FICHA

Título original Clark
Título en España: Clark
Temporadas: 1 (6 entregas)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: Suecia
Temática
: Drama
Subgénero: True Crime
Resumen: Un individuo habituado desde muy joven a robar, engañar, estafar y traficar recuerda su vida y sus “hazañas”, mediante flashabacks-. El punto álgido de su historia será el llamado ”robo de Normalmstorg” en el que los rehenes que resultado retenidos por un delincuente experimentaron el llamado “síndrome de Estocolmo”
Actores: Bill Skarsgård, Alicia Agneson, Vilhelm Blomgren, Malin Levanon, Wilson Gonzalez, Vikte Simukauskiene, Gediminas Vilaniskis, Kamile Kolete
Lo mejor: Serie rápida, casi acelerada, va a lo esencial y lo cuenta sin entretenerse en aspectos secundarios
Lo peor: La serie tiende a convertir a un delincuente despreciable en héroe digno de admiración.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 5 de mayo de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

PROMO (en español latino)

PROMO (en sueco)

PROMO (VOSE)

PROMO (en castellano)

INTRO

MÚSICA

WEB OFICIAL (Netflix)

DONDE VERLA (Netflix)

DESCARGA TORRENT (dontorrent)

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre CLARK

Clark Olofson no es un invento de los guionistas de Netflix, sino un delincuente sueco que todavía viva (después de pasar largas temporadas en prisión) y que está relacionado con el llamado “síndrome de Estocolmo”, esto es la relación de simpatía y complicidad que las víctimas de un secuestro, terminan desarrollando con el secuestrador, durante los días que se prolonga la situación. Vale la pena no olvidar, desde el principio, que el protagonista, no es un héroe, ni siquiera un tipo simpático, es un delincuente que no experimentaba el menor remordimiento ni la más mínima reserva mental a la hora de cometer sus delitos. Una vez más, la “magia de la tele” ha convertido a un tipo despreciable en un “héroe”.

La serie puede ser considerada -hasta cierto punto- como un “true crime”, desenfadada y ágil, pero que cuenta episodios que, en gran medida, sucedieron realmente. Obviamente, el biografiado ha dado datos sobre sí mismo que no pueden tomarse muy en serio y que, tan solo, procuraban mitificar y justificar su figura. Han existido muchos niños maltratados, pero solamente unos pocos han desarrollado un instinto de rebeldía criminal como Clark Olofson. Así mismo, el encanto que destilaba Olofson es el propio de cualquier psicópata: encanto superficial que opera solo a primera vista, pero que luego se va diluyendo hasta quedar solo la falta de empatía y el egoísmo propios de esta desviación mental.

Veremos a Olofson en sus primeros años, casi un niño, asaltando, robando y estafando. Se reproduce el episodio en el que él y sus amigos se introducen en la finca del primer ministro sueco y se beben su whisky. Por entonces, Olofson ya quería ser “alguien” en el mundo de la delincuencia y se creía llamado a un alto destino. Luego sucedieron detenciones, persecuciones, fugas -algunas de ellas casi infantiles, meros juegos de niños posibles en prisiones de bajísima seguridad, o el entablar amistad con una madre y su hija, beneficiándose de ambas en la misma noche y manteniendo un gran amor con la hija. No se dice que, desde 1963, cuando cometió sus primeros delitos, hasta 2018, cuando extinguió la última de sus condenas y pudo volver a Gotemburgo como hombre libre, había permanecido más tiempo en prisión que en libertad, a pesar de sus fugas.

De todas formas, el episodio central en la vida de Clark Olofson fue el llamado “robo en Norrmalstorg” realizado por un amigo suyo, compañero de celda. El robo cubierto en directo por la televisión sueca. Este delincuente tomó cuatro rehenes y luego pidió que Clar Olofson, su antiguo compañero de celda, fuera llevado hasta allí, algo que la policía autorizó. Cinco días después de iniciada la crisis, la policía entró en el local utilizando gases lacrimógenos y liberó a los rehenes. Pero durante ese tiempo, rehenes y secuestradores habían establecido una especie de empatía, los primeros se habían vinculado a los segundos y trataban de protegerlos, incluso testificaron a su favor en el juicio que siguió. Había nacido el “síndrome de Estocolmo”.

Esta es, esencialmente, la historia que presenta esta serie protagonizada por Bill Skarsgard y producida por Netflix, cuyo mensaje parece ser: “nadie es culpable, porque siempre es posible descargar la culpa en terceros (papá, mamá, el Estado, el cole). No es, desde luego, ni el mejor mensaje posible, ni siquiera el más realista, pero, a diferencia de otras series de adoctrinamiento, tan inevitables en Netflix, en esta ocasión, el dinamismo de la serie, y la actuación del protagonista, si parecen hacernos olvidar -por un momento- el fondo de la cuestión: que Clark Olofson era un tipo despreciable que aceptó “que la vida lo hiciera así” y no hizo absolutamente ningún esfuerzo por cambiar. Por cierto el episodio de Norrmalmstorg ocupa solamente en un episodio, a pesar de ser lo único interesante en la vida del sujeto.

Si el tema les atrae, la serie les entretendrá. De lo contrario, mejor ni empiecen a verla.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).

CLARK, con él empezó el “síndrome de Estocolmo”

FICHA

Título original Clark
Título en España: Clark
Temporadas: 1 (6 entregas)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: Suecia
Temática
: Drama
Subgénero: True Crime
Resumen: Un individuo habituado desde muy joven a robar, engañar, estafar y traficar recuerda su vida y sus “hazañas”, mediante flashabacks-. El punto álgido de su historia será el llamado ”robo de Normalmstorg” en el que los rehenes que resultado retenidos por un delincuente experimentaron el llamado “síndrome de Estocolmo”
Actores: Bill Skarsgård, Alicia Agneson, Vilhelm Blomgren, Malin Levanon, Wilson Gonzalez, Vikte Simukauskiene, Gediminas Vilaniskis, Kamile Kolete
Lo mejor: Serie rápida, casi acelerada, va a lo esencial y lo cuenta sin entretenerse en aspectos secundarios
Lo peor: La serie tiende a convertir a un delincuente despreciable en héroe digno de admiración.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 5 de mayo de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

PROMO (en español latino)

PROMO (en sueco)

PROMO (VOSE)

PROMO (en castellano)

INTRO

MÚSICA

WEB OFICIAL (Netflix)

DONDE VERLA (Netflix)

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COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre CLARK

Clark Olofson no es un invento de los guionistas de Netflix, sino un delincuente sueco que todavía viva (después de pasar largas temporadas en prisión) y que está relacionado con el llamado “síndrome de Estocolmo”, esto es la relación de simpatía y complicidad que las víctimas de un secuestro, terminan desarrollando con el secuestrador, durante los días que se prolonga la situación. Vale la pena no olvidar, desde el principio, que el protagonista, no es un héroe, ni siquiera un tipo simpático, es un delincuente que no experimentaba el menor remordimiento ni la más mínima reserva mental a la hora de cometer sus delitos. Una vez más, la “magia de la tele” ha convertido a un tipo despreciable en un “héroe”.

La serie puede ser considerada -hasta cierto punto- como un “true crime”, desenfadada y ágil, pero que cuenta episodios que, en gran medida, sucedieron realmente. Obviamente, el biografiado ha dado datos sobre sí mismo que no pueden tomarse muy en serio y que, tan solo, procuraban mitificar y justificar su figura. Han existido muchos niños maltratados, pero solamente unos pocos han desarrollado un instinto de rebeldía criminal como Clark Olofson. Así mismo, el encanto que destilaba Olofson es el propio de cualquier psicópata: encanto superficial que opera solo a primera vista, pero que luego se va diluyendo hasta quedar solo la falta de empatía y el egoísmo propios de esta desviación mental.

Veremos a Olofson en sus primeros años, casi un niño, asaltando, robando y estafando. Se reproduce el episodio en el que él y sus amigos se introducen en la finca del primer ministro sueco y se beben su whisky. Por entonces, Olofson ya quería ser “alguien” en el mundo de la delincuencia y se creía llamado a un alto destino. Luego sucedieron detenciones, persecuciones, fugas -algunas de ellas casi infantiles, meros juegos de niños posibles en prisiones de bajísima seguridad, o el entablar amistad con una madre y su hija, beneficiándose de ambas en la misma noche y manteniendo un gran amor con la hija. No se dice que, desde 1963, cuando cometió sus primeros delitos, hasta 2018, cuando extinguió la última de sus condenas y pudo volver a Gotemburgo como hombre libre, había permanecido más tiempo en prisión que en libertad, a pesar de sus fugas.

De todas formas, el episodio central en la vida de Clark Olofson fue el llamado “robo en Norrmalstorg” realizado por un amigo suyo, compañero de celda. El robo cubierto en directo por la televisión sueca. Este delincuente tomó cuatro rehenes y luego pidió que Clar Olofson, su antiguo compañero de celda, fuera llevado hasta allí, algo que la policía autorizó. Cinco días después de iniciada la crisis, la policía entró en el local utilizando gases lacrimógenos y liberó a los rehenes. Pero durante ese tiempo, rehenes y secuestradores habían establecido una especie de empatía, los primeros se habían vinculado a los segundos y trataban de protegerlos, incluso testificaron a su favor en el juicio que siguió. Había nacido el “síndrome de Estocolmo”.

Esta es, esencialmente, la historia que presenta esta serie protagonizada por Bill Skarsgard y producida por Netflix, cuyo mensaje parece ser: “nadie es culpable, porque siempre es posible descargar la culpa en terceros (papá, mamá, el Estado, el cole). No es, desde luego, ni el mejor mensaje posible, ni siquiera el más realista, pero, a diferencia de otras series de adoctrinamiento, tan inevitables en Netflix, en esta ocasión, el dinamismo de la serie, y la actuación del protagonista, si parecen hacernos olvidar -por un momento- el fondo de la cuestión: que Clark Olofson era un tipo despreciable que aceptó “que la vida lo hiciera así” y no hizo absolutamente ningún esfuerzo por cambiar. Por cierto el episodio de Norrmalmstorg ocupa solamente en un episodio, a pesar de ser lo único interesante en la vida del sujeto.

Si el tema les atrae, la serie les entretendrá. De lo contrario, mejor ni empiecen a verla.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).