FICHA

Título original: Jonathan Strange & Mr Norrell
Título en España:  Jonathan Strange & Mr Norrell
Temporadas: 1 (7 episodios)
Duración episodio: 55 minutos.
Año: 2015
Temática: Fantástica.
Subgénero: Aventuras.
Resumen: Hace 300 años que la magia ha dejado de estar presente en Inglaterra, pero ahí está Mister Norrell para demostrar que es posible revitalizar esta técnica tradicional y para ello hace hablar a las 400 estatuas de piedra de la Catedral de York. Preocupado por la guerra contra Napoleón se ofrece para ayudar a su país demostrando sus habilidades volviendo a la vida a la novia del ministro Sir Walter Pole. Sin embargo deberá competir con otro mago.
Protagonistas: Bertie Carvel, Eddie Marsan, Marc Warren, Charlotte Riley, Alice Englert, Enzo Cilenti, Ariyon Bakare, Samuel West, John Heffernan, Vincent Franklin, Paul Kaye, Edward Hogg, Brian Pettifer, Ronan Vibert, Richard Durden, Robbie O’Neill, Freddie Hogan, Lucinda Dryzek.
Lo mejor: Un diseño de producción rayano en la genialidad
Lo peor
: Inicialmente cuesta un poco ver lo que nos transmite la oposición entre Norrell y Vunculus.
Lo más curioso: Está basado en la novela del mismo título de Susanna Clarke concebida mientras era profesora en Bilbao.
¿Cómo verlo?: No ha sido emitida en España. Actualmente puede bajarse mediante programas P2P en versión original y subtítulos extraídos de subvdix.com.
Puntuación: 8

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Lo mínimo que puede decirse sobre JONATHAN STRANGE & MR NORRELL

Resulta imperdonable que ningún canal, de los muchos que hay en España, con presupuestos multimillonarios, hayan sido capaces de comprar los derechos de emisión de esta serie emitida hace dos años por la BBC. Y mucho más imperdonable aún, si se nos apura, que hayan sido capaces de reproducir series de mucha menor calidad o, lo que es peor aún, de producir esos bodrios propios tan habituales desde hace unos años. Porque Jonathan Strange & Mr Norrel es una de esas series “para mayores y pequeñitos” que puede seducir a un público de edades y aficiones muy diferentes. Basta solamente con que se dejen ganar por la temática de la miniserie: la magia.

La miniserie está basada en la novela del mismo título escrita por Susanna Clarke en 2003. La novela se había empezado a escribir diez años antes, pero la autora no terminaba de decidirse. La publicación en 1997 de Harry Potter y la piedra filosofal, le dio el impulso que necesitaba. Hasta ese momento, la magia era un terreno olvidado para la novelística. Incluso después de este éxito y de los que siguieron entre 1998  (Harry Poter y la cámara secreta) y 2003 (Harry Potter y la Orden del Fénix), la Clarke no se decidió a terminar la novela: en ese momento, los libros de J. K. Rowling ya se habían difundido por todo el mundo en millones de ejemplares y reavivado el interés por la lectura. Ese mismo año Susanna Clarke terminó la novela. Peter Harness la adaptó para televisión

¿Qué nos presenta esta serie? Unas tomas realizadas mediante efectos especiales nos muestran un Londres gris y oscuro, a principios del siglo XIX. Las guerras napoleónicas ensombrecen aún más el panorama, pero no evitan que los ingleses mantengan sus particulares sociedades, una de ellas es la Sociedad para el Estudio de la Magia radicada en York y de la que forman parte prominentes miembros de la burguesía local. Su nuevo miembro aspira a resucitar la magia en Inglaterra después de formularse la pregunta clave: “¿Por qué la magia está ausente de Inglaterra en los últimos 300 años?”. Dicho socio se da cuenta de que alguien se le adelante siempre a la hora de adquirir libros de magia y se preocupa por saber de quién se trata: es “Mister Norrell”, que dispone de una biblioteca impresionante repleta de libros de magia, grimorios y textos antiguos con fórmulas y conjuros infalibles. La Sociedad para el Estudio de la Magia le reta a que muestre sus poderes y Mr Norrell lo confirma haciendo que 400 estatuas de la Catedral de York cobren vida… Convertido en un hombre famoso, viaja a Londres con la intención de ayudar al gobierno de su país en la guerra contra Napoleón, pero no le hacen mucho caso, sino hasta que es capaz de resucitar a la novia del joven ministro Sir Walter Pole. Sin embargo, Mr Norrell no es el único mago práctico y operativo vivo en esos momentos, un misterioso y excéntrico, Jonathan Strange, va a competir con él.

Tal es el arranque de la serie que nos lleva a través de los escenarios de la época, no solo de Londres, sino incluso de Waterloo, reconstruida, sin mucha fidelidad mediante 3D pero de manera espectacular. Y es que estamos ante una serie de alto presupuesto y ambiciones aún más altas. El resultado final satisface al espectador, lo mantiene atado a la pantalla como Prometeo estaba a la roca de castigo y lo mantiene en vilo durante siete episodios. Está claro que lo que va a ver es fantasía. No, desde luego, fantasía infantil y juvenil, a lo Harry Potter, sino más bien fantasía para todas las edades y, por tanto, apta especialmente para quienes han dejado atrás la infancia y la pubertad. Además aprenderán mucho de la intrahistoria inglesa de aquellos años y se sentirán satisfechos con lo que, sobre todo, un espectáculo visual extraordinariamente bien pergeñado y mejor desarrollado.

La autora del relato original dijo haberse inspirado en un “sueño que tuvo despierta” cuando ejercía como profesora en Bilbao. El personaje de Mr. Norrell parece una traslación del Conde de Cagliostro que, justo en aquellos mismos años, moría en su prisión de Santangelo tras ser condenado por la Inquisición. El parecido es relativamente lejano (Mr Norrell es austero y Cagliostro era opulento y lujurioso, Norrell es comedido, Cagliostro era un huracán, éste siempre había ido acompañada por su amante Lorenza Feliciani y el otro acompañado permanentemente por su misterioso criado, pero ambos tienen el mismo porte y las mismas aficiones mágicas).

No nos engañemos: la serie abunda en subtramas y complicaciones argumentales que contribuyen a hacer más dinámico y variado el tema central de la pugna entre dos magos. El tema que domina el trasfondo de la trama es el del “Rey Cuervo” del que nunca sabremos si es una simple leyenda o una verdad oculta y que, entenderán, que aquí tampoco podamos ampliarnos sobre su inqueitante contenido.

Como en todas las series inglesas, el modelo de producción es lo que se lleva la palma y dentro de este modelo, un casting riguroso y exhaustivo: sería difícil imaginar a otro Mr Norrell diferente a Eddie Marsan, un actor que juega con su físico (lo hemos visto como “inspector Lestrade” en Sherlock Holmes, como hermano de Ray Donovan, y en tantos y tantos papeles exóticos. Pero no nos engañemos: no es solamente un rostro enigmático, sino también un excelente actor que en esta ocasión encarna, de manera inexpresiva, a la persona que trata de restaurar la magia en Inglaterra. Su oponente está encarnado por Bertie Carvel, un actor procedente del musical pero que ha realizado innumerables apariciones en series televisivas a partir de 2004.

La serie roza la perfección estilística y la excelencia argumental. Obviamente, por su contenido, extremadamente fantástico, no está adaptada para todos los públicos, pero sí para aquellos que quieran ver una serie bien hecha según los parámetros de la BBC. No habrá segunda temporada porque la Clarke no ha escrito una continuación a su relato. Disfrútenla y maldigan a aquellas televisiones carpetovetónicas que casi tres años después del estreno de esta serie, ni siquiera se han preocupado por ella.

 

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