FICHA

Título original: Dark Tourist
Título en España: Dark Tourist
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 40 minutos.
Año: 2018
Temática: Documental
Subgénero: Viajes
Resumen: Un periodista viaja por el mundo buscando los destinos turísticos más siniestros y peligrosos, macabros y absurdos. Ruta del narcotráfico colombiano, bosques embrujados, pueblos devastados por la radiación, vampiros de Nueva Inglaterra, nadar en lagos surgidos de explosiones nucleares, etc, etc, son algunos de los destinos por los que viaja el priodista David Farrier
Actores: Documental presentado por David Farrier
Lo mejor: Un dinamismo absurdo que demuestra la locura de algunas turistas.
Lo peor: A veces se tiene la duda de si todo lo presentado como real lo es.
Lo más curioso
: David Farrier está especializado en la búsqueda de todo lo que resulta misterioso y/o bizarro.
¿Cómo verlo?: en Netflix. Puede bajarse mediante programas P2P

Puntuación: 7

PROMO (en inglés)

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Lo menos que puede decirse sobre DARK TOURIST

¿Puede existir gente que en sus viajes se desplace a lugares absurdos? ¿Hay promotoras turísticas que creen circuitos en zonas peligrosas o sobre temas siniestros? La respuesta a estas preguntas nos la presenta el periodista neozelandés David Farrier en esta serie, a ratos hilarante y a ratos perturbadora, compuesta por ocho episodios filmados a lo largo de todo el mundo. El denominador común de estas rutas turísticas es el elemento sorprendente y el riesgo que entraña para el viajero, e incluso para el periodista y el equipo que filma la serie.

En efecto, en el episodio cuarto, vemos a Farrier nadar en un lago surgido de una explosión nuclear en el Turkmenistán ex soviético. Obviamente el agua está contaminada y pasar unos minutos más allí, puede convertir su cuerpo en un portador de radiactividad. Y, sin embargo, Farrier no es el único turista que busca bañarse en aquellas aguas. El último episodio es particularmente actual a la vista del reciente fallecimiento de Charles Manson, el asesino de Sharon Tate. En los EEUU, un ferviente admirador de Manson ha creado una especie de museo-santuario dedicado a recordar la memoria del criminal. Por si esto no fuera poco, luego decide ver, también en EEUU, una casa poseída por espíritus, atractivo turístico de la zona. Nos podíamos esperar todo desde el primer episodio en el que Farrier ha viajado a Colombia y a México, conociendo a un émulo de Pablo Escobar que se pasea por las calles de Medellín adoptando su mismo “look” e idéntico atuendo. Allí conocerá también a un sicario de Escobar con más de 200 asesinatos a sus espaldas, entre ellos el de su novia, y hoy ya en libertad. Más sorprendente –e hilarante- será su experiencia en México junto a una empresa de turismo de aventura que recrea la experiencia de cruzar la frontera con los EEUU para un grupo de insensatos turistas amantes de las emociones fuertes.

Los ocho documentales nos muestran este tipo de turismo por Europa (con un desconcertante museo sobre la Segunda Guerra Mundial) y a través de la “ciudad prohibida” de Chipre, a una fanática partidaria del “asesino de Milwaukee”, espabilados que han creado la “ruta de Dallas” en la que el viajero conocerá los lugares exactos que tuvieron algún protagonismo en la muerte de JFK, zonas devastadas por la radiación y las leyendas sobre espíritus malignos. Obviamente África constituye una etapa del viaje, con una sorprendente entrevista a separatistas blancos sudafricanos, limpieza de momias en Indonesia y fiestas crueles y absurdas en Myanmar y Camboya…

Al espectador le queda en alguna ocasión la duda de si todo lo que cuenta el neozelandés es real o se trata de recreaciones a efectos televisivos. Por nuestra parte, estamos persuadidos de la veracidad de lo que se está mostrando, lo que nos lleva a confirmar que existe un tipo de turista que ni busca cumbres tranquilas para contemplar paisajes excepcionales, playas de arenas cálidas y aguas tibias, balnearios reposados, sino, justo lo contrario: vivir aventuras, más o menos absurdas en lugares exóticos y siniestros. Por increíble que pueda parecer, existe ese perfil turístico y una “sociedad del espectáculo” como la existente en el siglo XXI, satisface este tipo de demanda, incluso en los lugares más apartados del planeta.

No puede sorprendernos. A fin de cuentas, si en España hay turistas que aceptan acudir a playas saturadas, más parecidas a campos de concentración que zonas de ocio, ¿por qué debería de sorprendernos que haya gente que busque nadar en aguas radiactivas?

Ferrir demuestra ser un encantador de serpientes excepcional. Haciendo gala de su mejor cara de periodista ingenuo, pasa por las situaciones más variadas. Dato importante: en 2014 filmó un “falso documental” en el que entrevistaba a ocho personalidades de Nueva Zelanda… interpretadas siempre por el mismo actor, Rhys Darby. Y, sin embargo, en Dark Tourist, todas las situaciones son reales y todos los destinos seleccionados por lo que de siniestros y absurdos tienen.

Serie que gustará a los amantes de los documentales extraños y divertidos, sorprendentes e inesperados.

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