FICHA

Título original: Moncloa ¿dígame?
Título en España: Moncloa ¿dígame?.
Temporadas: 1 (13 episodios).
Duración episodio: 20 minutos.
Año: 2001
Temática: Humor.
Subgénero: Comedia de situación.
Resumen: La vida y los incidentes que suceden en la Oficina de Prensa del Palacio de la Moncloa tratado con una óptica humorística y, habitualmente, esperpéntica.
Protagonistas: Javier Veiga, Manuel Manquiña, Ana María Barbany, Ana Rayo, Mercè Mariné, Paco León, Vicente Gil, Dolo Beltrán, Sara Loscos, Fermí Fernández, Juan Luis Galiardo, Angels Barceló, Nuria Roca, Kiti Mánver
Lo mejor: El intento de convertir a La Moncloa en algo parecido al ala izquierda de la Casa Blanca.
Lo peor
: El fracaso absoluto de la intentona
Lo curioso: Paco León obtuvo aquí su primer papel protagonista en una serie.
¿Cómo verlo?: Fue emitida por Telecinco. Tanto El Terrat (su productora) como Telecinco han borrado todos los rastros de esta serie… algunos de cuyos capítulos pueden bajarse a través e eMule.

Puntuación: 4,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre MONCLOA ¿DÍGAME?

Entre 1980 y 1982, la serie británica Si ministro nos había deleitado con un humor inglés que llegaba allí donde la implantación de la sociedad neoliberal querida por Margaret Tatcher nos daba ganas de llorar. Hoy está considerada como la mejor comedia políticas de todos los tiempos. Llegó cuando la figura de la Tatcher estaba de lo más erosionada ante la opinión pública y se extinguió cuando su prestigio como vencedora de la Guerra de las Malvinas le hizo un lugar en la historia. Luego vino El ala oeste de la Casa Blanca (1999-2006), desprovista de la componente humorística y convertida en serie política, digna precedente de la muy superior House of Cards (2013-hoy).

Mientras, en España, Aznar había llegado a su segunda legislatura, aquella en la que gozó de mayoría absoluta pero todo su interés consistió en intervenir en malhadados episodios de política internacional. En ese preciso momento, alguien en Telecinco debió pensar que puesto que la política interesaba cada vez a menos ciudadanos, podía ser un buen asunto “humanizarla” a través de una serie de humor. Además, Telecinco necesitaba una serie telonera para Siete vidas que estaba teniendo gran éxito. Se trataba de realizar una pequeña serie de apenas 20 minutos de duración que restara audiencia a los competidores. El encargo se entregó a El Terrat que no pareció mostrar excesivo interés en el tema o, en cualquier caso, cuya gestión supuso un clamoroso fracaso, casi histórico.

La serie pretendía reflejar la vida cotidiana del gabinete de prensa del Palacio de la Moncloa sede de la presidencia del gobierno y, de paso, mostrarnos cómo eran, sino el “ala derecha de la Moncloa”, las proximidades de la cúspide del poder. La serie aludía a las reclamaciones de las minorías parlamentarias, a los cargos públicos libertinos, los espías, el enchufismo, la corrupción, los paparazzis, los ministros, las destituciones… No logró interesar. Poco humor, algunos chistes ya conocidos,  y un surrealismo excesivo incluso en el período de Aznar.

La serie estaba protagonizada por Javier Veiga, tenía a Ana María Barbany como rigurosa funcionaria de presidencia y a Manuel Manquiña y Paco León como probos empleados. La serie contó con la presencia de muy buenos actores invitados que aparecieron esporádicamente (Juan Luis Galiardo, Kiti Manver, Nuria Roca) e incluso la periodista Angels Barceló tuvo su momento. El productor era el mismísimo Andreu Buenafuente.

No puede extrañar que tanto El Terrat como Telecinco hayan borrado cualquier rastro de esta serie y que cueste encontrar incluso inofensivos fragmentos solo para ver a Paco León en su primer papel protagonista en una serie de televisión. Los que recordamos vagamente la serie, no olvidamos, así mismo, su falta de calidad argumental.

En aquella misma época se empezaba a hablar del “síndrome de la Moncloa” que convertía en erráticas e incomprensibles las actuaciones de los presidentes del gobierno que permanecían mucho tiempo en aquel palacete. El desinterés por la política es hoy mucho más pronunciado que en 2001. Quizás la buena noticia sea que ya no hay presidentes con la ambición de que: a España no la reconociera ni la madre que la parió (González), ni de codearse con el grandullón del patio escuela (Aznar), ni siquiera de aliar civilizaciones (ZP), ahora, como máximo se pretende sobrevivir y gestionar el día a día. Quizás por eso, aquí y ahora, ya ni siquiera interese ni sea posible realizar series como El ala oeste de la Casa Blanca, o El ala oeste de la Casa Blanca, ni siquiera la política pueda generar las risas de Si, presidente.