FICHA

Título original Screw
Título en España: Screw
Temporadas: 1 (6 entregas)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2022
Nacionalidad: Reino Unido
Temática
: Drama
Subgénero: Penitenciario
Resumen: Vida en una cárcel inglesa de hombres, desde el punto de vista tanto de funcionarios como de presos, pero centrado en la vida de la jefa de régimen interno y de una funcionaria becaria. Se muestran situaciones cotidianas algunas, grotescas otras de la vida penitenciaria.
Actores: Nina Sosanya, Jamie-Lee O’Donnell, Laura Checkley, Faraz Ayub, Stephen Wight, Ron Donachie, Jake Davies, Ben Tavassoli, Bill Blackwood, Christopher Fulford, Marianne McIvor, Mark Newsome, Asheq Akhtar, Yusuf Chaudhri
Lo mejor: buenas actuaciones de los protagonistas que hacen creíble la serie.
Lo peor: da la sensación de que los guionistas han oído campanas sobre la vida penitenciaria y nada más que campanas.
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Filmin desde el 22 de marzo de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre SCREW

Miniserie inglesa ambientada en el módulo de una prisión de las de antes, pero con tratamiento de los presos políticamente correcto. Toda una galería de la prisión de “Long Marsh” ha sido reconstruido en el plató de la productora, con esmero, casi con minuciosidad obsesiva. El problema es que se trata de una prisión casi familiar, en donde no existe masificación, la relación entre presos y funcionarios es casi intimista y, en definitiva, da la sensación de que se han documentado muy escasamente sobre la vida en las prisiones inglesas del siglo XXI y mucho menos aún sobre quién las frecuenta. Aún así, si hacemos abstracción de que vamos a ver una serie que intenta mostrar la realidad de la vida carcelaria, pero que resulta creíble, no tanto por el argumento, como por las actuaciones de los protagonistas (especialmente de los actores que encarnan a funcionarios), podemos pasar, incluso, un buen rato. A fin de cuentas, se trata de una miniserie inglesa encargada por el Channel 4 y producida por STV, así que, como mínimo, es correcta en su presentación.

El ala C de la prisión de hombre de Long Marsh parece alejada del actual concepto de prisión modular de alta seguridad. Los presos entran y salen de las celdas, no se les ve por el patio de la prisión dando vueltas, ni tampoco se oyen los sonidos metálicos de los cerrojos de las celdas abriéndose y cerrándose. De hecho, si no fuera por la reproducción perfecta de una galería penitenciaria, casi se diría que estamos en una pensión barata en donde los camareros y sirvientes son los funcionarios de la prisión y los inquilinos de escasos recursos son los internos.

Toda la trama se desarrolla en el interior de ese ala C, en las dependencias de los funcionarios y en las celdas de los presos. “Leig Henry”, es la jefa del módulo, tiene problemas para mostrar un certificado que le permitirá ascender, así que se ve obligada a pedir el documento a un falsificador preso, es algo paranoica, desconfiada, respetada por sus subordinados y volcada a su trabajo. Una becaria está allí simplemente para saldar una deuda introduciendo drogas y un arma a un recluso, pero al hacerlo una vez, se verá embarcada en una dinámica de la ya no puede escapar. Dos funcionarios veteranos aprovechan cada momento que pueden para hacer el amor en las celdas. Un nuevo y eficiente funcionario, algo ingenuo y al que los presos suelen tomar el pelo, aparece, suscitando desconfianzas de “Henry” que cree que está allí para espiarla. Otro funcionario de religión islámica tiene que bregar especialmente con los presos de ese colectivo. En cuanto a los presos, cada episodio se centra en las vicisitudes de algunos: el que es transexual pero nadie lo sabe y termina siendo muy respetado por los demás presos, el que es un supremacista blanco, el falso islamista que quiere matar a islamistas, el intemperante minusválido, el catatónico que vive con él, los traficantes, los falsificadores, todos, en general, forman una comunidad de vida con los funcionarios, cuya única diferencia es que unos pueden salir de la prisión al terminar su jornada laboral (pero, mientras dura, están tan encarcelados como los presos) y los otros deben permanecer forzosamente allí mientras dura su condena.

El planteamiento no es el consabido drama penitenciario. De hecho, tiene situaciones, sino de humor, sí, al menos, grotescas que, más que hacer sonreír, demuestran el absurdo del sistema penitenciario así concebido. La serie, por lo demás, quiere hacerse intérprete de un “realismo igualitario”: no se reprocha a los presos lo que hayan podido hacer fuera ni qué tipo de condena cumplen, son una parte del paisaje penitenciario, en términos de “igualdad” con los funcionarios. La “corrección política”, está también presente en esta serie: la identidad de funcionarios y de presos, queda abolida por completo. Y esto es lo menos realista de una serie que, pretendía ser realista.

Muy buenas actuaciones, especialmente de las dos protagonistas Jamie-Lee O’Donnell y Nina Sosanya, sólidas, sobrias e intensas.

Al acabar los seis episodios, nos damos cuenta de que han pasado rápidamente. No es, desde luego, una serie que nos deje una huella indeleble en nuestro recuerdo. Es una serie aceptable, entretenida y curiosa, en absoluto una serie genial, realista o apasionante. Pero, dada la reducción creciente de la calidad de los productos emitidos por los streamings hay que agradecer a Filmin que la haya incluido en su catálogo.

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