FICHA

Título original Chucky
Título en España: Chucky
Temporadas: 1 (8 entregas)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2021
Nacionalidad: EEUU
Temática
: Terror
Subgénero: Slasher
Resumen: Un joven obsesionado con crear una escultura con cabezas de muñecos, compra uno en una venta de trastero. El joven se da cuenta poco después de que el muñeco está vivo y tiene instintos asesinos. La primera víctima es su padre. A partir de ese momento, la pequeña ciudad se ve sacudida por una oleada de crímenes aparentemente irresolubles.
Actores: Jennifer Tilly, Brad Dourif, Devon Sawa, Zackary Arthur, Teo Briones, Bjorgvin Arnarson, Alyvia Alyn Lind, Carina Battrick, Christine Elise, David Kohlsmith, Jana Peck, Alex Vincent, Avery Esteves, Marisa McIntyre, Antonio Raine Pastore, Sage Arrindell, Tyler Barish, Samantha Brown, Amanda Cheung, Precious Chong, Lisa Michelle Cornelius, Joseph Daly, Ivano DiCaro, Lexa Doig, Fiona Dourif, Keegan Hedley, Vanessa Mitchell, Mish Tam, Eric Tzogas, Barbara Alyn Woods
Lo mejor: retorno a las raíces del personaje, reintroduciendo algo de humor.
Lo peor: mal arranque, diálogos flojos, gags repetitivos, ¿seguimos?
¿Cómo verlo?: Se estrenó en SyFy el 10 de enero de 2022. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 5

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INTRO

MÚSICA

WEB OFICIAL (SyFy, en inglés)

DONDE VERLA (SyFy, en castellano)

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Lo menos que puede decirse sobre CHUCKY

El “slasher” es un subgénero del terror que tiene sus adeptos, como los tiene el cine de “zombies” o el de “bachilleres vampiros”. Habitualmente, se trata de jóvenes que, si verdaderamente, les gusta el cine y quieren “buen cine”, deberán orientarse hacia otros géneros, porque, a fin de cuentas, en los “slashers”, siempre se trata de en qué momento se asestan las puñaladas y cuántas el guionista habrá introducido en el metraje. Eso es todo y el que quiera buscar algo más, tendrá dificultades en encontrarlo.

El personaje de “Chucky”, el “muñeco diabólico”, fue creado a finales del milenio anterior por Don Mancini, que intuía que, el siglo XXI va a ser el siglo del “gran miedo”. Y eso estamos. Se habrán filmado, algo así como, entre ocho y diez, todos muy parecidos. La única innovación era tratar de dar una explicación a porqué existía un muñeco jodidamente psicópata. La serie que ha estrenado SyFy es, de hecho, la secuela de Cult of Chucky (2017). Nos presenta a un adolescente de 15 años, que asiste a clases en Hackensack. Se trata de un joven reconcentrado, poco sociable, que intuye que es gay y vive con un padre que no soporta esa deriva sexual de su hijo. En un rastro compra por 20 dólares un muñeco cuya cabeza piensa utilizar en una escultura que está realizando con cabezas de muñecos. Pronto descubre algo extraño en él. Su padre muere electrocutado y él se va a vivir con sus tíos, una familia acomodada, cuya sirvienta muere también poco después en extrañas circunstancias. El joven no tarda en asociar el muñeco a “Charles Lee Ray”, la verdadera personalidad de “Chucky”. El muñeco iniciará, a partir de ese momento, una portentosa cadena de asesinatos que sacudirán a la tranquila ciudad de Hackensack.

La única novedad que aparece en esta serie -que, como puede verse por el resumen argumental- tiene como único aliciente lo inesperado de algunas cuchilladas- es la ambigüedad sexual del protagonista y de uno de sus amigos. Se diría que el mundo gay quiere rebajar el listón de edad hasta la adolescencia. Si esta es la “novedad”, nos parece insuficiente, por mucho que la “corrección política” la aplauda con las orejas. Una serie es algo más: el que busca cuchilladas, debe encontrar cuchilladas; el resto, le trae al fresco. Pero, como se sabe, los gigantes del streamming, ya no buscan aquello que satisfaga al público: de hecho, si el público paga una cuota mensual es porque está dispuesto a aprovechar su inversión y ver cualquier cosa que le arrojen a la cara.

Desde el punto de vista cinematográfico, hay poco que destacar en la serie. Lo mejor, por su puesto, son los efectos especiales que se centran en el rostro del muñeco. Y, claro está, la tensión que precede a las cuchilladas de turno. Todo lo demás, es plano, prescindible y, en lo que se refiere al primer capítulo, incluso tedioso. Algo habrá percibido la audiencia norteamericana que pasó de 4,5 millones de espectadores, a 3,4 millones, del primero al último episodio. Todo lo cual, no ha sido obstáculo para que se firmara una segunda temporada.

Serie solo para amantes del “slasher”. Resto, abstenerse. En SyFy.

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