FICHA

Título original Blockbuster
Título en España: Blockbuster
Temporadas: 1 (6 entregas)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: comedia
Subgénero: videoclubs
Resumen: En todo el mundo solamente existe un último videoclub. Perteneció a la, en otro tiempo, poderosa cadena Blockbuster. Ha quedado como un residuo del pasado que se esfuerza por humanizar su negocio y situarse cerca del público. Sus seis empleados a veces lo consiguen, pero les resulta difícil convivir en esta época de streamings.
Actores: Randall Park, Melissa Fumero, Madeleine Arthur, J.B. Smoove, Olga Merediz, Tyler Alvarez, Dan Shea, Kamaia Fairburn-Grant, Keegan Connor Tracy, Jayne Entwistle, Stephanie Izsak, Adam Beauchesne, Jenna Berman, Alison Wandzura, Robyn Bradley, Alaska Leigh, Ashley Alexander, Zavien Garrett, Mandy May, Seth C. Marks, Megan Munro, Andrea Scozzafava
Lo mejor: un compendio de buenas intenciones
Lo peor: poca comicidad y bastante absurda.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 3 de noviembre de  2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 6

PROMO (VO subtitulada en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en castellano)

INTRO

MUSICA

WEB OFICIAL (Netflix)

DONDE VERLA (Netflix)

DESCARGA TORRENT (rojotorrent)

COMPRAR DVD

Lo menos que puede decirse sobre BLOCKBUSTER

Serie bienintencionada y que aspira a ocupar el puesto desierto de comedia de situación en esta tercera década del milenio. Incluso serie “camp” diseñada para seducir a los cincuentones, esto es, a aquellos cuyas inquietudes culturales, cinéfilas y de ocio, se satisfacían en los vídeoclubs de los 80 y 90. Serie muy cuidada en la corrección política y, por tanto, limitada en sus aspiraciones de hacer reír que, a veces logra, pero no con la frecuencia ni con la intensidad de una comedia de situación digna de tal nombre.

Blockbuster está ambientado en el último establecimiento de la otrora omnipotente cadena de alquiler y venta de vídeos y de DVDs de cine. De hecho, es cierto que, cuando la cadena se declaró en quiebra, sobrevivió -al menos hasta antes de la pandemia, un establecimiento en la localidad norteamericana de Bend, Estado de Oregón. Pero, la serie no está ambientada en este establecimiento real, sino en una última tienda ficticia en un lugar anónimo, en nuestra época. La tienda, dirigida por “Timmy Yoon” (Radall Park) siempre está en riesgo de cerrar y ese es uno de los ejes de la trama, pero no el único.

Los otros dos ejes giran en torno a reflexiones sobre la muerte de los videoclubs asesinados los los streamings y por los programas de intercambio de archivos y, de otro lado, las interralaciones entre los distintos empleados en la tienda y algunos clientes. El gerente y protagonista es soñador y enamorado del cine; su adjunta, “Eliza”, está enamorada de él pero trabaja únicamente para pagar su apartamento y está separada. “Connie” es la empleada de más edad, aquello del cine le importa solo relativamente. “Carlos Herrera”, está en la tienda como forma de acercarse a su vocación de ser futuro director de cine. “Hannah”, de la edad de “Carlos” es también su amiga. “Percy” es el propietario del local, un tipo simpático pero que no perdona el pago de los alquileres, su hija “Kayla” trabaja en la tienda. Y así sucesivamente.

El reparto no es malo. Destacan, sobre todo, JB Smoove que interpreta a “Percy” a quien ya conocíamos de las últimas temporadas de la serie Courb your enthusiasm (Larry Davis) en donde se le permitía vulnerar la corrección política en cada episodio. Aquí está obligatoriamente contenido y, por tanto, su papel pierde enteros y resulta modesto. En cuanto a Randall Park, protagonista como gerente de la tienda, ha protagonizado distintas series que no han llegado a España o han pasado desapercibidas (entre otras en la serie citada de Larry Davis). Buen reparto… pero guion limitado.

No basta con que una serie se bienintencionada y defienda el videoclub del ayer en donde había relación humana, con los streamings de hoy guiados por Inteligencia Artificial y poco dados a ofrecer calidad. Hace falta, algo más o, de lo contrario, el producto de vuelve nostálgico, ingenuo y con cierto poso de amargura. Entonces, en lugar de hacer reír, provoca frustración. Los refajos de la corrección política, por lo demás, han hecho el resto y amputado a la serie de ser una sucesión de gags desternillantes. Eso les ha obligado a derivar hacia la astracanada poco creíble y hacia el romanticismo ingenuo-felizote.

Limitada, por tanto, y poco vistoso producto de Netflix elaborado para cincuentones.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).