FICHA

Título original Los favoritos de Midas
Título en España: Los favoritos de Midas
Temporadas: 1 (5 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: España
Temática
: Drama
Subgénero: Intriga
Resumen: Un conocido empresario empieza a ser chantajeado: si no paga 50 millones, cada cinco días morirá una persona elegida aleatoriamente. El empresario denuncia los hechos a la policía que se ve impotente para conjurar los crímenes que siguen. Todo esto se desarrolla en el interior de un contexto internacional marcado por la guerra de Siria y por protestas de la “Revuelta Española” en las calles de nuestro país.
Actores: Luis Tosar, Marta Belmonte, Guillermo Toledo, Marta Milans, Carlos Blanco, Bea Segura, Goize Blanco, Adolfo Fernández, Pepe Ocio, Ahmed Boulane, Vito Sanz, Jorge Andreu, Ana Gracia, Miguel Ángel Solá, Elena Irureta, Daniel Holguín, Fernando Barona, Juan Blanco, Míriam Gimeno, Fernando Millán, Àlex Casanovas, Adelfa Calvo, Joaquín Climent, Carmelo Gómez, Laia Manzanares
Lo mejor: tiene una innegable capacidad de enganche inicial.
Lo peor: el contenido podría haber sido resumido en una película de 90 minutos-
Lo más curioso
: Está remotamente basado en una novela de Jack London del mismo título.
¿Cómo verlo?: Se estrenó el 12 de noviembre de 2020 en Netflix. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 6,5

PROMO (en castellano)

PROMO (en castellano)

PROMO (en castellano)

PROMO

VER SERIE (Netflix)

DESCARGA TORRENT (Madeintorrent)

WEB OFICIAL (Netflix)

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre LOS FAVORITOS DE MIDAS

Transformar un relato breve de Jack London en una miniserie de cinco horas de duración, es una hazaña notable. Todo lo demás son decepciones. Serie pretenciosa. Serie en la que los personajes están cualquier cosa, menos bien descritos. Serie tan enganchosa como increíble. Serie que hubiera podido resumirse en hora y media como máximo. Serie de la que, desde el principio, sospechamos que dejará más y más cabos sueltos. Serie que ha contado con actores muy conocidos, ninguno de los cuales encaja en los roles asignados. Serie que al terminar las cinco horas de proyección nos sugiere que hemos perdido el tiempo. Todo eso y mucho más, es Los favoritos de Midas.

Un presidente-director general de un grupo de empresas muy conocido, recibe un buen día una carta lacrada y firmada por los “Favoritos de Midas”: si no paga 50 millones de euros, cada cinco días verá como se asesina a alguien. Inicialmente, el empresario no se toma en serio la amenaza. Bastantes problemas tiene con mantener a flote el grupo de empresas que, entre otras, tiene la propiedad del principal diario de Madrid. En este diario se va a publicar un artículo sobre la venta de armas al gobierno sirio, financiadas por el Banco Industrial de Madrid, propiedad del grupo. El presidente, autoriza la publicación del artículo a fin de reflotar el diario. Pero lo que no está previsto es que, entre él y la periodista que lo ha escrito surja una chispa de amor que se transforma en un tórrido romance. Un destartalado policía recibe la orden de investigar los asesinatos, mientras las manifestaciones de la “Revolución Española” cada día se convierten en más agresivas.

Tales son las premisas de la serie. El argumento ni es original, sino deudor de un relato de London, sino que además es una temática que ya hemos visto en mochas ocasiones. Los personajes están descritos a brochazos, casi caricaturizados. El guion deja cabos sueltos continuamente, gracias a los cuales logra enganchar al público que, a partir de la segunda entrega empieza a preguntarse quién estará movimiento los hilos de esta conspiración. El guion hubiera precisado un limado de arriba abajo y un refinado del que quizás no hubiera sobrevivido ni el 75% del metraje filmado.

Sobre las actuaciones. Por un lado, tenemos a un actor consumado, Luis Tosar, que apenas puede defender un papel mal descrito en el guion: buitre de las finanzas, progre entre los progres y, de paso, con ataques de pánico. Willy Toledo, rescatado del olvido, y empotrado en un papel serio en las antípodas del registro cómico, el único en el que se mueve a sus anchas. A Marta Belmonte le tocó otro papel insustancial, como periodista de investigación (¿hay “periodismo de investigación”, aquí y ahora?), con el corazón de sube y baja, tan pronto enamorada como luchando para separarse del tiburón de las finanzas. Y, para colmo, Carmelo Gómez que debía pasar por allí y le regalaron un papel inesperado y casi surrealista en el episodio 5º…

Las alusiones “político-sociales” se quedan en nada: resultan abstrusas, difusas y confusas. El tono que respira la serie es progre, pero evitan hacer referencias concretas al contenido de las revueltas, a sus motivos, a lo que pinta el asunto sirio o una reunión de jefes de Estado en Madrid, a la orientación del gobierno. Es un nadar y guardar la ropa que cansa y termina decepcionando cuando aparecen los créditos en el último capítulo. Es entonces cuando nos preguntamos, como César tras la batalla de Teotoburgo, ver Bárbaros): “Mateo Gil, ¿qué has hecho con mi tiempo”. Mateo Gil es el creador, guionista y director de la serie. Eso sí, el mobiliario y el lujo refinado de los interiores merece un diez.

Podría decirse mucho más sobre esta serie, pero podemos resumirlo así: no vale la pena añadir nada. Si usted ha visto la serie, no seremos nosotros quienes le hagamos perder más tiempo. Si no la ha visto, no se la recomendaremos.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).