FICHA

Título original Transplant
Título en España: Transplant
Temporadas: 1 (13 entregas)
Duración episodio: 40 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Canadá
Temática
: Médicos
Subgénero: Refugiados
Resumen: Un ciudadano sirio trabaja en un restaurant étnico en Canadá, cuando tiene lugar un accidente fortuito en el curso del cual pone de manifiesto su destreza como médico, salvando incluso al jefe de urgencias de un importante hospital, el cual lo contrata. Se trata de un refugiado que ha huido de la guerra y tiene dificultades para reanudar su carrera profesional.
Actores: Hamza Haq, Laurence Leboeuf, John Hannah, Jim Watson, Ayisha Issa, Sirena Gulamgaus, Katharine King, Grace Lynn Kung, Jay Chevery, Fayçal Azzouz, Charlotte Legault
Lo mejor: buena actuación del protagonista Hamza Haq.
Lo peor: a estas alturas, una serie “de médicos” que no supere a House no tiene sentido. 
¿Cómo verlo?: Se estrenó en AXN el 22 de junio de 2021. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre TRANSPLANT

En los años 50 y 60 se produjo una saturación de series de “indios y vaqueros”, el resultado fue que este género desapareció completamente de las pantallas en los 70 y, hoy ni nos acordaríamos de él, de no ser por la reposición incesante que se viene realizando de películas del Oeste, incluso de las más olvidables, en varios canales de bajo presupuesto. Pues bien, con el género “de médicos” debería haber ocurrido algo parecido a causa de la inflación de productos que aparecieron desde los 70 hasta nuestros días. El género alcanzó su punto máximo con House, serie que todavía se repone y logra conquistar nuevos adictos. Desde entonces, el género se ha visto imposibilitado de igualar y, mucho menos, de superar el nivel de aquella serie.

Transplant ni siquiera lo intenta, a pesar de transcurrir en la sala de urgencias de un importante hospital. Hace bien, porque, de tomar como referencia a House, el resultado hubiera sido la impotencia absoluta por situarse en las inmediaciones de su calidad. Así pues, el enfoque que ha adoptado esta serie es: médico “refugiado” que intenta reconstruir su vida en los EEUU, pero el sistema burocrático y la situación de inestabilidad que vive su país de origen, Siria, se lo impide. Inmigrante “bueno”, busca insertarse en sociedad que se comporta mal con él. Es un enfoque, casi diríamos, oportunista.

La serie se abre con un aparatoso accidente: un camión se inserta, por pura casualidad, contra un restaurante en el que trabaja nuestro protagonista, “Bashir Hamed”, es médico, pero al no haber podido demostrar su titulación a causa de la guerra civil de su país, ha sido rechazado por el jefe de urgencias que ahora, cuando el camión se precipita sobre el establecimiento en el que Hamed trabaja de lavaplatos, acaba de entrar para comer. “Hamed”, salva al que lo había rechazado utilizando un taladrín y una broca del 10… Y, no sólo eso, salva a todos los demás que han resultado heridos y a despecho de que él también ha recibido un zarpazo en el vientre. A partir de ahí, somos conscientes de lo que vamos a ver: “supermédico” que quiere pasar desapercibido, entra a trabajar en urgencias y lucha contra la burocracia y el destino que le impiden reemprender su profesión.

La serie tiene un único aliciente: el protagonista es buen actor, cumple con las expectativas creadas por el guion y se adapta a él como un guante a una mano. En cuanto a los guiones dejan algo más que desear: sabemos que “Hamed” es el que tiene las intuiciones geniales desde el primer momento para salvar vidas y que lo hace con una encomiable economía de medios: cuando otros médicos requiere escaners, análisis, radiología, horas en el microscopia, “Hamed” acierta el diagnóstico al primer vistazo.

A nadie le extrañará, a la vista de esto, que el guion resulte algo flojito, deslavazado, increíble. Pero la serie tiene dinamismo y cuando, en algún momento, baja el ritmo -pocas veces- el espectador corre el riesgo de preguntarse el quid de la cuestión: “vamos a ver: ¿no resulta inadmisible que este médico, humanista, preocupado por el último de sus pacientes, haya abandonado su país en plena guerra civil cuando es allí y no en el centro de Toronto, en donde hacen más falta hábiles médicos?”. Cada profesión tiene su riesgo: como si un militar, en el momento que estalla una guerra dijera, “ha estado muy bien, pero ahora me voy a casa, no sea que me hagan pupa”. O un médico que tomara las vacaciones en el momento en que se desataban lis ingresos por Covid.

Todo esto para decir que el punto de partida de la serie es falso, flojo y extremadamente débil. A partir del segundo episodio, la serie se transforma en una serie convencional “de médicos y hospitales”, sin más interés. El notable medio es por la actuación del protagonista. Serie sólo para los que se quedaron anclados en el “Doctor Welby” de los 70 y sufren “monos” ocasionales cuando les faltan clones: porque, a fin de cuentas “Bashir Hamed” no es más que el “Marcus Welby” de los 70, con la única variante, que ha llegado de siria.

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