FICHA

Título original: Spotless
Título en España:  Spotless
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2015
Temática: Intriga.
Subgénero: Crimen.
Resumen: Un francés emigrado al Reino Unido se gana la vida limpiando escenas del crimen para la policía de Londres. Recibe la visita de su hermano cuyo carácter y actividades son completamente diferentes a las suyas que, una y otra vez, lo mete en líos y en actividades contrarias a la ley.
Protagonistas: Marc-André Grondin, Denis Ménochet, Miranda Raison, Brendan Coyle, Tanya Fear, Jake Curran, Helena Soubeyrand, Sam Mackay, Tolga Safer, Sheng-Chien Tsai,R aj Awasti, Bailey Hayden.
Lo mejor: buena fotografía y algo de ironía
Lo peor
: situaciones y relaciones poco o nada creíbles.
Lo más curioso: fuye emitida originariamente por un canal inglés extremadamente minoritario, Esquite Network.
¿Cómo verlo?: Ha sido emitida por Movistar Canal+. Actualmente puede bajarse mediante programas P2P en versión original y subtítulos extraídos de subvdix.com, o comprarse en DVD en Amazon
Puntuación: 6,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre SPOTLESS

Spotless (o como se ha emitido en castellano, Impecable) es una serie de difícil clasificación. Los hay que han visto en ella una serie de humor (y, más en concreto, de humor negro), pero los rastros de humor son bastante escasos y extremadamente dispersos. Otros han visto “toques sexy” y los hay si por “sexy” entendemos algún comentario guasón sobre el tema o una chica destripada. E incluso, los hay que la han comparado a Wallander y The Fall, aunque se parezca a esta serie como un huevo a una castaña. Podría decirse que es una serie de investigación aunque cada uno de los protagonistas se sitúa a un lado de la divisoria: uno en el de la ley y el orden y el otro en el de la trapacería, el delito y el desmadre.

Se trata de dos hermanos de origen francés. El primero instalado e integrado en la sociedad londinense. Ha creado una pequeña empresa de limpieza de escenarios del crimen. Frecuentemente lo vemos limpiando sangre, rascando vísceras de las paredes donde alguien se ha suicidado (gracias a esta serie nos enteramos que los restos de masa cefálica proyectados sobre la baldosa, al secarse adquieren la textura del yeso), trabajos ingratos, pero que lo proporcionan un aceptable nivel de vida, acorde con su visión del mundo (honesto padre de familia, y respetuoso con la ley), hasta que una modificación en las normas para adjudicar contratos por esa actividad, cambia su situación y lo convierte en un hombre endeudado. En este que llega su hermano del continente: un francés de aspecto francés, vinculado al “milieu” (esto es, al mundo de la delincuencia) parece haber salido de la cárcel hace poco y llega consigo un congelador. Es un tipo que goza de los placeres de la carne, suele tener erecciones descontroladas incluso ante la mujer de su hermano y es un especialista en meterse en problemas. Por cierto, en el congelador lleva al cadáver de una chica que ha muerto mientras estaba con él con varias decenas de bolas de heroína en el estómago. La visita a su hermano se debe a que, dada su actividad, se cree que es un CSI como el de las series norteamericanas y puede extraer la heroica del estómago de la infortunada joven. A partir de ahí todo se complica y ambos se ven envueltos en situaciones extremas que parecen surrealistas e increíbles para el hermano serio y que, siendo surrealistas, suponen el pan de cada día en la vida del hermano desmadrado.

“Jean Bestière”, el hermano formal está interpretado por Marc-André Grondin, actor canadiense al que vimos como improbable Régis Debray (el intelectual de izquierdas que acompañó al Ché Guevera y glosó su aventura… antes de venderlo a la policía boliviana) en la segunda parte de la película Che (2008). Ligeramente inexpresivo en esta serie en la que, a la vista de los trances que pasa, su expresión debería ser la de permanente sorpresa, su hermano “Martin Bastiére”, interpretado por Denis Ménochet, tiene análoga expresión e incluso una sonrisa permanente que casi parece la secuela de una embolia. Falta feeling entre ambos personajes. Eso, o que el guión era excesivamente increíble para que pudiera ser interpretado correctamente por los actores.

El principal problema de la serie es que dos personajes tan diferentes como los protagonistas solamente habrían podido tener acomodo en una comedia de situación, no en una comedia que, en el fondo, es una película de intriga, crímenes y suspense. En esto de las series vale la pena aplica el principio de la “navaja de Ockham”: si parece una vaca, tiene cuernos, rabo y cuatro pezones, es que es una vaca. En esto de las series, si hay crímenes, criminales, persecuciones, armas, asesinatos, es que estamos ante una serie de crímenes, por mucho que dispersos encontremos algunos comentarios irónicos.

Esto mismo es lo que hace difícil que esta serie tenga un público definido. Para que se la pueda disfrutar habrá que ser amantes del cine francés, pero también deberá gustar la comedia de intriga, y el humor negro, sin ser un fanático de ninguno de estos géneros. Habrá que situarse ante la pantalla en un estado mental de total receptividad, aceptando lo que vayamos viendo y evitando juzgar si es increíble, improbable e incluso absurdo y sobre todo sin ningún apriorismo sobre lo que nos gusta o nos deja de gustar… y juzgar cuando hayamos terminado los diez episodios de 50 minutos. Alguno juzgará que no vale la pena a tenor del primer capítulo y otros le darán un voto de confianza. A fin de cuentas, es una opción personal.

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