FICHA

Título original C’est comme ça que je t’aime
Título en España: Felizmente Casados
Temporadas: 1 (10 entregas)
Duración episodio: 43 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Canadiense
Temática
: Tragicomedia
Subgénero: Vintage
Resumen: En un suburbio acomodado de Quebec, dos parejas entran en crisis durante el verano. Cada marido ha engañado a su respectiva esposa y todo el amor que podía haber en ellos se ha disipado. La esposa de uno de ellos, en combinación con el marido de la otra pareja, cuya mujer se ha acostado con este, planean matarlo. Las cosas no salen exactamente como han previsto, pero las dos parejas recuperan la convivencia convirtiéndose en una peligrosa banda criminal.
Actores: Marilyn Castonguay, François Létourneau, Patrice Robitaille, Karine Gonthier-Hyndman, Sophie Desmarais, Rémi-Pierre Paquin, René Richard Cyr, Patrick Drolet, Sami Soleymanlou, Matthieu Gosselin, Jocelyne Zucco, Alexis Lefebvre, Guy Vaillancourt, Anik Lefebvre, Normand Carrière, Pierre Limoges, François L’Écuyer, Gaston Lepage, Bruce Wayne Eckelman, Richardson Zéphir, Alexandre Goyette, Hubert Proulx, Luc Morissette, Patrice Dussault, Stéphanie M. Germain, Anjo B. Arson, Marjolaine Lemieux, Marc-André Boire, Michel Perron, Philippe Hartmann, Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell, Alain Dahan, Ben Gauthier, John-sebastien Cote, Marcello Bezina
Lo mejor: una historia desternillante con una ambientación setentera rigurosa
Lo peor: en algunos momento el surrealismo es excesivo y resta credibilidad en favor de la risa
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Filmin el 14 de septiembre de 2021. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8,5

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Lo menos que puede decirse sobre FELIZMENTE CASADOS

En medio de la mediocridad generalizada del último quinquenio televisivo, de tanto en tanto hay alguna serie que llama la atención a pesar de no contar ni con actores conocidos en nuestras latitudes, ni con presupuestos excepcionales, ni con campañas de lanzamiento rutilantes. Es el caso de Felizmente Casados, un título que, en principio, no nos decía nada pero que venía avalado por Filmin (cuya especialidad, hay que recordarlo, son las miniseries británicas). Y sin embargo, a partir del primer capítulo, el espectador entiende que no se trata de una serie como las demás, sino que nos va a ayudar a sobrellevar el retorno al trabajo, el fin de las vacaciones y la mediocridad de la que hablábamos al principio.

Si hemos calificado esta serie como “desmadre a la quebecquois” es porque la trama se desarrolla en un suburbio acomodado del que acaso es hoy el país más tranquilo del mundo: el Quebecq, la parte francófona de Canadá. Allí, dos parejas que acaban de dejar a sus hijos en un campamento veraniego ven como el mundo que han creado se derrumba: el marido de una pareja se acuesta con la mujer de la otra y el marido de ésta, a su vez, mantiene una tórrida relación con otra persona. Gracias a un desliz, todas estas complicidades salen a la luz. Las dos partes engañadas deciden dar una lección al marido engañador y disparan sobre él. Es la primera vez que la mujer maneja un arma, pero un amigo le dice que “tiene el ojo del tigre”, una mirada que solamente aparece en los criminales más fríos y crueles. Por distintas circunstancias, en pocos pasos, las dos parejas y la amante, forman el núcleo de lo que se convertirá en una banda de delincuentes que traen el “estilo de Montreal” a la tranquila periferia de Quebecq. La banda se gana pronto fama de duros entre los duros, pero junto a esa dureza (e inconsciencia) resultan entrañables, no solamente resuelven sus problemas familiares sino que, incluso, policías que debían haberse infiltrado en la banda, se convierten en sus cómplices.

La serie está rodada en parte como un “falso documental” con un narrador y frecuentes flashbacks que justifican saltos argumentales. No nos engañemos: se trata de un argumento desmadrado, absurdo y en absoluto creíble, y con pinceladas crueles, pero contado de tal manera que resulta entrañable, casi tierno, con dosis de humor extremas. El lema que parecen haber utilizado los guionistas quebequeses es “no dejes que la lógica, la razón o el sentido común, te estropeen un buen gag”.

No es una comedia de situación (de hecho, en el momento que escribimos estas líneas y quizás por primera vez en la historia de la televisión, no existe una sitcom que merezca verse), es una serie tragicómica hasta el dolor de barriga. La reconstrucción de los años 70 es rigurosa, pero llama la atención el que los guionistas, han utilizado esa época (incluido el primer ministro del Quebec) para lanzar ironías sobre el “empoderamiento de la mujer”.

Serie refrescante que constituye la mejor inclusión de Filmin en su catálogo durante este mes de septiembre.

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