FICHA

Título original: La Garçonne
Título en España: La Garçonne
Temporadas
: 1  (6 entregas)
Duración episodio: 52 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Francia
Temática
: Intriga
Subgénero: Policíaca
Resumen: Una conductora de ambulancias es licenciada al acabar la guerra en 1918. Su hermano, artista, ha quedado traumatizado. Cuando va a buscar un trabajo para él a un amigo policía, la protagonista ve cómo lo asesinan otros policías. Ella logra huir pero decide que lo más seguro para ella será hacerse pasar por varón e ingresar en la policía.
Actores: Laura Smet, Grégory Fitoussi, Judi Beecher, Noémie Kocher, Raphael Roger Levy, Lilly-Fleur Pointeaux, Aurélien Recoing, Deborah Grall, Avant Strangel, Tom Hygreck, Constantin Balsan, Zina Esepciuc, Zuriel De Peslouan, Jérôme Deschamps, Aladin Reibel, Clément Aubert, Zoé Besmond de Senneville, Nicolas Béguinot, Grégoire Akcelrod, Pierre-Yves Bon, Robert Plagnol, Jean-Philippe Ricci, Dan Herzberg, Oscar Copp, Emily DeVille
Lo mejor: Laura Smet hace muy buen papel protagonista, unido a una ambientación rigurosa.
Lo peor: Hay algo absurdo en el elemento desencadenante de la trama
Lo más curioso
: Es la adaptación de una novela homónima de Víctor Margueritte                                                                       
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Fox el 1 de junio de 2021 . Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre LA GARÇONNE

No puede decirse que las primeras escenas sean lo mejor de la serie. Incluso, cuando a mediados del primer episodio, la trama se encarrila con el cambio de aspecto de la protagonista en “protagonista”, tampoco parece que la serie augure algo memorable. Sin embargo, a poco que uno deja atrás estas impresiones, esta serie se convierte en un producto digerible, ágil, entretenido, variopinto e, incluso, con tensión dramática. Para poder disfrutar eta serie solamente hay que hacer abstracción de lo increíble del punto de partida. Eso es todo.

Se sabe cómo son los policías: aparentemente, tipos duros y mucho más después de la Primera Guerra Mundial, cuando muchos de ellos habían pasado cuatro años en las trincheras, endureciéndose aún más hasta la textura del pedernal. Y, un buen día, aparece en un grupo dedicado a la investigación criminal, un muchachito, que afirma haber estado en los frentes, pero que hubiera sido dado por inútil para el servicio de las armas, por estrecho de pecho, sin barba ni bigote, que se sienta con ellos y participa en sus conversaciones, sin que nadie se dé cuenta de que se trata de una chica con el pelo corto, sombrero permanentemente encajado y voz que diferente a la de cualquier otro policía. Pero, eso sí, con un cerebro organizado y bien amueblado. Esto es lo que más cuesta digerir de la serie. Por eso lo advertimos en primer lugar.

El guion irrumpe en los últimos momentos de la Primera Guerra Mundial. La protagonista, “Louise Smet” es una conductora de ambulancias en el frente. Es despedida al acabar el conflicto y su hermano, veterano del frente y artista, no está interesado en una oferta de trabajo formulada por un amigo de su padre para que ingrese en la policía. Así que ella va a casa del amigo que ha ofrecido el trabajo, para pedirle si tiene algo para ella. En ese momento, dos desconocidos irrumpen en la casa y asesinan al amigo. Ella logra huir, pero es responsabilizada del crimen. Pronto se da cuenta de que los asesinos son policías y, por tanto, deduce -no sin cierta lógica absurda- que la mejor manera de correr la misma suerte es desaparecen cambiando de sexo y haciéndose pasar por su hermano aceptar el trabajo como policía varón. Eso le permitirá estar segura y descubrir a los asesinos de su amigo.

Pues bien, sorprendentemente, a partir de estos presupuestos absurdos, la serie adquiere un carácter coherente y sistemático: poco a poco, “Louise” se va acercando a su objetivo, gana el reconocimiento de sus compañeros y todo lo que se cuenta resulta extremadamente realista. La serie se beneficie de tres factores: una muy buena adaptación de los diálogos de la novela que inspiró la serie, unas interpretaciones rigurosas y correctas y una ambientación detallista hasta lo obsesivo. Incluso alguno de los personajes que aparecen fueron “históricos” en los “felices 20” parisinos.

La protagonista, Laura Smet, es hija del cantante Johnny Hallyday y de la actriz Nathalie Baye. Sale airosa de un papel particularmente difícil. No estamos muy seguros de si otra actriz francesa, más corpulenta, hubiera dado un mejor perfil para el personaje, pero, en cualquier caso, la Smet realiza un buen trabajo que el espectador sabrá apreciar.

Una serie que gustará a los amantes del “noir francés”, a los que no se resistan a ideas nuevas y a planteamientos originales y a los que busquen series con una calidad superior al a media. Esta la tiene. A pesar de lo absurdo del planteamiento inicial (que hay que superar para disfrutarla).

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