de abogados y por los que se interesan por las series producidas en los países nórdicos que tienen como sinónimo de calidad y buen hacer. Los distintos elementos narrativos que se entrecruzan sus líneas argumentales están bien conjuntados y permiten pasar unos momentos agradables ante el plasma. Si no es originalidad lo que destila esta serie, al menos, tiene todos los elementos para ser fácilmente digerible.