FICHA

Título original37 Days
Título en España: 37 Días
Temporadas: miniserie (3 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2014
Temática: historia
Subgénero: bélica
Resumen: La miniserie es una visión inglesa de los 37 días que mediaron entre el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo y el desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial. La trama nos lleva por las principales capitales europeas que se vieron implicadas en el conflicto y trata de reproducir los acontecimientos que llevaron al fatal desenlace.
Protagonistas: Ian McDiarmid, Nicholas Farrell, Tim Pigott-Smith, Sinéad Cusack, Bill Paterson, Kenneth Cranham, Ludger Pistor, Rainer Sellien, Bernhard Schütz.
Lo mejor: La fotografía y las localizaciones.
Lo peor: Una falta de rigor histórico que en algunos momentos es lacerante, repleto de arquetipos, en ocasiones, simplistas y poco elaborados.
Lo más curioso
: Fue rodada íntegramente en Irlanda del Norte para conmemorar el centenario de la Primera Guerra Mundial.
¿Cómo verlo?: Emitido en España por Filmin; puede ser bajado mediante programas P2P y comprarse en DVD.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre 37 DÍAS

Presentada como una rememoración de los 37 días previos al estallido de la Primera Guerra Mundial desde el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo el 28 de junio de 1914, es, en realidad, una justificación inglesa sobre el origen y las causas del conflicto. Lo más lamentable de esta miniserie es que los ingleses se presentan como mediadores ponderados, apaciguadores y equilibristas, mientras que todos los demás países, Alemania y Austria especialmente, pero también Rusia, son presentados como simples payasos desatados… Así pues, esta serie puede considerarse como la “versión oficial británica” sobre el desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial, mucho más que como una “historia objetiva” del conflicto.

Vale la pena realizar esta advertencia previa para que el espectador no se llame a engaño. En la miniserie se sugiere que el desencadenamiento del conflicto se produce a causa del asesinato de Sarajevo que fue, efectivamente, el detonante para una serie de tensiones internacionales entre la Entente (Francia, Inglaterra y Rusia) y la Triple Alianza (Alemania, Austrai e Italia) que, a su vez, remitían a dos hechos capitales: el revanchismo francés por la derrota en la Guerra Franco-Prusiana en 1870 que le costó la pérdida de Alsacia y Lorena y el miedo del colonialismo inglés en ver peligrar su situación internacional a causa del empuje económico alemán. A esto, que constituía el fondo de la cuestión, se superponía una cuestión ideológica, la lucha entre monarquías y repúblicas constitucionales de un lado y de otro los imperios centrales (y Rusia) dirigidos por monarquía tradicionales conservadoras. De todo lo cual no se alude en esta miniserie.

La excusa para no hacerlo y reducir todo el estallido del conflicto al atentado de Sarajevo (del que, por otra parte, se da una visión sesgada y poco convincente) es que lo único que se ha pretendido realizar en esta miniserie es un análisis pormenorizado de lo que ocurrió los 37 días posteriores al magnicidio. Como excusa es buena, pero con la misma brillantez que han sido elaborados los diálogos de esta miniserie, hubieran podido introducirse “morcillas” en los distintos protagonistas que hubieran podido centrar más el fondo de la cuestión. De ahí que podamos calificar a esta miniserie como “propaganda británica” en el centenario del conflicto.

La serie, por lo demás, está brillantemente realizada. Dejando aparte el aspecto paródico y, en ocasiones, el sentido del humor negro en las distintas partes implicadas (que responde bastante bien al típico humor inglés y que contribuye a “desengrasar” la trama y hacerla más digerible para un espectador no particularmente versado en historia), la serie disfruta de una perfecta ambientación, unas localizaciones y una fotografía dignas de mención y unas interpretaciones, en general, muy bien realizadas.

Ahora bien, lo cuidado de la serie, lo entretenido de la misma y sus diálogos perfectamente estructurados y en muchos momentos ingeniosos, no permiten eludir desde los primeros momentos, la sombra de que estamos asistiendo a una inútil y absurda falsificación histórica cuando se cumple el centenario de los hechos y, lo que es peor, cuando la historiografía académica ya ha establecido suficientemente cómo se llegó a esa situación. Los guionistas contornean, por ejemplo, la ambición francesa de revancha y este país ni siquiera aparece, sino que es mencionada en los diálogos de pasada. Por otra parte, se presenta a Alemania como sometida a la tiranía del Káiser y a la brutalidad del ejército dirigido por una bestia sedienta de sangre, Von Moltke (que, en el fondo era un teórico), olvidando que existía en aquel país un parlamento y libertades políticas. Aquel conflicto no fue una lucha entre “libertad” y “tiranía”, sino entre intereses nacionales contrapuestos llevados a los últimos extremos.

La miniserie está conducida de la mano de dos jóvenes que actúan como becarios en las administraciones de sus respectivos países, el Reino Unido y Alemania y que se verán forzados a vestir el uniforme y a luchar por su patria, cuando iniciaban prometedoras carreras profesionales.

Los interesados en tramas históricas se verán satisfechos en lo relativo a ambientación y localizaciones, pero no tanto si lo que exigen el rigor histórico. Si el espectador desea ver los tres episodios de esta miniserie, le recomendamos surfee en youTube o trate de hacerse con algún documental, históricamente más solvente, o de lo contrario, terminará creyendo que “sabe” cómo se originó la Primer Guerra Mundial, cuando, en realidad, ha sido víctima de “propaganda de guerra” llegada con cien años de retraso.