FICHA

Título original Snabba Cash
Título en España: Dinero Fácil
Temporadas: 1 (6 entregas)
Duración episodio: 40 minutos.
Año: 2021
Nacionalidad: Suecia
Temática
: Drama
Subgénero: Delincuencia
Resumen: Una empresaria de éxito de origen kurdo se enamora de un delincuente de la misma nacionalidad que trabaja para una banda de narcotraficantes dirigida por el ex marido de la empresaria, un delincuente afro-sueco. Un adolescente entra en la banda como “correo” y pronto tiene un arma y se ve envuelto en los más duros tiroteos, ante el temor de su padre divorciado.
Actores: Evin Ahmad, Alexander Abdallah, Ayaan Ahmed, Ali Alarik, Dada Fungula Bozela, Nadja Christiansson, Egon Ebbersten, Peter Eggers, Love Ehn, Alex Moore Eklund, Yussra El Abdouni, Fredrik Evers, Yasmine Garbi, Khalil Ghazal, Felice Jankell, Johan Jonason, Daniel Nevado Kröger, Mehdi Merali, Allan Mohsin, Olle Sarri, Mehri Sharifi, Lennox Söderström, Johni Tadi, Nikolai von Schlippenbach, Jozef Wojciechowicz, Patrik Yachouh, Rani Zakko, Kamy D. Bruder, Bibi Fungula, Robin Nazari, Dennis Önder, Isabell Aydin
Lo mejor: la protagonista realiza una buena actuación.
Lo peor: a todos los personajes les falta profundidad, la música es infame.
Lo más curioso
: se trata de la adaptación escrita por Jens Lapidus, un abogado de Estocolmo que suele defender a delincuentes.        
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 7 de abril de 2021. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre DINERO FÁCIL

Por la temática, esta serie podría ser clasificada como “nordic noir”: va de episodios criminales cometidos en Suecia, así que la tipificación le va como anillo al dedo. La pena es que la Suecia que nos muestra la serie, no tiene nada que ver con la Suecia que nos imaginamos, esa de niñas radiantes y angelicales con hábitos blancos y coronas con velas celebrando el día de Santa Lucía o con las afamadas suecas que venían de turismo a la España de los 60, tampoco con los vikingos, ni con nada que tenga que ver con la tradición y la identidad de aquel país. En realidad, hay pocos actores suecos en esta serie. Y uno no sabe si atribuir esto a puro racismo (casi todos los actores, kurdos, árabes, turcos, negros, son delincuentes y, casi todos los delincuentes tienen un origen étnico no-nórdico) o se trata, más bien, como decía Adolfo Suárez en la transición aquello de “convertir en normal lo que es normal en la calle”. En cualquiera de los dos casos, cabría decir que, si parece un nordic noir, si la temática es de nordic noir, si está producido, guionizado y realizado como nordic noir, es que lo es.

El guion de la serie -que ya tuvo un precedente con el mismo título hace más de 10 años- se basa en la adaptación de una novela escrita por el abogado penalista Jens Lapidus que conoce muy bien el ambiente de la delincuencia de la que sale la mayor parte de su clientela. Así que, lo que vemos, tiene cierto parecido con la realidad. La serie nos habla de la delincuencia en Suecia y de dos ambientes completamente diferentes: el de los inmigrantes que, como la protagonista, se han sabido adaptar a la nueva situación, han creado empresas de éxito y se han integrado en la sociedad sueca, y de aquellos otros que han optado por el camino de la delincuencia y han constituido bandas dedicadas, especialmente, al tráfico de drogas. Entre ambos se sitúa un adolescente sueco que es apreciado por su sangre fría y también por el hecho de que hace las entregas: a fin de cuentas, es menor, hijo de un burgués medio divorciado, y la policía nunca sospecharía de alguien como él que rompe el perfil propio de la delincuencia.

La historia gira en torno al enamoramiento de la empresaria (“Leya”) de éxito con un joven de de origen kurdo y brazo derecho del jefe de la banda. Éste, para colmo, es exmarido de la primera. Para proseguir adelante la relación, “Leya” le exige que abandone el mundo de la delincuencia y, a su vez, el kurdo, intenta convencer al adolescente que se dedique a otra cosa o terminará descalabrado. La llegada de una partida de cocaína, ambicionada por otra banda de delincuentes, se convierte en detonante para una situación que salpica a todos y resulta de muy difícil salida.

La serie es muy sórdida, pero poco convincente. Tanto los personajes, como las situaciones, como la resolución resultan excesivamente forzadas. Ocurre demasiadas cosas en muy poco tiempo (a diferencia de otras series, ésta, para ganar credibilidad y dar coherencia al conjunto y profundidad a los personajes) hubiera precisado más episodios. Pero, hay algo todavía peor, que es el acompañamiento musical, chirriante y desagradable, del que el realizador, no solamente no tiene el detalle de bajar el volumen, sino que lo aumenta, convirtiendo la introducción con los créditos en una experiencia terrorífica.

Serie, en buena medida, decepcionante para los que esperaban algo más de un “nordic noir”, y cuyo mayor mérito consiste en aproximarnos a la delincuencia en aquellas latitudes.

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