FICHA

Título original Cobra-Kai
Título en España: Cobra-Kai
Temporadas: 3 (30 episodios)
Duración episodio: 25-40 minutos.
Año: 2018-2021
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Drama
Subgénero: Acción
Resumen: Treinta años después de su último enfrentamiento, dos karatekas se encuentran, sus vidas han discurrido por distintos senderos, pero ambos mantienen una rivalidad a muerte. Uno de ellos, decide reabrir el dojo de karate y practicar una forma de lucha agresiva tal como le habían enseñado. El otro, en cambio, practica un karate más tradicional y fiel a las enseñanzas de su maestro, el señor Miyagi.  
Actores: William Zabka, Ralph Macchio, Courtney Henggeler, Xolo Maridueña, Martin Kove, Tanner Buchanan, Mary Mouser, Jacob Bertrand, Gianni Decenzo, Nichole Brown, Vanessa Rubio, Rose Bianco, Hannah Kepple, Griffin Santopietro, Diora Baird, Randee Heller, Ed Asner, Dan Ahdoot, Bret Ernst, Joe Seo, Annalisa Cochrane, Kwajalyn Brown, Bo Mitchell, Jonathan Mercedes, Owen Morgan, Ken Davitian, Candace Moon, Vas Sanchez, Peyton List, Paul Walter Hauser, Aedin Mincks, Khalil Everage, Nathaniel Oh, David Shatraw, Kim Fields, Rob Garrison, Ron Thomas, Tony O’Dell, Cameron Markeles
Lo mejor: es una extraña distracción que, a la vez, resulta absurda pero adictiva.
Lo peor: la tercera temporada era prescindible.
Lo más curioso
: Es la secuela de la saga ochentera Karate Kid.
¿Cómo verlo?: Emitida en Netlifx desde el 1 de enero de 2021. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos y comprarse en DVD.

Puntuación: 7,5

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Lo menos que puede decirse sobre COBRA-KAI

Las lecciones del inefable “señor Miyagi” a su “pequeño saltamontes”, tuvieron éxito. Su alumno más aventajado practicaba un karate tradicional estrechamente imbricado con la sabiduría Zen, a diferencia de su opositor, que dirige un dojo en el que se enseña a vencer a cualquier precio y con no importa que tretas. La saga Karate Kid resolvió a favor del primero la rivalidad entre ambos dojos. Pero, ahora, algo más de treinta años después del final de aquellos largometrajes, unos productores de Hollywood, han juzgado que sería bueno resucitar la serie con los mismos personajes que tuvo en su los ochenta. El resulta es extremadamente curioso.

Desde la victoria de “Daniel Larusso” (Ralph Macchio) sobre “Jonny Lawrence” (William Zabka), la vida de cada uno de ellos había discurrido de forma diferente. El primero se transformó en un hombre de éxito, líder en la venta de coches en la zona, mientras que el segundo sufrió altibajos. El primero está felizmente casado, el segundo divorciado y distanciado de su hijo. Poco después de ser despedido de su enésimo empleo “Lawrence”, el vehículo de Lawrence es envestido por otro en el que se encuentra la hija de “Larusso”. Ese mismo día, defiende a un chico que estaba siendo agredido por un grupo. Éste le anima a reabrir el dojo Cobra-Kai para entrenar a jóvenes y enseñarle las técnicas de defensa personal. “Larusso” y “Lawrence” se re-encontrarán pero no habrán logrado superar su antigua rivalidad. Es más, esta pugna arrastrará a sus seres queridos y generará extrañas combinaciones que facilitarán la aparición de antiguos fantasmas del pasado.

El argumento de la serie es poco sólido y, sin embargo, el efecto sobre el espectador es impecable: todo está medido para generar impacto adictivo. El espectador, una vez se engancha a una temporada, no puede evitar pensar que todo lo que está viendo es una serie de absurdos y de despropósitos, incluso fáciles de prever, a partir de determinado momento, pero, al mismo tiempo, se siente atrapado y no puede evitar pasar al siguiente episodio y así hasta que termina la temporada, único momento en el que puede liberarse de la adicción.

Hay que decir que la primera temporada es mejor que las otras dos (en especial que le tercera, completamente prescindible). Los dos protagonistas, tras la interrupción de la saga Karate-Kid, siguieron filmando películas, la mayoría de serie B, pero, sobre todo, han ido mejorando y madurando como actores.

La tentación de los guionistas podría haber sido el caer en la nostalgia y en el recuerdo sempiterno a la saga originaria. Afortunadamente, el flashback es esporádico. La serie mira más al presente que al pasado, pero tiene, al mismo tiempo, la virtud de satisfacer a los que la vieron. Buena parte del éxito de la serie se debe a que ofrece la posibilidad de rejuvenecer a los que la vieron cuando tenían menos de 20 años. Lo más sorprendente es que las dos actitudes ante el kárate y ante la vida, son tratadas con equidistancia, así como en la saga histórica, el dojo del Señor Miyagi era tratado con más favor y pintado con unos rasgos más agradables, ahora, los alumnos de “Lawrence” (y él mismo), aparecen con contornos más humanos y aceptables. Si la saga originaria se había realizado desde la óptica de “Larusso”, este revival se hace desde las posiciones de “Lawrence”. La disyuntiva “karate agresivo” o “karate flower-power” sigue presente y, en tanto que símbolo, tiene más vigencia hoy que en su momento.

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