FICHA

Titulo original:  Hart to Hart
Título en España:  Hart y Hart
Temporadas: 5 (110 episodios autoconcluidos)
Duración episodio: 45 minutos
Año: 1979-1984
Temática: Thriller
Subgénero: Aventuras
Resumen: Un matrimonio de multimillonarios y su mayordomo se ven implicados, a veces deliberadamente y en otras de manera imprevista, en la resolución de crímenes y misterios
Actores principales: Robert Wagner, Stefanie Powers, Lionel Stander, Lee Wilkof, Wynn Irwin, Mimi Maynard, Lyman Ward, Paul Marin, George Cheung, Richard Herd, Andrew Robinson, Peter Jason, Rod McCary, Peggy Pope, Joe Pantoliano, Lee de Broux,Fernando Allende, Jim McMullan
 Lo mejorEl intento fallido de demostrar que los multimillonarios velan por nosotros.
Lo peor: Lo fallido del intento.
¿Cómo verlo?: Algunos episodios pueden verse en YouTube. Puede recurrirse a programas P2P y comprarse en DVD

Puntuación: 6

EPISODIO DE LA SERIE (en castellano)

PRIMER EPISODIO DE LA SERIE (en inglés)

Lo mínimo que hay que saber sobre HART Y HART

Imaginemos una pareja literalmente podrida de dinero (pero lo que se dice podrida), permanente acompañados por una especie de chófer, mayordomo, chacha, que continuamente se están prodigando el uno a otro regalos que supondrían la totalidad del sueldo que un mileurista pueda ganar en el curso de su existencia y que, en su tiempo de ocio (todo su tiempo parece estar dedicado al ocio) van y resuelven crímenes. El argumento les parecerá increíble e inasumible, casi insultante al sentido común. Y, sin embargo, la serie estuvo en antena durante cinco años generando un innegable interés y aquilatando a millones de seguidores. ¿En dónde radicaba su encanto?

EL SUEÑO AMERICANO EN VIGOR

En los años en los que se emitió Hart to Hart no habían variado todavía las grandes concepciones grabadas a fuego en el cerebro del americano medio: la idea calvinista de que la abundancia económica era el reconocimiento a un comportamiento justo, honesto y conforme a la ley divina y el que, por eso mismo, todo tipo al que salían los dólares hasta por los oídos era alguien altruista y un modelo social. Por eso la serie fue tan bien acogida, especialmente por el público norteamericano y en aquellos países a los que les había sido transferido tan peregrino criterio (en España, esta idea nunca arraigó, pero sí que en los 60 el amor al lujo y la atracción por los billetes verdes se desparramó derritiendo los cerebros de la población).

Este mensaje moral era el que hacía innecesario que la serie fuera coherente en su planteamiento inicial. Se insistía, además, en que “Jonathan Hart” no había heredado su fortuna sino que la había construido dólar sobre dólar. Era un hombre hecho a sí mismo. Otro modelo americano para la exportación. Vale la pena recordar que los años 60-80 existía un tipo social que estaba de moda: el play-boy. Hoy desaparecidos, los play-boys trabajaban poco y dedicaban la mayor parte de su tiempo a disfrutar de su riqueza y ese disfrute debía ser ostentoso si querían ser considerados como tales. Hoy especie en vías de extinción (los signos externos llaman en primer lugar la atención de Hacienda), hubo un tiempo en el que Marbella fue su patria de adopción. Los Hart eran el emblema de todo esto.

LOS PROTAGONISTAS Y SUS CIRCUNSTANCIAS

A lo largo de los años 70 la insistencia en series que mostraban a un héroe solitario (policía, detective privado o, simplemente, hombre bueno) eran legión y el mercado estaba saturado. Todas ellas se parecían extraordinariamente así que era preciso aportar ideas nuevas. La serie MacMillan y esposa (1971-1977) había conseguido renovar el género. Lo que hicieron los creadores de Hart to Hart fue discurrir por el mismo sendero (ya no sería un héroe solitario sino una pareja heterosexual quien protagonizaría la trama) y arriesgarse a ir un poco más adelante (ni siquiera serían detectives o policías, sino, simplemente millonarios).

Desde el principio Robert Wagner fue la primera opción para ocupar el papel. Se había pensado en Gary Grant, pero entonces ya era demasiado mayor para asumir el papel. Así pues, Aaron Spelling se centró en Wagner que en ese momento era un actor cotizado y ya había protagonizado varias series que fueron bien acogidos por el público especialmente norteamericano (Ladrón [1968-1970] o Switch [1975-1978]). Se precisaba a un actor de prestigio cuya trayectoria no se extinguiera al acabar la serie, sino que su fama posterior, siguiera manteniendo la actualidad del producto filmado. Y, efectivamente, la carrera cinematográfica de Wagner se ha prolongado hasta ahora mismo (la película ¿Qué pasó el lunes? en la que participa, se encuentra en estos momentos en postproducción.

Spelling, para aumentar el impacto de la serie propuso que el papel de esposa de “”Jonathan Hart” fuera interpretado por la esposa de Wagner en la vida real, la actriz Nathalie Wood (1938-1981), pero su marido se opuso (la infortunada Nathalie falleció en extrañas circunstancias mientras se rodaba la serie). Fue así como se llegó a Stefanie Powers para encarnar el papel. Era conocida por ocupar un papel protagonista en la afamada serie El agente de CIPOL. Realizó un excelente trabajo que le reportó dos premios Emmy en los años siguientes como “mejor actriz protagonista de una serie de tv”. Posteriormente se retiraría de la televisión y volvería a los escenarios teatrales en donde todavía sigue actuando. Así mismo se dedica a causas humanitarias y temas relacionados con el conservacionismo de especies en vías de extinción.

Un tercer personaje, que además era el presentador de la serie, actuó en todos los episodios: “Max”, encarnado por Lionel Stander (1908-1994), una especie de ayudante de la pareja, mayordomo, cocinero y cualquier otra tarea que pudiera encomendársele. Se trataba de un veterano actor hijo de emigrantes judío-rusos que había estado en las “listas negras” de Hollywood, y que procedía del cine “indy”. En su dilatada carrera había trabajado con los mejores actores de Hollywood de los años 40-70 y siguió trabajando hasta el final de sus días. “Max” añadía un toque paternal e irónico a la serie que contribuía a aumentar la gama de sensaciones que transmitía.

VALORACIÓN Y RECOMENDACIONES

Es una serie que consiguió entretener. No estaba mal construida, si se aceptaban los presupuestos absurdos de partida. Se empezó a emitir en España en 1982 y estuvo en antena hasta 1987 para ser recuperada en los años 90 por las primeras televisiones privadas. Aquí gustó; no encandiló, pero si contó con un público fiel y con unos niveles de audiencia aceptables. Al acabar la serie se rodaron ocho tv-movie que contribuyeron a mantenerla viva hasta 1996 e incluso en 2015 la NBC se comprometió a realizar un remake. Pero como tributo al cambio de los tiempos, la serie ya no sería protagonizada por una pareja heterosexual, sino por una pareja gay. Sin embargo, pronto se enfriaron las cosas y el remake, al menos con esta orientación, jamás entró en producción.

Lo que sí se produjo fue un volumen de DVDs que recogía las temporadas de la serie y que está a disposición del público. A través de este volumen se podrán percibir las cualidades y los defectos de este producto televisivo. No puede decirse que los diálogos estuvieran muy bien estructurados, de hecho, son casi irrelevantes. El interés sigue siendo el planteamiento del crimen a investigar y la forma cómo lo resuelve la pareja protagonista. Hay casos más interesantes que otros, pero, en general, hay que reconocer, que hoy las series televisivas circulan por otros canales y este modelo pertenece a un pasado que empieza a ser remoto y termina resultando indigerible para las nuevas generaciones e incompatible con los gustos de hoy.

Puede interesar a los que sientan pasión por la investigación criminal, por las series de los 70 y de los 80 y por ver a Robert Wagner en acción y, por supuesto, a los nostálgicos compulsivos. Si usted no pertenece a ninguno de estos grupos, absténgase. Incluso aunque en su tiempo le hubiera gustado, volver a verla hoy le dejará bastante frío.