FICHA

Título originalBilly the Kid
Título en España: Billy el Niño
Temporadas: 1 (6 entregas)
Duración episodio: 49 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Western
Subgénero: Histórico
Resumen: Primeros años en la vida del famoso forajido del “salvaje oeste”. En la práctica se trata de una “revisión” romántica del personaje desde su infancia hasta sus primeros años como pistolero y sus primeros amores. La serie, desprovista de época sobre el far west es un intento de explicación de como un adolescente se convirtió en bandolero.
Actores: Tom Blyth, Eileen O’Higgins, Dakota Daulby, Sean O. Roberts, Brendan Fletcher, Siobhan Williams, Chad Rook, Shaun Benson, Zak Santiago, Vincent Walsh, Chris Simpson, Joey Batey, Teach Grant, Kayla Deorksen, Peter Strand Rumpel, Daniel Webber, Jake Foy, Jason Burkart, Mathias Retamal, Trevor Lerner, Bud Klasky, Stephane Legault, David Haysom, Brian Quintero, E.J. Katz, Trevor Campbell, Stefan Rasporich, Braden Overwater, Sandra Flores
Lo mejor: muy buena escenografía y fotografía
Lo peor: está tan desprovista de genialidad que en ocasiones remite a los spagueti western
¿Cómo verlo?: Se estrenó en el Movistar+ el 5 de septiembre de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

PROMO (en castellano)

PROMO (en castellano)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

INTRO

MUSICA

WEB OFICIAL

DONDE VERLA

DESCARGA TORRENT (rojotorrent)

COMPRAR DVD

Lo menos que puede decirse sobre BILLY EL NIÑO

En los últimos años existe un movimiento reivindicativo en los EEUU en favor de este personaje, por otra parte, muy real: Billy el Niño, de verdadero nombre William Henry McCarthy. De “los McCarthy irlandeses. Lo que vamos a ver en las seis entregas, es cómo el personaje, de niño, vivió hacinado con su familia en Nueva York para pasar luego al condado de Lincoln e iniciar allí una carrera de delincuente. La serie, dentro del programa reivindicativo del personaje, lo presenta como un pobre diablo, bienintencionado, impulsado, en primer lugar por la pobreza y luego por las circunstancias, especialmente por culpa de otros, a cometer fechorías. Los veintitantos asesinatos que se le atribuyen en el condado de Lincoln, no serías pues la culpa de un pistolero psicópata, sino de un chico maltratado por la vida, amante de su madre y de sus hermanos, fundamentalmente bienintencionado y, por lo demás, nos dicen, tan poco mató a tanta gente, sino que en la mayor parte de los casos se vio envuelto en tiroteos en los que era difícil, con los procedimientos forenses de la época, establecer de qué pistola partió el tiro que mató a fulanito o a menganito. Un angelito, vamos.

Si este planteamiento “revisionista” decepciona, es mejor no ver la serie. Si intriga, adelante. Veremos a una familia McCarthy hacinada en un piso miserable y sin expectativas en la gran ciudad. El padre, harto de estar en paro o de cobrar misérrimos jornales, se hace eco de una publicidad gubernamental: en el Oeste está el futuro, en la “nueva frontera” el dinero y el bienestar. Y allí que se va toda la prole. Luego las cosas resultan ser muy diferentes de cómo se las habían presentado: el lugar al que van a parar es un estercolero. Ciudades provisionales de madera, sin ley, rufianes en cada esquina y la misma hambre que en Nueva York. El padre muere pronto de pura depresión y otro hermano de tuberculosis. Billy -que empieza a ser llamado por su apodo “el Niño”- se revela contra este triste destino. Primero pierde dinero en timbas, se da cuenta de que tiene una habilidad: donde pone el ojo pone la bala. Quiere trabajar como vaquero, pero las “malas compañías” hacen de él un cuatrero que pronto conocerá la cárcel. A partir de todos estos datos, la serie fluye y nos muestra a un Billy el Niño diferente de lo que habíamos conocido hasta ahora.

Que esta nueva versión del forajido sea un signo de los tiempos o se corresponda con las últimas investigaciones históricas, es algo que nos trae al pairo. A fin de cuentas, el personaje fue uno de tantos que pululaban por la “nueva frontera”. En la misma época, por aquí teníamos en Sierra Morena y en otras zonas montañosas, decenas como él, con trabuco y zaca en lugar de Colt Navy y Winchester. Lo que nos importa es si la serie vale la pena visionarla o es otro de esos productos de escasa entidad, olvidables, tan habituales en los streamings.

Y sí, la serie está por encima de la media. Bien ambientada, cuidada en casi todos los detalles, un western aceptable, en un momento en que la proliferación de westerns en las televisiones contribuye a desvalorizar el género. No decepciona, salvo que uno esté saturado de este tipo de películas. La serie es, relativamente diferente a la mayoría de westerns que se emiten (rodados en el siglo XX casi todos) y relativamente igual a cualquiera de todos ellos: cowboys a caballo, cuatreros para arriba y para abajo, tabernas infectas pobladas de seres corruptos y abominables, olor de cuadra, el sherif, y personajes desprotegidos perdidos entre salvajes. Es un western y todo esto debe estar, casi necesariamente, presente.

El protagonista, Tom Blyth, actor inglés, tiene un corto historial en cine y televisión, pero este papel le va como anillo al dedo y responde a sus características físicas y a su expresividad. Aparte de su buena actuación, el guion hubiera precisado de algo más de intensidad. No se diferencia excesivamente -salvo por su voluntad revisionista- de cualquier otro western filmado no importa en qué época. Ese es el gran problema de la serie: es una historia del “Oeste”, como otra cualquiera.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).