FICHA:

Título original: 102 minutes that changed America
Título en España: 102 minutos que cambiaron América
Duración episodio: 102 minutos
Año: 2008
Temática: Crónica gráfica selectiva sobre los atentados del 11-S. Reune prácticamente todas las imágenes existentes sobre los atentados incluso rodados con web-cam.
Género: Documental.
Subgénero: Atentados.
Premios: Mejor especial no ficticio, Mejor edición de sonido para programa no ficticio, Mejor mezcla de sonido para programa no ficticio, Mejor edición de imagen excepcional en programa no ficticio, todos ellos de premios Emmy 2009.
Director: Nicole Rittenmeyer, Seth Skundrick
Lo mejor: la portentosa reunión e imágenes del atentado en un solo documental.
Lo peor: imágenes que han sido desechadas inexplicablemente.
¿Cómo verlo?: Puede verse gratuitamente en el enlace indicado.
Puntuación: 6

Todo lo que hay que saber sobre 102 MINUTOS QUE CAMBIARON AMÉRICA

Documental estrenado en el octavo aniversario de los ataques al WTC, fue elaborado a partir de un centenar de imágenes obtenidas de fuentes muy distintas: desde imágenes profesionales de noticiarios hasta grabaciones realizadas con pequeñas webcam familiares.

El sonido que acompaña es el real (ha sido depurado y tratado digitalmente, pero no se han añadido comentarios de ningún tipo). El documental se prolonga por espacio de 54 minutos  y su título alude a los que mediaron entre el momento en el que se estrella el primer avión contra la Torre Norte y la caída de la segunda torre.

Las grabaciones están ordenadas cronológicamente y el valor del documental no deriva de las imágenes (que ya eran conocidas en un 90%) sino porque permite ver cómo se desarrollaron los acontecimientos.

EL ATENTADO MÁS FILMADO EN LA HISTORIA DEL TERRORISMO

Pregunta: ¿Qué fue el 11-S?
Respuesta: el atentado más mediático de la historia

Observen la secuencia del tiempo en el documental. Primero se estrella un avión a las 8:46:30 contra la Torre Norte del Word Trade Center. Ese primer impacto no es recogido por el documental que empieza tres minutos después. Sin embargo, la filmación de aquel impacto existe y fue recogido por cámaras profesionales. Inmediatamente, las televisiones de todo el mundo retransmitieron en directo estas imágenes que fascinaron por su espectacularidad. Desde apenas 10 minutos después del impacto las mismas imágenes podían verse en tiempo real por miles de canales de televisión de cualquier lugar del globo

Pues bien, con toda la audiencia mundial fijada ante sus televisores, a las 9:02, se estrelló el segundo avión contra la Torre Sur. Pocos vieron el impacto del primer avión, pero todo el planeta asistió en directo al impacto del segundo. Fue un espectáculo mediático extraordinario, hipnótico, cuya eficacia coercitiva planetaria no venía por el hecho en sí, sino por su reducción a la mera dimensión de espectáculo de masas.

Parte de las imágenes que incluye este documental tienden a evidenciar la tensión de los habitantes de Manhattan por un atentado que se producía a pocas manzanas de sus viviendas y de sus lugares de trabajo y han sido filmados con pequeñas webcams, pero otras revelan encuadres profesionales, escenas pensadas por gente que domina el arte de la filmación, con movimientos precisos de zoom, con sombras que se mueven contra los muros aumentando la sensación de dramatismo. Este es, pues, otro de los documentales que contribuyen a acrecentar el misterio sobre lo que ocurrió aquel día, mucho más que a desvelarlo o, incluso, a ser un mero testimonio ciudadano.

TERRORISMO VERSUS ESPECTÁCULO

Murieron algo menos de 3.000 personas. Los comentarios que se oyen de los ciudadanos que filmaban el episodio refuerzan el dramatismo de las escenas. Si un atentado tiende a generar terror, las imágenes reunidas en este documental aumentan esa sensación, la reviven y amplifican en el octavo aniversario. La fecha de emisión es importante: 11 de septiembre de 2008: el período presidencial de George W. Bush tocaba a su fin. Había sido empezado a ser reconocido como presidente después de 2001 (véase el documental Farenheit 9/11) y cuando se emite 102 minutos que cambiaron América, su mandato llega a su fin. El documental recuerda entonces lo “justo” de la política de lucha contra el terrorismo internacional que llevó a EEUU a intervenir gratuitamente en Afganistán e Iraq, como recordando los argumentos (falaces) que consideraron como casus belli los ataques el 11-S. Resulta inevitable no ver una intencionalidad política en este documental.

También aquí se cumple la norma no escrita sobre el material gráfico mostrado el 11-S que, al igual que en Pearl Harbour, muestra escenas de violencia que excitan el reflejo de autodefensa; nos dicen que EEUU se vio sometido a un ataque terrorista, pero no se nos muestra ningún cadáver. La intención es crear la sensación de peligro, pero solo para generar una reacción, no para provocar la rendición incondicional ante un enemigo invisible. Ni este documental sobre los 102 primeros minutos que siguieron al ataque al WTC, ni en las que se recogieron en los días sucesivos, se muestra ni un solo cadáver, cuando se estaba desescombrando el área.

UN DOCUMENTAL EXPOSITIVO: ASÍ LO VIO EL CIUDADANO DE A PIE

Claro está que la intención del documental es mostrar como el americano medio vió y vivió aquellos momentos: con tensión, indudablemente, con preocupación y con miedo. A pesar de que algunas imágenes son propias de profesionales, la mayoría consiguen transmitir esos objetivos. El montaje, en este sentido, es impecable. Vale la pena, por tanto, decir algo sobre sus artífices.

El documental está firmado por Nicole Rittenmeyer veterana especialista en el género que en 2011 volvió nuevamente sobre el mismo tema el 9/11: Los días después, ya que en 2009 tocó el tema en: Inside 9/11: Zero Hour. Ha filmado varios documentales sobre el III Reich (reunidos en la serie Last Days of the Nazis [2015]). Suele producir documentales de la serie Conspiracy (trece episodios durante 2004-2005), apariciones OVNI, naturaleza y procesos judiciales famosos (el más reciente O.J. Simpson Trial: The Real Story [2016] aprovechando el tirón de la serie American Crime Story). Es, por tanto, una profesional experimentada en el género.

Su compañero en la guionización y en la dirección de 102 minutos que cambiaron América, es Seth Skundrick con quien Rittenmeyer ya había trabajado en la serie sobre Last Days of the Nazis y que, en los últimos años, se ha especializado en documentales sobre criminalidad y sobre política (una de sus últimas producciones es President Trump [2016]).

VALORCIÓN Y RECOMENDACIONES

Cuando se termina de visionar éste documental, tenemos la sensación de que algo se nos ha escapado. Mejor aún, que hemos vuelto a ver lo que ya conocíamos –ordenado, eso sí, cronológicamente– pero que seguimos sin saber nada esencial sobre el 11-S. Solamente sabemos que hubo gente que sufrió y que la tensión paralizó Manhattan Sur. Poco más. Tras el The End seguiremos sin saber por qué ocurrió todo aquello y ni siquiera seremos capaces de intuir cómo fue posible que ocurriera aquello. Así pues, a quien tenga más de 20 años, probablemente éste documental no le dirá nada nuevo, ni le mostrará nada que no haya visto antes. No incluye una visión crítica. Faltan respuestas a las preguntas que planean en el aire como los millones de folios que cayeron del WTC tras el impacto de los dos aviones.

Si eres joven, si no recuerdas qué ocurrió aquel día en Manhattan, si por algún impulso interior deseas recordar aquel día, este documental te enseñará lo esencial (no todo lo que ocurrió, no lo olvides). Pero si buscas alguna respuesta, desengáñate, aquí no la encontrarás. Para eso hay que ver documentales críticos, no meramente expositivos. Y hay muchos.