FICHA

Título original No te puedes esconder
Título en España: No te puedes esconder
Temporadas
: 1 (10 entregas)
Duración episodio: 43-55 minutos.
Año: 2019
Nacionalidad: México-España
Temática
: Thriller
Subgénero: Crimen
Resumen: La esposa de un narcotraficante y su hija huyen de México ayudados por la DEA. Después de vivir en España con nuevas identidades, alguien contrata a un asesino para liquidarla, mientras que la hija es secuestrada. Un atentado terrorista islámico cambia por completo la situación, mientras que la policía española entra en acción. La historia confluye con la de un político español sospechoso de haber asesinado a su mujer-
Actores: Blanca Soto, Maribel Verdú, Samantha Siqueiros, Iván Sánchez, Eduardo Noriega, Bárbara Goenaga, Jorge Bosch, Juan Caballero, Jordi Planas, Pere Ponce, Peter Vives, Patricia Guirado, Florín Opritescu, Halley Kim, Adrián Ladrón
Lo mejor: Eduardo Noriega es el actor que mejor se mueve en esta trama
Lo peor: Carece por completo de coherencia y está construida con una frágil mezcla de situaciones
Lo más curioso
: El productor ganó el Premio PRODU 2020
¿Cómo verlo?: Se estrenó en Netflix el 17 de septiembre de 2020. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 6

PROMO

PROMO

PROMO

PROMO

VER SERIE (Netflix)

INTRO

MÚSICA

DESCARGA TORRENT (a través de eMule)

WEB OFICIAL (Netflix)

WEB OFICIAL (Telemundo)

COMPRAR DVD

Lo menos que puede decirse sobre NO TE PUEDES ESCONDER

Vaya por delante que esta dista mucho de ser una gran serie, pero tiene una cualidad: resulta extremadamente enganchosa. En efecto, su capacidad adictiva supera, con mucho, su interés objetivo. Es una de esas series que se ve rápidamente, a pesar de que está compuesta por diez capítulos de casi una hora, pero, a pesar de que en todos y cada uno de ellos, hayamos encontrado elementos decepcionantes, incoherencias y situaciones poco creíbles, hay “algo” que nos impulsa seguir hasta el final. Esto, en sí mismo, sería un valor, de no ser porque el final resulta decepcionante y nos preguntamos a dónde ha ido a parar nuestro tiempo perdido. Los culpables han sido los directivos de Telemundo y los de Netflix que no han sabido espolear a los guionistas, obligarles a limar una y otra vez el producto, hasta convertirlo en algo que estuviera al nivel que se pretendía y a las aspiraciones con las que se lanzó.

Pongámonos en situación: una mujer mantiene contactos con la DEA. Está asustada porque su marido es un narcotraficante despiadado, por mucho que se presente como un empresario honrado. Enterado su marido de estos contactos, se ve obligada a huir in extremis, junto a su hija y termina recalando en España con documentación falsa. Aquí trabaja como enfermera, pero se alguien envía a un sicario para asesinarla. Cuando está a punto de hacerlo, un terrorista islámico se suicida causando una masacre en el centro de Madrid. Para colmo de males, la hija es secuestrada por una banda de mafiosos del Este. Por otra parte, un político que aspira a la alcaldía de Madrid por el “partido socialdemócrata” se convierte en el principal sospechoso del asesinato de su mujer. Gracias a una serie de conocidos comunes, las dos historias terminarán convergiendo.

Como se percibe por esta introducción -en la que evitamos introducir más datos por aquello del spoiler- puede verse que la serie trata de ser una cuerda trenzada con distintos hilos. La pena es que todos son muy diferentes como para dar un argumento coherente, creíble y resistente. Al llegar al último episodio todavía nos estamos preguntando qué pinta un atentado islámico en esta trama (los islamistas no vuelven a aparecer en el resto de la serie). Es la primera de una serie de “carambolas” dispuestas artificialmente para construir situaciones por las que discurre la trama. La credibilidad va disminuyendo desde el primer episodio, y en el quinto ya se ha evaporado por completo.

Tanto Eduardo Noriega como Maribel Verdú, realizan buenas actuaciones, especialmente el primero, pero al servicio de personajes poco elaborados. La protagonista, Blanca Soto, cumple, si bien, en ocasiones, sobreactúa a modo de culebrón. Falla el guion, por todas partes y estrepitosamente. Se diría que el gran esfuerzo del equipo de guionización ha sido cómo evitar que al término de cada episodio, el espectador, en lugar de abandonar la serie, se interese por lo que pasará en el siguiente. De ahí lo enganchoso del producto como único valor indiscutible.

Serie, por completo prescindible. Visible, pero decepcionante.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).