FICHA

Título original Machos Alfa
Título en España: Machos Alfa
Temporadas: 1 (10 entregas)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: España
Temática
: Humor
Subgénero: Comedia
Resumen: Cuatro parejas todas ellas diferentes, pero igualmente en situación de conflictividad, viven distintas situaciones. Tienen distintos grados de consideración de su masculinidad y con compañeras que ya no responden a los arquetipos femeninos. Estas contradicciones y pérdidas de identidad están en el origen de situaciones hilarantes.
Actores: Fernando Gil, Fele Martínez, Gorka Otxoa, Raúl Tejón, Kira Miró, María Hervás, Raquel Guerrero, Paula Gallego, Karol Luna, María Castro, Fernando Sansegundo, Isabel Serrano, Cayetana Cabezas, Jordi Sánchez, Petra Martínez, Mariano Venancio, Andoni Agirregomezkorta, Santi Millán, Jazmín Abuín, Silvia Marty, Virginia Rodríguez, Luis Merlo, Nathalie Seseña, Mar Saura, Jordi Aguilar
Lo mejor: Lo golpes de comicidad y la calidad de las interpretaciones son suficientes como para que olvidemos cualquier otro elemento.
Lo peor: el capítulo final.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 30 de enero de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre MACHOS ALFA

A veces se pone difícil reír “a la española”. Con todo, hay que reconocer que las series cómicas que se están produciendo últimamente en nuestro país, tienen mas fuerza que las series dramáticas y, no digamos, que las series “juveniles”. Cuando no hace ni un mes que se ha estrenado No me gusta conducir, ahora llega este otro producto de humor que, más o menos, tiene un nivel superior a la media. Claro está, que al ser un “producto Netflix”, las concesiones a la corrección política y a los “estudios de género” están inevitablemente presentes. Afortunadamente, aquí los guionistas han conseguido contornear las limitaciones y corsés impuestos por esta nueva censura y han convertido el veneno en remedio. Vamos a reírnos pues de los efectos de la dictadura de cierto feminismo que quiere modelar al tipo de hombre que más le conviene (“el varón domado”).

Cuatro parejas, cada una con características diferentes a las otras tres: dos guardias urbanos, uno casado cuya mujer no es feliz y termina montándoselo con el profesor de gimnasia, un perfecto impresentable; el otro, convencido de ser un machista que quiera dejar de ser machista y no sabe cómo hacerlo, divorciado y cuya hija le prepara las citas a través de redes sociales pero al que le resulta imposible tener una relación estable; un ejecutivo despedido cuya mujer se ha hecho influencer y vive a su sombra; y, finalmente, el copropietario de un restaurante cuya compañera tiene “relaciones abiertas”. La serie pasa revista a las tensiones que se generan en el interior de estos matrimonios, pero también a las internas del grupo de amigos, cada uno con su particular visión de lo que debería ser la compañera ideal.

Tres de las cuatro relaciones terminan mal. Y no es espóiler, sino el anticipo velado de lo que verán. Un 75% de fracasos es el porcentaje -bastante real por lo demás- de fracasos en las relaciones de pareja. Algo está fallando y, desde luego, esta serie no contribuye a explicarlo, salvo que la contemplemos como una crítica a los “nuevos modelos familiares”, a las “relaciones abiertas” y al “hombre como constructo social elaborado por la mujer”. El guion es bueno, hacer reír casi constantemente, pero el mensaje es desolador y al acabar de verla no puede sino sentirse cierta amargura por el destino de ese 75% de parejas para las que no hay esperanza: llegarán a viejos, sin tener a otra persona como ellos a su lado. Su vida sentimental será un rosario de fracasos, mientras que las de las mujeres que se cruzaron en su camino, será exactamente lo mismo. Esta serie, incluso podría ser considerada como la “crónica de un fracaso”: el de los nuevos estereotipos sociales que han sustituido al “machirulo” y a la “mujer objeto”, esto es, la “mujer empoderada” y el “hombre perdido”.

¿Lo mejor? Las actuaciones. Todas. Aquí no hay actores que ni siquiera se les entiende. No vale la pena destacar a ninguno: todos están muy en su papel. El guion podía haberse trabajado un poco más. En algunos momentos parece algo descuidado y está lleno de vulgaridades. En especial, el capítulo final hubiera podido mejorarse en todos los sentidos.

Gustará a personas que tengan necesidad de reír, a condición de que no intenten tomarse en serio, ni siquiera el drama que subyace en todos los personajes sin excepción, incluso entre los que no lo advierten.

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