FICHA

Título original: Eldorado KaDeWe
Título en España: KaDeWe
Temporadas: 1 (6 entregas)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2021
Nacionalidad: Alemania
Temática
: Drama
Subgénero: Weimar
Resumen: En 1918 el hijo del propietario de unos grandes almacenes regresa del frente y, junto al resto de la familia, intenta sacar adelante a los grandes almacenes. Su hermana, mantiene una relación lésbica con una de las empleadas. A medida que pasa la serie vemos las vicisitudes de la República de Weimar hasta la llegada del nacionalsocialismo al poder.
Actores: Valerie Stoll, Lia von Blarer, Joel Basman, Damian Thüne, Victoria Trauttmansdorff, Tonio Schneider, Neele Buchholz, Lana Cooper, Bineta Hansen, Martin Bruchmann, Jörg Pose, Bettina Hoppe, Martin Ontrop, Oliver Polak, Christine Grant
Lo mejor: buenas actuaciones de los protagonistas y guion bien trabajado.
Lo peor: algunos errores graves de ambientación y excesivo espacio para el lesbianismo.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Filmin el 15 de noviembre de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre KADEWE

La proliferación de series sobre la República de Weimar me tiene, francamente, intrigado. Solamente este año se ha estrenado e el plazo de pocas semanas, Hotel Europa, sobre unos hoteleros judíos de esa época, y Fabian, sobre los amores de un joven en medio del caos weimariano. Ahora llega KaDeWe, sin olvidar la tercera temporada de Babylon Berlin. No estoy muy seguro de en dónde residía el atractivo de la República de Weimar para la cinematografía alemana actual.

En las primeras escenas de KaDeWe, el espectador siente que está sufriendo un deja vu. En efecto, son una reproducción del inicio de Hotel Europa. El soldado, hijo de una familia muy acomodada, regresa del frente hecho polvo y a la primera de cambio, entrando en el negocio familiar, un hotel o un gran almacén en el caso de KaDeWe, salva a su familia de los “revolucionarios” que les acosan. En ambos casos, otra coincidencia, las familias protagonistas son de origen judío. Así que lo que vamos a asistir durante las entregas es: 1) al ascenso del antisemitismo, 2) a la llegada de Hitler al poder y 3) a dar un repaso rápido de noviembre de 1918 (cuando el frente alemán se derrumba en la Primera Guerra Mundial), a los primeros años de gobierno de Hitler. Así como Babylon Berlin se centra en cada temorada en algún episodio concreto de aquella época (en la última temporada, por ejemplo, en el episodio conocido como la “revuelta de Stennes”, el jefe de las SA berlinesas que no aceptaba la autoridad de Hitler, en el resto de casos, incluida en KaDeWe, se nos presenta una panorámica rápide del período weimariano. Demasiado rápido. Poco crítico y, sobre todo, dando rienda suelta a la sexualidad de aquellos años.

En efecto, este es el principal hándicap de la serie que comentamos. Dejando aparte que ya hemos visto demasiadas series sobre grandes almacenes (recordamos, por ejemplo, Galerías Paradise o Mister Selfridge), a estas alturas, insistir en que el lesbianismo y la homosexualidad estuvo presente en Weimar de manera muy visible, ya no constituye ni una novedad, ni un descubrimiento, ni una temática “audaz”. Como excusa para presentar escenas de lesbianismo, sería asumible, si no fuera porque, quien se siente atraídos por toda esta temática tiene un exceso de productos que, sin duda, le satisfarán más que esta serie.

Y este es el gran problema de la serie: que todo lo que nos cuenta es algo tan absolutamente tópico, irrelevante e, incluso, vulgar, tan sometido a los dictados del multiculturalismo, la corrección política y la satisfacción de las minorías de orientación sexual, que el guion tiene que ser muy bueno para que podamos aceptarla. Y, en esta serie, reconocemos que hay un esfuerzo por tratar de hacer un producto de calidad. Pero no siempre se acierta: en algunas escenas algo velada, aparecen, por ejemplo, coches de posguerra, pero no de la “primera postguerra”, sino de la “segunda”, de los años 50. La reiteración de las escenas de cama hace que el marco histórico quede tan difuminado que apenas lo advirtamos (por ejemplo, la hiperinflación del año 1922 y posteriormente recrudecida tras la crisis del 29, aparece, pero tan tenuemente que el espectador que desconozca la historia de aquellos años no advierte su importancia.).

El casting y la ambientación, la peluquería y el vestuario, ha puesto especial énfasis en trasladar rostros y estilos de las lesbianas de los años 20. Y, este es quizás uno de los mejores elementos de la serie: vemos como eran las mujeres lesbianas en aquellos años. Por supuesto, junto a esto, el gran tópico de todas estas series es que, siempre, inevitablemente, el malo de la película, es el tipo que se afilia al partido nazi. Y esta reiteración provoca siempre una duda: ¿cómo es que Hitler llegó al poder con este ganado? Porque, si desde 1931 su partido era el mas votado ¿hay que concluir que la sociedad alemana de la época era malvada en su conjunto? Dejo ahí la cuestión pendiente, como muestra de una serie que vale la pena ver, pero que tiene altibajos y agujeros negros.

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