FICHA

Título original That ’90 Show
Título en España: Aquellos Maravillosos Noventa
Temporadas: 1 (10 entregas)
Duración episodio: 24 minutos.
Año: 2023
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Sitcom
Subgénero: Familiar
Resumen: Secuela de la serie Aquellos maravillosos 70 en el que repite buena parte del reparto. La aparición de una nueva generación de protagonistas se inicia cuando una de las hijas de los protagonistas visita a sus abuelos. La serie trata de establecer una continuidad entre las distintas generaciones demostrando que no están tan alejadas unas de otras.
Actores: Kurtwood Smith, Debra Jo Rupp, Ashton Kutcher, Mila Kunis, Topher Grace, Laura Prepon, Wilmer Valderrama, Mace Coronel, Ashley Aufderheide, Reyn Doi, Maxwell Acee Donovan, Callie Hope Haverda
Lo mejor: La brevedad de los capítulo que no llegan a los 25 minutos
Lo peor: Las risas enlatadas no logran transmitir el efecto de comicidad completamente ausente.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 19 de enero de 2023. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 5

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Lo menos que puede decirse sobre AQUELLOS MARAVILLOSOS 90

Ni aquella serie, Aquellos maravillosos 70, pasará a la historia de las comedias de situación, ni tampoco merecía una secuela realizada con dosis limitadas de gracia y con sobredosis de risas enlatadas tras cada frase de cualquier protagonista. El gancho de la serie estriba en la aparición de algunos protagonistas de la serie originaria, que han subido su caché y gozan de cierta popularidad: tal es el caso de Ashton Kutcher. Pero que nadie se exalte: la aparición de Kutcher es breve, brevísima en realidad.

La serie puede resumirse así: aparece una nueva generación en el sótano de los Forman. Estos, convertidos en venerables abuelitos, siguen siendo el hosco “Red” y la maternal “Kitty” que siguen enamorados. Harán falta muchas temporadas y episodios para que logremos familiarizarnos con esta “nueva generación” que tienen como único signo de los tiempos y novedad, la multiculturalidad: adolescentes orientales, hispanos, afros, lo que da un primer síntoma. La serie no nos está hablando de los 90, sino que sugiere que los 90 eran como quieren modelar los redactores de las “agendas” la tercera década del siglo XXI. Porque la serie matriz, Aquellos maravillosos 70, no se rodó en los 70, sino en los 90… y, por lo que se ve, en el reparto, todos los protagonistas son caucásicos. Aquella serie duró 200 episodios. Dudamos que ésta llegue tan lejos. Está destinada a recuperar a los que la vieron en aquella época -los 90- y atraerlos hacia la nueva realidad norteamericana multiculti. Aquellos que entonces tendrían entre 15 y 20 años, hoy deberán ser hoy cuarentones o poco menos.

Hay algunos elementos que chirrían en la serie. En los años 90, en los EEUU se podía ser condescendiente en relación a la utilización de drogas. En el sótano de los Forman (y en la superficie), era habitual que todos, padres e hijos, se liaran un porrito. Esta tónica sigue hoy también: no veréis a nadie que fume tabaco, anatemizado como el peor de los males, pero es de rigor que un porrito se consuma ante las cámaras y que el individuo que lo fuma, atontado y agilipollado, suscite risa (que a fin de cuentas es de lo que se trata, como en el gag clásico de alguien que pisa una piel de plátano y cae). El problema es que, entre las dos series, muchas cosas han cambiado en los EEUU. Y ahora, que llevamos casi medio millón de muertos por utilización de opioides, bromear con este asunto parece una singular falta de tacto, a no ser que lo que se pretenda es promocionar una juventud bobalicona, en las nubes y permanentemente agilipollada.

Nada que decir, pues, sobre la “vieja generación”, el tiempo no ha hecho mucha mella en ellos. La “nueva generación” no deja de ser irrelevante, salvo quizás la actuación de Wilmer Valderra que, realmente, borda su papel. En cuanto a los gags cómicos, están muy por debajo del nivel de otras sit-com precedentes. Es cierto que, desde hace tres años, la veta de este género parece haberse agotado (la corrección política, ha hecho imposible el humo), y la sodbrecarga de risas enlatadas, no logra hacer olvidar la mediocridad de buena parte del metraje.

Es una serie para adolescentes muy adolescentes que verán entre una partida de video-juegos y otra, comiendo una pizza y bebiendo agua azucarada. Es una serie realizada para este perfil, o bien para aquellos que vieron la serie matriz, quedaron enganchados y hoy, entre los golpes que da la vida, quieren recordar a sus 40 tacos, cómo fueron los mejores años de su vida. Resto, abstenerse.

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