FICHA

Título original Truth Seekers
Título en España: Trth Seekers
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 28-30 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Reino Unido
Temática
: humor
Subgénero: paranormal
Resumen: Un par de instaladores de banda ancha que trabajan para una empresa líder británica, además de su trabajo se dedican a buscar fantasmas. Uno de ellos, bastante freaky, tiene un canal en youTube, de gran seguimiento, en el que da cuenta de sus descubrimientos, a ellos se une una joven perseguida por varios fantasmas que, junto con el propietario de la empresa y el suegro del freaky, constituyen los protagonistas que, en cada episodio resuelven un caso.
Actores: Nick Frost, Emma D’Arcy, Samson Kayo, Malcolm McDowell, Simon Pegg, Susan Wokoma, Kelly MacDonald, Julian Barratt, Rosalie Craig, Hiten Patel, Isaiah Joshua Chambers, Scarlet Grace, Al Roberts, Peter Rugman, Stephen Samson, Alex Bartram
Lo mejor: un intento de tratar lo sobrenatural con sentido del humor.
Lo peor: no logra transmitir ni hilaridad ni terror en dosis adecuadas.
Lo más curioso
: la serie fue creada por los dos protagonistas, Nick Frost y Simon Pegg.
¿Cómo verlo?: Se estrenó el 6 de noviembre de 2020 en Amazon Prime Video. Puede verse a través de programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 6

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en castellano)

INTRO

MÚSICA

VER SERIE (Amazon Prime Video)

DESCARGA TORRENT (Torrentazo)

WEB OFICIAL (Amazon Primer Video)

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre TRUTH SEEKERS

Los Cazafantasmas norteamericanos han tenido su réplica en el Reino Unido sin apenas variaciones, prescindiendo de los uniformes espectaculares y de los aparatos tan casposos como sofisticados para combatir a las fuerzas del inframundo. Son los Truth Seekers, “buscadores de la verdad”. Siguen teniendo una furgoneta, pero no es la propia, sino de la empresa de instalación de banda ancha para la que trabajan. Viajan al origen del fenómeno paranormal y descubren los porqués. Todo ello en clave humor terrorífico.

“Gus Roberts” trabaja para la empresa Smyle, especializada en instalación de banda ancha y en resolver problemas de los usuarios. A menudo, estos problemas tienen mucho que ver con la actividad que realiza paralelamente como “caza fantasmas”. “Gus” tiene todo el perfil de ser un freaky: obsesionado con su “misión” y su canal de youtube, viviendo con su suegro, desordenado en sus hábitos personales, solitario y con pocas habilidades sociales. El director de la empresa, “Dave”, le asigna un nuevo compañero de trabajo, “Elton John”, afrobritánico, también interesado por los fantasmas que se integra pronto en el canal de “Gus” y tiene la habilidad de encontrar siempre, por pura casualidad, el elemento que les permitirá seguir adelante. A estos dos protagonistas, se une “Astrid”, una joven que quiere liberarse de la persecución de que es objeto por parte de entidades fantasmales. Estos tres protagonistas constituyen lo esencial de la serie, junto con el suegro de “Gus” y el gerente de Smyle.

De los  cinco protagonistas, tres son bien conocidos: Nick Frost es “Gus” (lo vimos en Baja por enfermedad y The Wire) que, junto con Simon Pegg (el gerente de Smyle) son, al mismo, tiempo, los creadores de la serie. De Pegg recordamos su presencia en Mob City, The Boys, Little Britain USA y tantas otras. Los dos compañeros de “Gus”, Emma d’Arcy (“Astrid”)  y Samson Kayo (“Elton John”), tienen un historial cinematográfico mucho más limitado, a diferencia del muy bien conocido, Malcolm McDowell (que aquí ejerce como suegro de “Gus”) reaparece en un papel excesivamente corto y circunstancial.

La trama se desarrolla en una zona rural del Reino Unido. Cada episodio es autoconcluido en la medida en que los protagonistas afrontan la lucha contra alguna entidad molesta del inframundo y, cómo no, consiguen derrotarla. Sin embargo, la serie sirve como excusa para lanzar alguna ironía sobre la vida británica (de las que la primera de todas es que el compañero de color de “Gus” se llame “Elton John”, burla de las series británicas en las que cualquier personaje histórico, casi por sorteo, le toca ser el “negro de la película” y que se ha convertido en una de las tradiciones políticamente correctas de las miniseries británicas de carácter histórico).

A pesar de los guiños críticos y de los esfuerzos, la serie ni es de terror, ni es de humor: se mueve en un terreno intermedio en el que le resulta difícil mantenerse a flote. De hecho, naufraga en muchas ocasiones y le falta la fuerza suficiente como para que se la pueda recomendar. La presencia de grandes y consumados actores no logra sacarla de su inanidad.

Sin ser una catástrofe completa, puede ser vista con cierto deleite por aquellos admiradores de cualquiera de los actores protagonistas: los verá actuar con corrección, pero al servicio de papeles poco refinados. También puede gustar a amantes de lo paranormal -el hecho de que cada episodio de la serie tenga dos tiempos, el presente y aquel en el que se generó la entidad fantasmal a la que persiguen los protagonistas, contribuye a dar cierto interés a la trama-. Se trata, en definitiva, de una serie de trayectoria irregular, en el que las críticas más mordaces se alternan con momentos plúmbeos y situaciones resueltas aprisa y corriendo. En cuanto a los “buscadores de calidad televisiva”, mejor que sigan buscando: esta no es su serie.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).