FICHA

Título original Bienvenidos a Edén
Título en España: Bienvenidos a Edén
Temporadas: 1 (8 entregas)
Duración episodio: minutos.
Año: 2021
Nacionalidad: España
Temática
: Aventura
Subgénero: Thrillers
Resumen: Un grupo de jóvenes fiesteros, cada uno de ellos desconocido de los demás, son invitados a participar en una fiesta en una isla paradisíaca en la que, oficialmente, se lanzará una nueva bebida. La fiesta se prolonga hasta muy tarde. Cinco de ellos -elegidos por la dirección- no regresan en el catamarán que los ha conducido hasta allí. Pasan a formar parte de una extraña comunidad.
Actores: Amaia Aberasturi, Amaia Salamanca, Belinda, Begoña Vargas, Lola Rodríguez, Sergio Momo, Ana Mena, Berta Vázquez, Tomy Aguilera, Guillermo Pfening, Albert Baró, Diego Garisa, Dariam Coco, Berta Castañé, Marina Campos
Lo mejor: Es como una serie hecha por cuatro amigos y la videocámara del móvil.
Lo peor: La falta de originalidad del guion es tal que resulta lacerante.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 6 de mayo de 2021. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 4

PROMO

PROMO

PROMO

PROMO

INTRO

MÚSICA

WEB OFICIAL (Netflix)

DONDE VERLA (Netflix)

DESCARGA TORRENT (rojotorrent)

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre BIENVENIDOS A EDÉN

Pregunta: ¿Qué es Bienvenidos a Edén? Respuesta: Es esa serie que usted ha visto tantas veces, antes de que aparecieran los streamings. Pregunta: ¿Y en qué se diferencia? Respuesta: en que antes se la servían gratis en los canales generalistas y ahora, usted paga por verla. Pregunta: Entonces ¿alguien me toma el pelo? Respuesta: No lo dude… Así están las cosas. Desde Lost esta serie la hemos visto demasiadas veces (Wrecked, The i-Land, La Cúpula, etc, etc, etc). No es una serie que puede recomendarse ver más allá de los créditos iniciales. El espectador con algo de experiencia en estas lides, lo advierte a los cinco minutos de metraje. Estamos ante un producto en el que se cambian unos cuantos parámetros, el título, y se presenta como “nuevo”. En realidad, es lo que hemos visto cientos de veces: un misterio sin pies ni cabeza en el que, en cada episodio se da una vuelta de tuerca para generar un poco más de interés, pensando que el espectador se olvidará de los misterios planteados antes (y no resueltos) para fijarse en ese nuevo, que al final del capítulo siguiente se sumará a los anteriores y que nunca, absolutamente nunca, serán explicados. Horrible, de verdad.

Un grupo de jóvenes adolescentes y fiesteros, con poca materia gris en el cerebro (salvo el “listo”) aceptan, sin plantearse porqué ellos y no otros, la invitación de una empresa desconocida para asistir a una fiesta en la que se lanzará una nueva bebida. Todos ellos serán trasladados al marco paradisíaco de una isla y serán los primeros en probar la bebida. Ninguno de ellos se plantean qué diablos es aquello, aceptan y basta. Tampoco siguen preguntándose nada cuando llegan a una zona siniestra en la que les reciben encapuchados, entre El juego del Calamar y el DAESH, ni cuando deben pasar pruebas de detección de metales, cacheos, y más revisiones que en cualquier aeropuerto norteamericano el 12-S de 2001. Todos los elegidos son como niños, como la serie misma, inmaduros, irresponsables, ansiosos porque alguien les dé marcha. Al final llegan a la isla, empieza la fiesta y cuando se despiertan el día siguiente, cinco de ellos se han quedado en la isla, nadie los ha llevado al catamarán de regreso. Son los “cinco elegidos”. Tras el resacón, un dron, les guía hasta una extraña comunidad. Una sectilla que parece gestionar el paraíso. Luego resultará que no lo es tanto.

Amaia Salamanca (“Astrid”) y Guillermo Pfening (“Erik”) aparecen como marido y mujer, cerebros de la idea y gestores de la Fundación Edén. Los demás son chicos y chicas que están ya en la “fundación” (esto es, en la secta). Y, a partir de ahí, fugas, persecuciones, misterios, idas, venidas, besos, abrazos, cuerpos jóvenes (de los que les gustan a los productores). Eso es todo lo que van a ver. Bueno, y los paisajes de Lanzarote, Alicante.

La serie se terminó hace un año y ha tardado doce meses en estrenarse para dar espacio a otros productos más “sólidos” (algo más sólidos, pero no mucho más: la quinta temporada de Élite y el estreno de Los herederos de la Tierra).

Todo, en su conjunto, es un despropósito: guion poco trabajado y repleto de tópicos habituales, actores jóvenes inexpresivos, trabajo de dirección de baja calidad, producción deficiente. No vale la pena perder mucho tiempo. Quizás series como esta, expliquen el porqué Netflix ha perdido en las últimas semanas 200.000 abonados en todo el mundo. Sí, claro, le quedan 200.000.000 -si son ciertos los datos que proclama-, pero series como esta son alicientes para desabornarse. Yo mismo, lo estoy estudiando

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).