FICHA

Título original: Fireball XL5.
Título en España: El capitán Marte y el XL5.
Temporadas: 1 (39 episodios).
Duración episodio: 25 minutos.
Año: 1962-1963
Temática: Ciencia Ficción.
Subgénero: Marinetas.
Resumen: Una nave espacial participa en el rescate de otras naves en apuros o bien combate a malvados viajeros espaciales.
Protagonistas: Marionetas.
Lo mejor: fue la primera serie infantil que unión marionetas y ciencia ficción.
Lo peor
: la técnica todavía no estaba muy depurada
Lo curioso: cada episodio terminaba con el consabido “Vámonos a casa”.
¿Cómo verlo?: Algunos episodios pueden verse en VO a través de YouTube. Otros pueden bajarse a través de eMule.

Puntuación: 6,5

CABECERA (en blanco y negro)

CABECERA (en color)

FRAGMENTOS DE LA SERIE (en inglés)

VER CAPÍTULO 1 SUBTITULADO EN CASTELLANO

WEB OFICIAL

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Lo mínimo que puede decirse sobre CAPITÁN MARTE Y EL XL5

A diferencia de Guardianes del Espacio, ésta serie no llegó a estrenarse en España aunque sí pudo verse en algunos países iberoamericanos. Fue la primera en la que se utilizó el sistema de “superanimación” que, entonces no era más que marionetas clásicas instaladas en un set lo más detallado posible. En este caso, además, del protagonista, el “Capitán Marte”, sus tres acompañantes y el consabido robot, el protagonista era la nave espacial Fireball-XL5. La serie estaba adaptada para un público infantil y tendía a excitarles la imaginación e introducirlos en la temática propia de la ciencia-ficción de la época, un género en alza desde que los soviéticos habían lanzado al espacio el Sputnik-1, dando el pistoletazo de salida para la carrera espacial.

La técnica de superanimación era complicada y se utilizó aquí por primera vez en una serie. El canal inglés ITV apostó durante los años 60 por este sistema para su programación infantil. La serie sirvió para aquilatar experiencia y conocimientos –por el sistema ensayo-error- para series posteriores: Thunderbirds, Capitán Escarlata (1967-1968)…

La temática de la serie era bastante simple y los personajes, incluso en su aspecto, eran físicamente equiparables a los que luego protagonizaron las dos series de superanimación que siguieron. Un protagonista de mandíbula cuadrada, rubito y guapete, obviamente el “Capitán Marte”, un personaje femenino de aspecto sexy (la “Doctora Venus” con un sugerente acento francés), un científico venerable (el “profesor Matthew Matic”…) y unas mascotas que en las otras series ocuparon el rol de personajes secundarios y en este caso eran “Robert el Robot” y “Zoony el Lazzón”, una mascota barrigona y perezosa que la doctora Venus había encontrado en un planeta remoto.

Con sus motos ingrávidas, el “Capitán Marte” y la “Doctora Venus” se desplazaban por los mundos más remotos a los que les había llevado su nave interplanetaria, el XL5. En unas ocasiones se topaban con malvados alienígenas, en otras iban a parar a mundos hostiles repletos de monstruosas criaturas y también acudían a operaciones rescate cuando recibían SOS de cualquier lugar de la galaxia. Inútil decir que en aquellos momentos, se desconocía casi todo sobre la astronáutica que entonces era todavía incipiente; el ruso Yuri Gagarin solamente orbitará en torno a la tierra en el Vostok 1 el 12 de abril de 1961, y cuando esta serie fue concebida el público y los guionistas lo ignoraban casi todo sobre el espacio exterior. Lo más parecido a las naves interplanetarias eran los cohetes que, desde el V-1 alemán, habían permitido a objetos terrestres salir al espacio exterior.

La serie utilizo todos los elementos que luego, de manera mucho más afinada se emplearon en las series posteriores que crearon Gerry y Silvia Anderson a lo largo de los 60, la gran época de la “superanimación”. Lo caro del género hizo que declinara y las maquetas solamente volvieron a utilizarse para efectos especiales de series o largometrajes. De hecho, la última producción de los Anderson, Space 1999 (1975-1979) ya había sustituido a las marionetas por actores reales (Barbara Bain, Martin Landau…) quedando las maquetas para mostrar las bases espaciales, los mundos desconocidos y la sofisticada nave espacial.

El Capitán Marte fue el ensayo general con todo para las series que siguieron. Era una serie infantil que hoy puede ser admirada por nostálgicos y fanáticos de la historia del cine de ciencia ficción. Es un producto curioso. Un consejo: no le pidan rigor científico, ni siquiera coherencia a los argumentos.