FICHA

Titulo original: Bankerot.
Título en España: Miénteme
Temporadas: 2 (8 episodios primera temporada)
Duración episodio: 25 minutos
Año: 2014-2015
Temática: thriller
Subgénero: gastronomía
Resumen: Un chef brillante sale de la cárcel al extinguir su condena y se va a ver a su antiguo socio que malvende electrodomésticos usados. Ambos terminan abriendo un restaurante para afrontar de paso los pagos que les exige un mafioso.
Actores principales: Martin Buch, Esben Dalgaard Andersen, Viktor Lykke Clausen, Rikke Louise Andersson, Finn Nielsen, Nicolas Bro, Soat Cevik, Olaf Højgaard, Lars Brygmann, Lærke Winther Andersen, Tina Gylling Mortensen, Peter Gantzler.
Lo mejorel formato de la serie, capítulos breves e historia intensa.
Lo peor
: productooportunista.
¿Cómo verlo?: No se ha emitido en España, pero se puede conseguir a través de nordiken.net y de programas P2P.

Puntuación: 7

TRAILER EN VERSIÓN ORIGINAL (1)

TRAILER EN VERSIÓN ORIGINAL (2)

TRAILER EN VERSIÓN ORIGINAL (3)

Lo mínimo que hay que saber sobre BANKEROT

Otro producto nórdico que abre caminos nuevos y que induce a pensar que aquellas cinematografías del Norte de las que hasta hace poco solamente se conocían los trabajos de Lars von Triers, han cogido con el paso cambiado a las industrias del cine latinas y se atreven con todo en su intento de ponerse a la cabeza de la producción de series en Europa. Bankerot (que traducido sería algo así como “la quiebra”) no se ha estrenado todavía en España, pero vale la pena espabilarse y verla en versión subtitulada. Es brillante y original, entretenida y destila ambición y buen hacer.

LA GASTRONOMÍA Y EL SNOBISMO EN EL SIGLO XXI

Encender la tele es arriesgar a ver programas de cocina a todas horas y en todos los canales. Lejanos están los tiempos en los que Arguiñano, con un chiste, un par de comentarios chuscos y cuatro verduras hacía un menú que para sí lo hubieran querido quienes asistieron a la multiplicación de los panes y los peces. Hoy, todos los canales en todas las franjas horarias han introducido algún cocinero con esperanzas de atraer el remanente de audiencias que deglute desde Crónicas Carnívoras hasta Master Chef, desde la más odiosa y antisaludable glotonería hasta los más sofisticados guisos de fantasía, juzgados por un tribunal tan serio como si estuviera juzgando un caso de seguridad nacional.

La gastronomía forma parte del ocio de nuestro tiempo. Será porque el vacío existencial del hombre moderno le impulsa a buscar coberturas al nihilismo, por lo que, cuando no estamos gritando en el estadio de fútbol, apoyando a nuestro equipo y apostrofando al árbitro y al contrario, estamos persiguiendo como disfrutar del buen comer y del mejor beber. Por sí mismas, estas dos actitudes son las más habitualmente extendidas aquí y ahora. Un final de cualquier campeonato de fútbol, saber quién sobrevivirá a los edredones revueltos de El Gran Hermano, qué cocinero se quedará con la parte del león o en qué restaurante de baratillo irrumpirá el inefable Chicote, se han convertido en los grandes momentos nacionales en los que se detiene el pulso del país. Y esto pasa en España y en medio mundo.

No es raro, por tanto, que la cinematografía danesa, en un intento de huir solamente de la producción de productos identificados como “nordic noir”, haya optado por apuntarse al carro de la gastronomía con esta serie imaginativa, breve, rápida, ágil y entretenida que gira en torno a un chef y a su socio, presionados por una banda de extorsionadores y delincuentes que afrontan haciendo lo que saben: uno como somelier y otro como chef.

ASI SE HACEN LOS CASTINGS

El producto fue encargado en 2013 por la cadena danesa DR, equivalente a nuestra RTVE. Todo en Dinamarca es pequeño, pero pulcro y eficiente. Optimizado. Quienes trabajan allí deben ser gentes rigurosas y a las que les gusta su trabajo; ambiciosos, desean ser competitivos más allá de las fronteras de su pequeño país. Además, cada producto que lanzan (uno o dos al año) es original, no se parece en nada al anterior y será completamente diferente del siguiente: pensemos en Borgen, Forbrydelsen, Bron/Bröen, 1864, Rita, Riget (1994-1997) de Lars von Trier, históricamente, la primera que abrió el paso a todas las que han seguido… las temáticas de todas estas series no se parecen absolutamente en nada. Se diría que la reiteración es la prohibición más estricta que rige en Dinamarca.

En Bankerot reconocemos a varios actores que han trabajado en estas otras series. No se trata de “enchufados” o de actores y actrices de moda que se hacen con los papeles en castings trucados o poco exigentes. Siempre –y decimos, siempre– en todas estas cinematografías nórdicas, alguien se hace con un papel, no por su físico, sino porque sabe actuar y su perfil corresponde con lo que exige el guión. Aquí, por cierto, tenemos mucho que aprender. La pareja protagonista de Bankerot, el chef y el somellier forman un conjunto perfecto: el segundo está interpretado por Martin Buch, un pobre diablo al que solamente le interesa la educación de su hijo y mantenerse a flote en un destartalado negocio de venta de electrodomésticos de línea blanca y de segunda mano. Procede del teatro y no era un rostro particularmente conocido en Dinamarca, hasta su aparición en esta serie. Había protagonizado otras previamente (entre ellas un remake danés de Fawtly Towers [2013-2014] la conocía serie británica).

Su socio el chef recién salido de la cárcel y que debería marchar al sudeste asiático para huir de la banda de delincuentes que quieren cobrar una vieja deuda, está representado por Esben Dalgaard a quien vimos en un pequeño papel en 1864.

El tercero en discordia es el siniestro prestamista, encarnado por Nicolas Bro, camaleónico actor a quien hemos visto como ministro en la segunda temporada de Forbrydelsen, orador patriótico, tan apasionado como alucinado en 1864, y psicópata en alguna que otra serie. Ahora se viste de mafioso local, experiementa cierto placer sádico en compensar el retraso en un pago con un castigo ejemplar, atildado y de sonrisa mefistofélica, Bro –como en las anteriores ocasiones que lo hemos visto actuando- borda su papel. El mafioso accede a no cobrarse su deuda con la cabeza del chef ante la perspectiva de que el restaurante que van a abrir en lo que hasta ahora era el destartalado comercio de electrodomésticos, se convierta en un lavadero de dinero negro.

BALANCE Y VALORACIÓN

Serie oportunista por el tema, pero también serie extremadamente bien llevada. Su formato, con capítulos breves, la hace aún más digerible. Simplemente no hay tiempo para aburrirse, ni segundo que no sea aprovechado para contarnos algo. El que el argumento no sea de lo más creíble es lo de menos, está bien llevado y los capítulos se desgranan de corrido, en un perfecto maratón.

No hace falta tener un gusto especial para poder ver esta serie. Obviamente está pensada para aprovechar el doble tirón de las series propias del “nordic noir”, pero también a los seguidores incondicionales de programas gastronómicos. Pero, en general, basta con sentarse delante del televisor, y empezar a ver como fluye esta serie que nos induce a ver episodio tras episodio. Es lo menos que puede decirse.

No sabemos lo que algún canal nacional tardará en advertir que en Dinamarca se ha realizado otra serie interesante, pero afortunadamente no estamos limitados por la tiranía marcada por las oficinas de compra de nuestros canales: la serie está en Internet circulando y puede conseguirse con facilidad en emule. En cuanto a los subtítulos, pueden buscarse en nordiken.net. Que los directivos de los canales sepan que no son ellos los que mandan…