FICHA

Título original The Bear
Título en España: The Bear
Temporadas: 1 (8 entregas)
Duración episodio: 20-47 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Cocina
Subgénero: Humor negro
Resumen: El protagonista pasó por los mejores restaurantes y con apenas 25 años ya figuraba entre la élite de la cocina de EEUU, pero se vio obligado a regresar a Chicago y ponerse al frente de un restaurante de batalla y de bocadillos. Aún así intenta poner en práctica todo lo que ha aprendido, y enseñar el oficio de chef a sus empleados.
Actores: Jeremy Allen White, Ebon Moss-Bachrach, Abby Elliott, Chris Witaske, Ayo Edebiri, Liza Colón-Zayas, Edwin Lee Gibson, Lionel Boyce, Richard Esteras, Gram Otero Livemore, Matty Matheson, Corey Hendrix, Jose M. Cervantes, Molly Ringwald, Oliver Platt, Jon Bernthal, Abby Pierce, Patrick Dunham, Amy Morton, Carmen Christopher, Joel McHale
Lo mejor: guion, diálogos, casting, interpretaciones y montaje extraordinarios
Lo peor: para ser considerada como “humor” faltarían gangs cómicos.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Disney+ el 5 de octubre de  2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 9

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Lo menos que puede decirse sobre THE BEAR

La serie nos dejó entusiasmados y podemos entender y compartir el que esté calificada como una de las mejores series difundidas en 2022. En estos momentos, cuando todo lo “culinario” parece ocupar un lugar preferente en la programación de las televisiones generalistas, cuando cocineros de moda llevan ya dos décadas con sus “aportaciones”, transmitiendo que lo suyo en los fogones, no es “comida”, sino “arte”, y cuando las variedades de “Masterchef”, a pesar de evidente declive, siguen siendo vistas, esta serie, The Bear, nos remite a la cocina real, a la psicología de los cocineros y a la locura de las cocinas.

“Carmine Berzatto”, más conocido como “Carmy”, iba para chef de alto standing neoyorkino. Había recibido menciones y premios antes de cumplir los 25 años y todo llevaba a pensar que terminaría siendo un notable de la “nueva cocina”. En realidad, estaba algo harto del agobio de chef psicópatas, de jefes que se tenían a sí mismos por artistas y virtuosos. La muerte de su hermano que regentaba un restaurante de barrio en Chicago, supuso para él la oportunidad de romper con una vida que le llevaba directamente al psiquiátrico e imprimir un nuevo curso a su carrera: a partir de ahora, haría bocatas y comidas grasientas para su parroquia, ayudado por los antiguos compañeros de su hermano. Cuando “Carmy” llega al restaurante, lo encuentra convertido en una pocilga caótica. Al cabo de pocas semanas, consigue que aquello empiece a ser presentable. Valora las opiniones de sus colaboradores, pero no les da libertad creativa, al menos en un primer momento. Esto genera tensiones y dimisiones de colaboradores que luego vuelven convencidos de que “Carmy” es un fuera de serie. Él no está muy convencido y vuelve a experimentar agobios, tensiones y desequilibrios ante los problemas que se le presentan cada día. Y es que todo lo que ocurre en la trastienda de los restaurantes está sometido al principio del caos.

 Los ocho episodios de 30 minutos se consumen en pocos días, incluso en uno solo. La serie no deja un momento de respiro: es una serie que no parece tener puntos débiles. Quizás el único problema es que algunos críticos -y la propia productora- la han calificado como “comedia”, cuando en realidad, tiene poco de ese género y mucho menos de sit-com, aunque se desarrolle en el ambiente asfixiante de una cocina, los personajes sean siempre los mismos y la duración del episodio tenga una media de 20 minutos. Si querían hacer una comedia, debían haber introducido mas y más frecuentes elementos cómicos. En su lugar, lo que tenemos es una serie muy crítica con las nuevas tendencias de la hostelería, un drama sobre los resortes psicológicos de los cocineros y de los chefs y una muestra de realismo cinematográfico.

El protagonista es Jeremy Allen White, un rostro que en los últimos tiempos se ha prodigado en diversas series (Homecoming, The Passage, Cormoran Strike…). Ésta es, sin duda, su mejor interpretación. Destaca como co-protagonista, Ebon Moss-Bachrach, amigo del propietario inicial del establecimiento, un tipo con oscilaciones de carácter que puede llegar desde lo amable y solidario, hasta lo agresivo y turbulento. Pero, lo mejor de la serie, es que todos los protagonistas, esto es, los que aparecen en la cocina, son personajes dotados de profundidad psicológica y de rasgos profesionales acusados que los convierten en “arquetipos” siempre presentes entre el personal de una cocina.

Es una de esas series que nadie debería plantarse si ver o no: hay, necesariamente, que verla, incluso por parte de los que el tema, en principio, no les interesa mucho. Terminarán siendo fans de la serie y esperando su segunda temporada.

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