FICHA

Titulo original: ¿Qué fue de Jorge Sanz?
Título en España: ¿Qué fue de Jorge Sanz?
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 35 minutos
Año: 2010
Temática: Humor
Subgénero: Sátira
Resumen: El conocido actor Jorge Sanz pasa una época de crisis que le llevan a problemas económicos. Opta por salir adelante contratando a un nuevo representante y aproximarse a su ex mujer.
Actores principales: Jorge Sanz, Eduardo Antuña, Rosa Boladeras, Ayanta Barili, Beba Urruela, Vicente Haro, Isabel Soto, Merlín Sanz, Beba Urruela, Miguel Ángel Lamata, Mendel Samayoa, Antonio Resines, Santiago Segura, Javier Veiga, Carlos Larrañaga, Enrique Villén, Juan Diego Botto, Janfri Topera, Juan Luis Galiardo
Lo mejor: Hiperrealismo desesperado.
Lo peor
: Demasiado breve para poder saborearla.
¿Cómo verlo?: En Movistar+.

Puntuación: 8

¿CÓMO SE HIZO?

TRAILER Y MÚSICA

WEB OFICIAL

Lo mínimo que hay que saber sobre ¿QUÉ FUE DE JORGE SANZ?

A veces, lo malo de una miniserie es, precisamente, su dimensión microscópica. Ocho capítulos son pocos para conocer cómo Jorge Sanz se convirtió en lo que realmente fue. Aunque suficientes para hacernos pasar un buen rato. El experimento inédito de repasar la vida de un actor realmente existente, ironizando sobre el mundo del cine y lo ingrato de la fama que siempre, tarde o temprano, remite, es el tema de fondo de esta miniserie.

LA INFLUENCIA DIRECTA: LARRY DAVID

La vida de Larry David circula entre dos éxitos: Seinfeld y Curb your enthusiasm. La segunda no fue más que un spin-off (al menos, en cierta medida, solo que el protagonista no sería ninguno de los actores de Seinfeld -que solamente aparecen en la tercera temporada- sino del que fuera su creador y guionista) de la primera. Lo que se había propuesto David era ironizar sobre el mundo de Hollywood. No era la primera vez que el tema aparecía en pantalla, pero sí su estreno en el mundo de las series. Todos los que aparecen en la serie Curb yur enthusiasm son actores que se representan a sí mismos. Se dice incluso que improvisaban sus diálogos para mostrarse tal cómo eran.

La nueva serie de Larry David constituyó un fenomenal éxito internacional y reavivó los mejores tiempos de Seinfeld y estrenó su andadura en 2010. Nadie ha confesado si se inspiró realmente en esta serie para elaborar ¿Qué fue de Jorge Sanz?, pero el hecho es que su filmación comenzó poco después de que se estrenara la serie de David en EEUU. Y ambas giraban en torno al mismo tema: solo que trasladado de Hollywood a Lavapies, con todo lo que ello implica. La distancia entre los cómicos judíos que se ríen de sí mismos en sus mansiones de Berverly Hills y los actores españoles que se ven arrojados al paro por un cambio de moda en las preferencias del público, no son suficientes como para olvidar que ambas series son producto de una misma intención: ironizar sobre la fama y el medio cinematográfico.

EL JORGE SANZ REALMENTE EXISTENTE

Cuenta la leyenda de esta miniserie que un buen día Jorge Sanz y David Trueba coincidieron y el primero le preguntó al segundo qué podía hacer para relanzar su carrera.  Y este le contestó: “Haz de ti mismo”. A partir de ahí, ambos empezaron a trabajar la idea de realizar una serie sobre un personaje que se llamara “Jorge Sanz”, que aludiera a las películas que realmente realizó en su infancia y adolescencia y que transmitiera a todo el país es sensación de frustración y fracaso que invadía a la sociedad española en el año 2010, acaso el peor de la crisis económica.

Vale la pena recordar la carrera de Jorge Sanz: debutó en 1979 cuando apenas tenía 10 años en La Miel de Pedro Masó. Luego –oh maravilla de maravillas- fue “Conan de niño” en Conan el Bárbaro, dirigido por John Milius y flanqueado por Schwarzenegger. Ahí es nada. Hubiera participado en Verano Azul (1981-1982) de no ser porque sus padres se lo prohibieron. Adolescente aún, multiplicó sus intervenciones en Mambrú se fue a la guerra (1986), junto a Fernán Gómez y luego en El año de las luces (1986). Tenía ya 17 años. Triunfó con Belle époque (1992) y luego protagonizó varias comedias de éxito. Llegado el milenio, siguió filmando películas y participó en algunas series televisivas hasta 2004. Luego hay un bache que se prolonga hasta que protagonizó esta serie.

En algunos momentos los actores sean eclipsados por sus personajes o nos olvidemos que todos ellos son, mire usted, de carne y hueso; tienen sus baches, sus depresiones, sus problemas personales y sus fracasos profesionales. Raros son los que no los han tenido en algún momento de sus carreras. A pesar de estar habituados a representar un papel, tienen personalidades acusadas y problemas como el común de los mortales. Aquí, además, estos problemas se agravan porque muchos fans no se dan cuenta de todo lo anterior y creen, al hablar con el actor, que están haciéndolo con el personaje. Es lo que le ocurre al pobre Jorge Sanz, que las pocas fans que lo recuerdan en la serie están obsesionadas con tal o cual escena que representó en alguna película de adolescencia. Y quieren repetirla.

El resultado de la serie es, una comedia que induce constantemente a la sonrisa. Tiene momentos desternillantes (que habitualmente son los más hiperrealistas) y un personaje impagable: su representante, un antiguo representante de quesos, convencido de que vender un semicurado es cómo vender a un actor. Le consigue bolos absurdos que se unen a las metidas de pata que suele realizar el propio interesado. Seis episodios de apenas media hora y dos especiales, saben a poco y en EEUU, hubieran dado lugar a una comedia de situación de varias temporadas. Pero, contentémonos con lo que tenemos que carece de tiempos muertos y de momentos olvidables.

EL TINGLADO DE LA ANTIGUA FARSA

Cuando Benavente abrió su obra Los intereses creados aludiendo al “tinglado de la antigua farsa”, esto era lo que nos quería expresar: el drama de los actores que son una cosa y representa otra. El soliloquio de presentación termina como debería haber terminado ¿Qué fue de Jorge Sanz?: “Y he aquí cómo estos viejos polichinelas pretenden hoy divertirnos con sus niñerías”. El binomio David Trueba – Jorge Sanz, funcionó bien y supo crear una farsa convincente y cuya efectividad derivaba de que la frustración que la sociedad española vivía en 2010 quedaba representada por la trayectoria profesional de Jorge Sanz. Lo fue todo y, bruscamente, se encontraba embarcado en bolos humillantes para poder pagar los plazos del piso, poner unos pocos libros de gasolina al coche o pagar la pensión de alimentación de su hijo. Se había acabado la fiesta y la carrera de Jorge Sanz era presentada a la sociedad española como paradigma de ese final abrupto de la alegría y el desmadre.

La serie es algo más que un mero divertimento –por mucho que quienes la elaboraron pretendieron hacer eso, simplemente- era el reflejo de aquellos años que están tan cerca y que, en buena medida, todavía no hemos superado. Gustará, claro está, a los que hayan tenido a Jorge Sanz como actor inolvidable (tiene fans y muchos, lo que ocurre es que la fama es siempre esquiva y oscilante y quienes en ella están se ven sometidos a oscilaciones ingratas). También a los que amen la comedia a la española. Su formato es agradable de ver y la totalidad de los capítulos pueden verse en un maratón que llevará apenas tres horas (algo más si se recurre a los dos especiales). El hecho de que Movistar+ lo haya repuesto recientemente, es un lujo, hasta entonces solamente podía verse a través de programas P2P.