FICHA

Título originalWhite Gold
Título en España: White Gold
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2017
Temática: tragicomedia
Subgénero: años 80
Resumen: Durante los años del thatcherismo una pequeña empresa, mal dirigida y peor representada, dedicada a la venta de ventanas de doble acristalamiento, intenta salir adelante con un grupo de vendedores poco conjuntados que se aman y se odias alternativamente.
Protagonistas: Ed Westwick, Joe Thomas, James Buckley, Linzey Cocker, Nigel Lindsay, Lauren O’Rourke, Bobby Smalldridge, Lorraine Bruce, Saffron Hocking, Lee Ross, Jack Doolan, Lloyd Hutchinson, Charlie-Lou Borthwick.
Lo mejor: Responde a la realidad de los representantes comerciales de los años 80.
Lo peor: Demasiado parecida a The Inbetweeners (sómo que en ésta serie los protagonistas eran alumnos de un colegio y en White Gold son vendedores de una empresa.
Lo más curioso
: La serie fue emitida por la BBC Two y se anuncia una segunda temporada para 2018.
¿Cómo verlo?: Emitido en España por Netflix; puede ser bajado mediante programas P2P y comprarse en DVD en versión inglesa.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre WHITE GOLD

¿Oro blanco? (White Gold) Alude a un tesoro de los años 80: las ventanas de doble acristalamiento realizadas en aluminio y esmaltadas de blanco. Tardaron todavía algunos años más en llegar a España, pero causaron furor en la época de Margaret Tatcher en el Reino Unido (principios de los años 80). Es en ese momento en donde se sitúa la narración que resulta hilarante en unos momentos, reflejo de la sociedad británica en otros, espejo del mundo de los representantes comerciales de la época y, verdadera tragedia en el resto.

El protagonista es “Vincet Swan”, el típico “macho alfa” de cualquier grupo de ventas en no importa qué sector. “Vincent” se come el mundo y está dispuesto a enseñar cómo se hacen las cosas a sus dos subordinados, “Brian Fitzpatrick” y “Martin Lavender”, vendedor con ciertos escrúpulos el primero y un perfecto irresponsable e incompetente el segundo. Los tres están a las órdenes de “Tony Walsh”, propietario del establecimiento que no duda en aprovecharse de todo el grupo, escatimarles comisiones mientras les exige los mayores esfuerzos. Una secretaria ligeramente alelada y la familia de “Vincent” completan el cuadro protagonista de esta tragicomedia.


El mundo que nos refleja es el de los vendedores agresivos y de sus pupilos mucho menos implicados en las ventas. En aquella época, en todas partes y en todos los sectores comerciales, eran muy similares: su carácter oscilaba entre venidas abajo cuando pasaban unos días sin que consiguieran ventas y comerse el mundo cuando lograban colocar algún producto. Depresiones, pérdidas de confianza, baja autoestima, alternaban con momentos de euforia y descontrol. Para muchos de ellos, como para el protagonista, la cocaína no le era desconocida y le ayudaba a mantener la agresividad, antes de que llegara el reflujo. Se embarcaban en comprar arriesgadas de pisos y no reparaban en gastos, como si su buena fortuna fuera a durar eternamente. A esto se unía una absoluta incapacidad para gestionar su patrimonio y liquidar sus impuestos. En momentos de crisis, cada uno de ellos, trataba de defender su posición ante no importa quién, pasar por encima de sus compañeros y, sobretodo, colocar productos sin reparar en trucos y engaños. Como padres de familia, solían ser un desastre: su misma agresividad sometía la vida familiar a frecuentes infidelidades. Alguno tenia tendencia a moverse en un ambiente de estafadores y bribones, lo que hacía que, en momentos de pocas ventas, tuvieran cierta tendencia Tal es el cuadro que define a “Vincent”, el vendedor jefe de “Cachet Windows” y tales son sus circunstancias.

A lo largo de los seis episodios de apenas media hora, asistimos a una dinámica absurda de malentendidos, rivalidades, engaños, bromas macabras, muestras de inmadurez y líos de faldas que están muy bien engarzados y, sobre todo, situados en un período en el que la economía británica estuvo sometida a frecuentes oscilaciones, lo que se reflejaba en la suerte de los equipos de ventas.

La serie fue encargada por la BBC en 2016 y se estrenó a finales de mayo de 2017, llegando a España en diciembre del mismo año de la mano de Netflix. Algunos de los rostros que aparecen, como Joe Thomas y James Buckley habían aparecido antes en la serie Indetweeners de la que esta puede considerarse casi como una adaptación, con la diferencia de que la primera se desarrollaba en un colegio y la segundo en una empresa de ventanas. Thomas, así mismo, es uno de los puntales de Fresh Meat, una de las mejores comedias que han llegado del Reino Unido en la primera mitad de esta década. En cuanto al protagonista, Ed Westwick, lo conocimos en uno de los episodios de Californication y era uno de los actores de plantilla de Gossip Girl, serie de adolescentes estadounidenses que todavía no ha llegado a España.

El resultado es aceptable: entretenido y variado, raras veces cae en reiteraciones, y consigue llenar los 30 minutos de proyección. Cuando terminan, es posible que olvidemos pronto lo que hemos visto, pero nos llevaremos la sensación de que lo hemos pasado bien. Es de agradecer que se trata de una comedia en la que están ausentes chistes fáciles y risas enlatadas, que los personajes estén bien delineados desde el principio y que las situaciones, por absurdas que sean, nos remitan a vendedores que hayamos conocido justo en los momentos en los que se desarrolla la trama.

Una serie que apreciarán, inicialmente, todos aquellos que sientan particular atracción por el humor inglés. Mejor si conocen o han conocido el mundo de los agentes comerciales y de las ventas agresivas; sin duda, serán estos los que más reconozcan la parodia de la realidad que se describe. Otra franja de público que sabrá agradecer esta serie es todos aquellos que siente predilección por los productos rápidos, fáciles de ver, que, en su conjunto, apenas se nos llevan tres horas desde el inicio de la temporada al final de la misma.

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