FICHA

Título originalBritannia
Título en España: Britannia
Temporadas: 1 (9 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2017
Temática: Fantasía
Subgénero: Histórica
Resumen: Las legiones romanas desembarcan en las Britannia al mando de un general que se propone llegar más allá de donde César fracasó. Sus legionarios están temerosos de su misión, mientras que los británicos están divididos en tribus enfrentadas entre sí y dominadas por la magia de siniestros druidas. Para colmo, el general oculta secretos inconfesables.
Actores: David Morrissey, Kelly Reilly, Nikolaj Lie Kaas, Liana Cornell,Gershwyn Eustache Jnr, Mackenzie Crook, Barry Ward, Stanley Weber, Joe Armstrong, Fortunato Cerlino, Callie Cooke, Aaron Pierre, Eleanor Worthington-Cox, Zoe Wanamaker, Ian McDiarmid, Julian Rhind-Tutt.
Lo mejor: Agrupa a conocidos y excelentes actores británicos.
Lo peor: El rigor histórico o, incluso, la aproximación, se ausentó sin dejar señas.
Lo más curioso
: La serie ha sido creada por Jez Butterworth y rodada en la República Checa.
¿Cómo verlo?: Es emitida en España a través de HBO y puede ser bajado mediante programas P2P o comprarse en DVD.

Puntuación: 6

PROMO (en castellano)

PROMO (en inglés, subtitulada)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

INTRO

MUSICA

VER SERIE (HBO)

DESCARGA TORRENT

WEB OFICIAL (HBO)

Comprarlo en Amazon (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre BRITANNIA

Si de lo que se trataba era de destrozar la historia, hay que reconocer que en los últimos tiempos se están emitiendo series que tienden a pulverizarla en grado sumo. Después de ver cómo las andanzas de los templarios quedaban reducidas a la dimensión de cómic en Knightfall, quedaba ahora contemplar la conquista romana de Britania en una mezcla de Juego de Tronos y de película de terror. Y es que resulta imposible tomarse en serio una serie como la que nos sirve HBO con el título de Britannia.

En realidad, hay que alabar a Juego de Tronos que, al menos no masacra la verdad histórica y sitúa la trama en tiempo y lugar remoto, incluso en un planeta indefinido. Ahora bien, cuando se trata de centrar la trama en un episodio histórico concreto, lo menos que puede hacerse es respetar un poco el contexto. Es curioso, por ejemplo, que entre los legionarios romanos figuren un buen número de africanos. Dicen: “Somos de Numidia…”. Error, los originarios de esa tierra eran seminómadas de raza bereber. En absoluto negros. Claro está que, en la actualidad, en el Reino Unido tienen dificultades en explicar cómo es que algunas zonas de Londres parecen los arrabales de cualquier ciudad senegalesa. Y, claro está, se trata de “integrarlos”, diciéndoles algo así como: “Vinisteis con las legiones romanas, así que esta tierra os pertenece más que a normandos y sajones… que, a fin de cuentas, llegaron después”.

Sin olvidar que los druidas son pintados con unos rasgos particularmente inquietantes, casi siniestros por no decir satánicos, cuando en realidad, eran sacerdotes, bardos, herbolistas y maestros. Lo más sorprendente es que la serie procede del Reino Unido y uno estaría tentado de pensar que, al menos allí siguen conservando el buen recuerdo que dejaron los creadores de Stnohenge. En lugar de eso nos encontramos con druidas caracterizados para aterrorizar, no solo a los invasores sino a sus propios paisanos. ¿Qué han tratado de hacer? ¿Demostrar que la historia antigua de las Islas Británicas estaba dirigida por una cuadrilla de punkys desaprensivos? Bien, pues lo han logrado.

En cuanto a la imagen de las legiones romanas, es simplemente, penoso. Ver como seis legionarios forman una “tortuga” con sus escudos que parece casi una caja de cerillas, no es lo más grotesco. Ver un campamento de las legiones reducido a dos docenas de tiendas sin fortificaciones, sus conversaciones en un lenguaje carcelario, y el de sus jefes (que eran, de paso, la élite de la sociedad romana, incluso en lo cultural), produce una indefinible sensación de malestar en quienes amamos la historia.

La trama de esta serie se sitúa en la segunda invasión de Britannia por parte de Roma, en tiempos del Emperador Claudio. Apenas unas décadas antes, los legionarios de César habían reembarcado a poco de llegar, ante la hostilidad de los lugareños. Desde entonces circulaban entre las legiones rumores sobre monstruos marinos en el Canal de la Mancha, sobre la magia de los druidas y sobre la crueldad de los britanos y sus relaciones con el inframundo. Un general, “Aulo Plautio” (David Morrisey), desembarca con sus legiones, temerosas y vacilantes. Frente a él tiene a distintas tribus británicas, hasta ese momento divididas y que no han estado en condiciones de afrontar el primer asalto romano en el Solsticio de Verano. Estas tribus están opuestas entre sí, dirigidas por reyezuelos y reyezuelas ambiciosos y de pocas luces que, después de vacilaciones iniciales conseguirán hacer frente a la invasión. Mientras, los romanos consideran que su peor enemigo son los druidas que empiezan a practicar la magia sobre ellos. El propio general Plautio se ve afectado por estas prácticas que corren el riesgo de revelar algunos elementos de su oscuro pasado y su secreto más inconfesable…

Pues bien, si se trataba de esto, resulta mucho más honesto el planteamiento de Juego de Tronos o incluso de El Señor de los Anillos en donde todo es invención. Ni existe la Tierra Media, ni existen los Lanister, ni existe la Guardia de la Noche… Pero las Legiones Romanas, los druidas, los britanos, los númidas, todos ellos existieron realmente y en las escuelas se estudia, así que ¿para qué sembrar altas dosis de confusión?

El argumento de la serie es, absolutamente impresentable e inasumible. Y lo peor es que actores muy buenos y reputados que hemos visto desempeñar papeles absolutamente magistrales en distintas series en los últimos años, aparecen aquí disfrazados de las maneras más extravagantes y en función de un guión lamentable que solo tiende a una cosa: destruir la identidad de las Islas Británicas, destruir su memoria histórica, esto es, destruir el recuerdo de su pasado. Quizás este objetivo esté implícito en el actual período globalizador y quizás sea una imposición de la “corrección política”, pero también es cierto que podría haberse hecho mejor y no de una manera tan cretina. Algún conspiranoico dirá que esta es una forma de hurtarnos del pasado a todos los europeos, borrar la memoria de nuestros orígenes, que equivale a segar nuestras raíces. Pero es también probable que éste sea el resultado de guionistas haraganes y de directivos ignorantes. El caso es que ha llegado a nuestros hogares.

La serie pertenece a la “cuadra” de HBO, aunque en los próximos meses pasará a ser también patrimonio del catálogo de Amazon Prime Video. Es completamente prescindible y si le damos un aprobado es, sólo por respeto a los grandes actores que aparecen y por algunos jóvenes que, a pesar de su edad realizan trabajos dignos de mención.

Anuncios