FICHA

Titulo original: Six
Título en España:  Six
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 60 minutos
Año: 2017
Temática: Bélica
Subgénero: Thriller
Resumen: Hazañas de un grupo de operaciones especiales de los EEUU centradas en uno de sus miembros que ha entrado en la seguridad privada y ha ido a parar a un lugar perdido de África. Los antiguos miembros de su equipo tratan de escatarlo
Actores principales: Walton Goggins, Joe Manganiello, Barry Sloane, Kyle Schmid, Juan Pablo Raba,Edwin Hodge, Brianne Davis, Nadine Velazquez, Dominic Adams, G. Peter King,Nondumiso Tembe, Niyi Oni, Lindsley Register, Britt Rentschler, Lee Spencer, Matt Burke, Angela Relucio
Lo mejor
Walton Goggins.
Lo peor: los rasgos épicos increíbles.
¿Cómo verlo?: En HBO.

Puntuación: 6

TRAILER SUBTITULADO EN CASTELLANO

TRAILER EN INGLÉS

Lo mínimo que puede decirse de SIX

Cuando una serie pasa por ser “histórica”, debería exigírsele un mínimo de rigor y el que las “licencias” narrativas se centraran en los personajes, no en el fondo de la historia. De esta serie, Six, la publicidad de lanzamiento nos cuenta que “está inspirada en hechos reales”: la ejecución de Bin Laden, Boko Haram y en las hazañas de un equipo de seis miembros de los Navy SEAL que pasa por ser la mejor unidad del ejército de los EEUU. No deben andar muy sobrados de efectivos, porque la serie termina siendo un anunció estilo “La marina te llama”.

REALIDAD Y FICCIÓN DE LOS NAVY SEAL

Llevan años tratando de mitificar a “los SEAL”, como antes fueron décadas las que el Pentágono hizo otro tanto con los marines y luego con los “boinas verdes” (que incluso tuvieron su película protagonizada por John Wayne en 1968). A lo largo de estos procesos de idealización, los especialistas en “operaciones psicológicas” de los EEUU han llegado a la conclusión de que la mitificación es eficiente cuanto más desconocido y misterioso es el objeto mitificable. Así que de los Navy SEAL no se conoce, casi nada. Empecemos por su nombre “Navy SEAL”, en traducción directa, quiere decir “sello naval” (lo que se entendería como la impronta que dejan sus miembros reclutados en la marina de los EEU), pero no es seguro que el nombre, así en mayúsculas, quiera decir esto, ni mucho menos que sea el anagrama de algo (no lo es, desde luego, del US Naval Special Warfare Development Group, nombre oficial de estas unidades y que en nada se corresponde a SEAL que correspondería más bien al acrónimo Sea, Air, Land, tierra, mar y aire). El símbolo del grupo, hay que decirlo, es un águila que tiene entre sus garras un tridente y un ancla, pero también un pistolón de bucanero.

El misterio se agranda con sus acciones. Nadie sabe muy bien en qué operaciones han participado. Ni siquiera si existen. Porque en 2014, el Navy Times, del 10 de febrero de 2014, publicó que el gobierno había suspendido el presupuesto de este grupo “por motivos presupuestarios”. Existieron, pero se ignora si siguen existiendo. En las crónicas de la guerra de Afganistán no figuran y su última acción contabilizada fue la ejecución de Osama Bin Laden en 2011. Y de eso hace ya seis años. Sin olvidar que todo lo publicado sobre la muerte de bin Laden debe estar sometido a duda: desde la operación en sí misma, hasta lo publicado en mayo de 2015 que certificaba que el presiente Obama había dado una versión falsa sobre la muerte del líder terrorista, todo, absolutamente todo lo que se publica sobre este grupo hay ponerlo en duda. No se sabe gran cosa sobre él y lo que se sabe es lo que el equipo de “operaciones psicológicas” del Pentágono filtra a los medios. Y esta serie, Six, entra dentro de este paquete hasta el punto de parecer un anuncio de reclutamiento para esa unidad o, en cualquier caso, la “versión oficial” sobre los SEAL. El mito sigue cabalgando.

UN ARGUMENTO ÉPICO

En Afganistán, durante una misión en 2014, el jefe de una unidad de SEALS (The Six Team) adopta una terrible decisión, matando a alguien que afirma ser norteamericano, pero que los informes de inteligencia consideran como miembro de una red terrorista islámica. Unos años después, cuando los miembros del equipo se han licenciado, su jefe se ha dedicado a la seguridad privada y es enviado a Nigeria. Será hecho prisionero por los terroristas de Boko Haram cuando está protegiendo una escuela de niñas. Los cinco compañeros de su unidad asumen la responsabilidad de su juramento cuando entraron en los SEALS y deciden liberarlo. A todo esto, el hermano del terrorista norteamericano ejecutado en Afganistán está vivo y buscando venganza.

Tal es el planteamiento de partida que se prolonga durante siete episodios más y da como resultado un thriller bélico poco convincente y en donde la retórica y grandilocuencia sobre la solidaridad de los miembros del grupo, sus portentosas hazañas y la limpieza de sus sentimientos constituyen un trasfondo increíble sobre el que se desarrolla la trama. El maniqueísmo llega a extremos vergonzantes, especialmente cuando no hace falta recordar que los terroristas son “malos” (siempre lo son o, de lo contrario, no serían terroristas, sino miembros de ONGs) y los SEAL, además de “buenos”, son, heroicos en grado de excelencia.

El argumento es bastante plano, sin alicientes y sin aportaciones ni al cine bélico, ni a los efectos especiales, ni a la descripción de los episodios que narra. Podía ser definido como un Rambo disciplinado multiplicado por seis.

SOBRE LA SERIE Y SUS PERSONAJES

Cuando no habíamos olvidado su brillante actuación en la serie The Shield (2002-2008) donde lo vimos por primera vez, ni su delirante actuación en Los odiosos ocho (2015) de Tarantino o su reciente papel como vicedirector sociópata de una High School en Vice Principals, Walton Goggins es ahora. “Rip Taggart”, el jefe del Six Team y cautivo de Boko Haram. Goggins cumple siempre con la tarea encomendada y es un actor que aporta credibilidad en cualquier registro que se le imponga. Su trabajo aquí es excelente pero no logra salvar un guión flojo y una temática fantasiosa y difícilmente asumible para el espectador medio, al menos en España. Lo mismo puede decirse del resto de actores y, en concreto de Juan Pablo Raba, actor colombiano que ya vimos en Agents of SHIELD (2015-2016) y muy conocido en el mundo latino.

En realidad, la serie no ha sido muy acogida en EEUU, en donde registró lo que los taurinos llaman “división de opiniones” casi al  50%, lo que puede considerarse casi como un fracaso. La serie empezó a concebirse durante el período presidencial de Barak Obama, poco después del extraño episodio de la ejecución de Osama Bin Laden. Entre el tiempo que se tardó en perfilar la idea, filmar, montar y editar la película, el recuerdo de aquella acción se ha ido desdibujando. La última noticia difundida por los medios data de 2015 y es la relativa a los datos falseados sobre el episodio que difundió el presiente Obama. Lo que hace un lustro suponía una “brillante operación psicológica” para prestigiar a una unidad de élite y estimular el patriotismo, se ha terminado diluyendo en el vacío. Hoy, en el nuevo ciclo político de los EEUU, presidido por el aislacionismo y la reconstrucción interior, esta serie parece muy fuera de juego.

Apta solamente para maníacos del cine bélico y de las “operaciones especiales”, para los émulos y seguidores de Rambo y coleccionistas de relatos épicos sobre la hazañas del “tío Sam” en todo el mundo. Interesará –pero no gustará- a los seguidores de Goggins (que los tiene y en número creciente) y a los latinos que quieran ver las evoluciones de Raba.