Ficha

Título original: Remington Steele.
Título en España: Remington Steele.
Temporadas: 5 (94 episodios autoconcluidos)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 1982-1987.
Temática: Intriga
Subgénero: Detectives – Policíaca.
Tema: Laura abre una agencia de detectives a la que pone el nombre de Remington Steele, simplemente porque le suena bien. Pronto aparece el auténtico Remington Steele que empieza a trabajar con ella resolviendo casos de distinta magnitud
Actores: Pierce Brosnan, Stephanie Zimbalist, Daris Roberts, James Read, Janet DeMay, James Lee, Jack Scalla.
Lo mejor: las referencias al cine negro norteamericano.
Lo peor: en algunos episodios la ironía era excesiva.
¿Cómo verla?: Algunos episodios en versión original están incluidos en youtube. En emule también pueden encontrarse. Han sido remasterizados y editados en DVD.
Puntuación: 6

PRESENTACIÓN

TEMA MUSICAL

EPISODIOS DE LA SERIE (en inglés)

Lo mínimo que hay que saber sobre REMINGTON STEELE

En los 80 se pusieron de moda las parejas de detectives: había comenzado con Hart & Hart (1979-1984) protagonizada por Stephanie Powers y Robert Wagner, siguió con Cagney & Lacey (1982-1988), luego Luz de Luna (1985-1989), mientras que Miami Vice (1984-1990) que prepararían el terreno para Mulder y Scully de Expedientes X (1993-2002) y más tarde para Richard Castle y Kate Beckett en Castle (2009-2016), Temperance Brennan y Seeley Booth de Bones (2005-hoy) y a la revisión de Sherlock y Watson (2010-hoy)… Remington Steele no fue, seguramente, ni la mejor, ni la primera, ni la más interesante, pero fue, eso sí, notoria por la carrera que aguardaba luego a uno de sus protagonistas, Pierce Brosnan.

¿QUIÉN DIABLOS ERA “REMINGTON STEELE”?

“Laura Holt” es una detective privada con la licencia recién obtenida. Ella y su secretaria solamente tienen un problema: los clientes no aparecen. El trabajo parece ligado al género masculino. Decide poner un nombre que cree atractivo y apropiado para el negocio, especialmente porque sugiere masculinidad: “Remington Steele”. Poco después aparece alguien que dice llamarse, precisamente, Remington Steele”.

No se trata de un tipo común y corriente, al parecer ha sido ladrón de guante blanco (o no tan blanco), su pasado es oscuro y en los 94 episodios apenas aparecen referencias a su vida. Se sabe, solamente, que estuvo casado porque en uno de los episodios aparece alguien que dice ser su primera esposa. Poco más. Precisamente, el éxito del personaje se debía a su misterioso pasado: decir que nadie sabía nada de él implicaba, al mismo tiempo, que cada cual era dueño de darle el pasado que quisiera.

Pronto, la pareja decide trabajar juntos, aunque siempre mantendrán animadas polémicas sobre quién está encima de quién y a cuál de los dos le corresponde el verdadero papel de “director de la agencia”. Son precisamente estas disputas lo que corresponde al formato de comedia, mientras que las tramas de los argumentos tienen mucho más que ver con la intriga, el suspense y la acción detectivesca.

UNA PAREJA DE AMIGOS Y RESIDENTES EN LOS ÁNGELES

A lo largo de la serie y, prácticamente desde el primer momento, aparece el segundo elemento sobre el que se asentó la popularidad de la misma: la relación erótica entre la pareja protagonista. Sin embargo, estamos hablando de una tensión sexual presente, pero no resuelta. En ningún momento el coqueteo pasa a mayores, nunca se dan un beso de tornillo o un abrazo que los funda: las insinuaciones, sugerencias, miradas y comentarios de doble sentido aparecen de continuo, pero nunca pasan de la potencia al acto, algo que el público esperaba y esperaba.

Este tira y afloja erótico consiguió mantenerse de manera increíble durante cinco temporadas. Era demasiado y por sí mismo no hubiera podido soportar el peso de la serie. Existían otros atractivos que la hacían diferente.

La sofisticación era uno de ellos. Brosnan abordó la serie cuando aun no tenía 30 años (había nacido en 1953). Era un tipo alto, delgado, a pesar de ser irlandés parecía un británico de la época. Stephanie Zimbalist (hija del protagonista de 77 Sunset Strip) era cuatro años más joven. Brosnan, “Remington Steele” utilizaba su aire distinguido y su acento para jugar la carta del “estilo”. Eso era lo que aportaba a la agencia.

INNOVACIÓN Y GÉNERO NEGRO

El otro factor que hacía de esta serie algo radicalmente diferente a todas las demás, era su insistencia explícita en los temas del “género negro”. En efecto, Brosnan-Steele en cada episodio encontraba similitudes entre el caso que debían resolver y alguna película de esta especialidad cinematográfica. Los años 40-50 fueron los años dorados del género negro norteamericano, se rodaron cientos de películas con esa inspiración.

De hecho es incluso presumible que la idea original de algunos episodios fuera tomada de estas películas y solamente para no pagar royalties ni para ser acusados de plagio, introducían unas cuantas frases relativas a la película originaria. Si esa era la intención, cabe decir que sirvió para repasar la producción norteamericana de esa época y de ese género. El recurso daba cierto aire de erudición a los episodios que eran particularmente apreciados por los cinéfilos. Películas que estaban ya olvidadas o, incluso que habían pasado sin pena ni gloria en su momento, fueron recuperadas como elementos clave de los diálogos.

Éstos, por los demás, eran ágiles, desenfadados. Entre los protagonistas (los dos miembros de la agencia y la secretaria “Mildred Krebs”, interpretado por Doris Roberts) mantenían entre ellos diálogos en los que la ironía y la erudición cinematográfica de Brosnan-Steele eran básicas. Sin embargo, con sus clientes, la relación era convencional.

La serie sirvió, como El Santo para Roger Moore, para llevar a Brosnan por la senda de 007. En efecto, Remington Steele aportó a Brosnan fama internacional que luego explotó asumiendo papeles el de “Phileas Fogg” en La Vuelta al mundo en 80 días (1987), el de agente soviético en El cuarto protocolo (1987) y el de científico en El cortador de césped (1992). Cuando Roger Moore abandonó 007 (su última aparición fue en Panorama para matar [1985]), resultó sustituido por Timothy Dalton que apenas rodó do entregar en 1987 y 1989. La serie sufrió un parón de seis años y cuando Broccoli se animó a filmar GoldenEye (1995) ofrecieron el papel a Brosnan que siguió apareciendo en otras cuatro entregas (la última en 2002: Otro día para matar). Nada de todo esto hubiera sido posible sin la fama que le proporcionó el papel de Remington Steele.

Diferente fue el destino de Stephanie Zimbalist cuya carrera no había sido particularmente notable antes de la serie, ni lo fue después. Ha seguido apareciendo esporádicamente en alguna serie como estrella invitada y en el TV-movies, pero, aunque sigue en activo, nunca ha podido recuperar las cotas de popularidad que tuvo en los años de Remington Steele.

VALORACIÓN Y RECOMENDACIONES

La serie prefiguró de forma muy clara Luz de Luna (en la que el papel protagonista correspondió a Bruce Willis que, como Brosnan, supo aprovechar la ocasión). En esta serie se encuentran casi todo los elementos presentes en Remington Steele de tal manera que hay que considerarlas como “hermanas”. Tal fue el formato que adquirió el género de detectives en los años 80 y del que Hart & Hart había sido un primer ensayo. Nada de un investigador solitario, nada de un tipo serio, o un bohemio introvertido, nada de una pareja de policías (a lo Miami Vice), ni de mujeres policías (Cagney & Lacey), sino pareja de chico-chica, con una relación no excesivamente fría ni absolutamente tórrida, simplemente, insinuando erotismo pero no explicitándolo. Y todo ello en medio de ironías sin fin, sentido del humor contenido y casos criminales más o menos dramáticas.

Remington Steele puede verse hoy sin realizar excesivos esfuerzos. A fin de cuentas, los ochenta no están tan lejos… El papel de la mujer (ganado desde la segunda mitad de los 60) empezaba a ser relevante y una mujer ya podía protagonizar una serie de detectives, por mucho que el nombre de la agencia correspondiera al varón. No es una serie excepcional, pero tampoco es mediocre, puestos a valorarla le correspondería un notable alto, mucho más próximo del sobresaliente que del aprobado. Los guiones tienen un nivel medio bastante alto, no siempre las ironías son oportunas y algunas se repiten en varias ocasiones, pero las referencias al género negro, el papel de Brosnan, las sugerencias eróticas están ahí y contribuyen a que los pequeños fallos de la serie se olviden pronto, o ni siquiera se noten.

Una serie, en definitiva, que puede ver cualquiera de cualquier edad en cualquier latitud sin riesgo de pensar que va a aburrirse y sin la sensación de haberse aburrido cuando aparecen los créditos. Y, siempre, siempre, aprenderán algo sobre la época dorada del género negro.