FICHA

Título originalShe-Hulk: Attorney at Law
Título en España: She-Hulk: abogada Hulka
Temporadas: 1 (9 entregas)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Fantástica
Subgénero: Super-héroes
Resumen: Hulk ha contagiado con su sangre a su prima, una abogada especializada en casos de super-héroes. Esta se convierte en su versión femenina y tiene que lidiar con transformarse en una “super-mujer” verde y de dos metros. Deberá aprender a controlar su ira y en este terreno Hulk tendrá mucho que enseñarle.
Actores: Tatiana Maslany, Jameela Jamil, Mark Ruffalo, Tim Roth, Ginger Gonzaga, Josh Segarra, Renee Goldsberry, Nicholas Cirillo, Jason Edwards, Abigail Esmena Froehle, Charlie Cox, Benedict Wong, Griffin Matthews, Jon Bass, Michel Curiel, Jason m Edwards, Benjamin Robert Bonsu, Anthony S. Goolsby, Steve Coulter
Lo mejor: el intento de hacer pasar “una de super-héroes” por comedia
Lo peor: el tufo a “perspectiva de género” y adoctrinamiento preside la serie
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Disney+ el 18 de agosto de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 5

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en castellano)

INTRO

MÚSICA

WEB OFICIAL (Marvel)

DONDE VERLA (Disney+)

DESCARGA eMule

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre SHE-HULK: ABOGADA HULKA

Años creyendo que Hulk era Lou Ferrigno (el aquella olvidable serie de la segunda mitad de los 70 que tenía como protagonista a un culturista tiznado de verde, alter ego de un tipo normal y corriente) y ahora resulta que es toda una especie. Bueno, en esta web queda muy claro que las series de super-héroes no nos interesan: nos ha pasado la edad de emocionarnos con esta especie de bichos raros. En nuestra infancia leíamos los comics de Superman, publicados en Méjico por Editorial Novaro. Ya por entonces, apareció una Legión de los Superhéroes para rentabilizar el fenómeno de los raritos con superpoderes. Cuando teníamos doce años, leímos incluso algún cómic de Batmat, pero, ya por entonces nos tiraba más Flash Gordon y nuestra infidelidad hacia estos personajes se evidenció cuando cambiamos al Guerrero del Antifaz por Zarpa de Acero. Y un buen día, nos dimos cuenta que habíamos crecido, podíamos imaginar nosotros mismos cualquier fantasía y no precisábamos a guionistas que crearan personajes a cascoporro con intención de que nos identificáramos con ellos y compensáramos nuestras carencias o complejos. Desde entonces, los super-héroes son para nosotros, cosas de adolescentes inmaduros.

Disney+ crece en esa dirección. Su alianza con Marvel hace que, en realidad, esta plataforma crezca con decepcionados de Netflix y HBO-Max (que no son pocos) y con un tipo de público que busca solamente ver series de super-héroes. Este es el campo natural de esta plataforma. De todo tiene que haber, ya se sabe. El problema es que, salvo muy raras -sino rarísimas- excepciones, las series de este tipo se basan en ideas muy sumarias, poco trabajadas, apoyadas por efectos especiales. Eso es todo. Habitualmente, el exceso de fantasía termina aureolando al personaje de un excesivo potencial de imposibilidad y de absurdo que, finalmente, hacen que esa misma fantasía, que debía ser el principal aliciente de la serie, se convierta en tópicos aburridos. No es raro, por tanto, que los guionistas, intenten introducir en los personajes elementos “cómicos” para aligerarlos. Elementos que no solían estar en los personajes troquelados por Stan Lee.

En los últimos tiempos, otro de las “grandes conquistas” de las ideologías de género y de los ministerios orwellianos de la “igualdad”, ha sido que cada “super-héroe” masculino tiene su contrapartida femenina. No es algo nuevo, en nuestras lecturas infantiles ya conocíamos a la prima de Superman, provista de los mismos poderes y curvas mucho más sinuosas. Y había también alguna mujer entre los miembros de la Legión de los Superhéroes de la época. Así que la idea no es nueva: lo nuevo es su generalización abusiva y tópica y su “empoderamiento”. Porque los guionistas de Disney-Marvel no buscan crear “supermujeres” que vean aumentados sus atributos femeninos (caractereológicos y físicos), sino, más bien a atribuir a estas superheroínas los mismos rasgos de fuerza y brutalidad de la versión masculina, o incluso superiores.

De Hulk nace Hulka, como, antes o después, de Daredevil nacerá Darediablesa. Así de simple y así de tonto. De la misma forma que una feminista radical no aspira a ser una mujer total, sino más bien un hombre con forma de mujer, estas nuevas superheroínas, se conciben como hombres con sobredosis de progesterona o, si se prefiere, como mujeres sobrealimentadas con testosterona.

Resumimos: protagonista, una abogada, prima de Hulk. Ha acabado la carrera y se especializa en defensa en los tribunales de casos en los que están involucrados super-héroes. Va a ver a su primo, tienen un accidente y ella toca la sangre de éste. Queda convertida en “hulka” (que, mira por dónde, es una “especie” y no un individuo). A partir de ahí vienen las lecciones zen para aprender a controlar el carácter y evitar que la frágil abogada se convierta, ante cualquier sobresalto en una gigante de dos metros y mala leche rebosante. Eso es todo. La serie está salpicada con chistes, comentarios que deberían ser graciosos y efectos especiales que oscilan entre lo malo y lo peor (de hecho, Hulka, más bien parece “la novia de Shrek”). Mediocre, muy mediocre, incluso en su intención de adoctrinamiento. Pertenece a esas series de las que se ve el primer capítulo, pero no más. Se salva del suspenso por la voluntad de intentar arrancarnos una sonrisa. Pero la sonrisa se hiela cuando sigue la prédica feminista radical. Para eternos adolescentes fanáticos de super héroes.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).