FICHA

Título original: Stranger
Título en España: Stranger
Temporadas: 2 (32 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2017-2020
Nacionalidad: Corea del Sur
Temática
: drama
Subgénero: judicial
Resumen: Dos personas, verdaderos outsiders en sus respectivas especialidades, él fiscal poco comunicativo y ella policía bastante, investigan un caso de homicidio en el que el acusado y declarado culpable, defiende su inocencia con gran vigor y convicción. Cada temporada tiene una temática concreta: siempre, detrás del asunto principal, aparece una subtrama que va ganando en interés y la sustituye.
Actores: Cho Seung-woo, Doona Bae, Jae-woong Choi, Lee Joon-Hyeok, Shin Hye-sun, Lee Kyung-young, Yoo Jae-Myeong, Yun Se-ah, Jeon Bae-su, Park Sung-Geun, Jeon Hye-jin, Moon Choi, Jin So-Yeon, Dong-Won Seo
Lo mejor: si Sherlock Holmes hubiera nacido en Corea, se parecería a los protagonistas.
Lo peor: muy alejada de los estándares del cine occidental.
Lo más curioso
: El New York Times la consideró una de las mejores series de 2017.
¿Cómo verlo?: Se emite en Netflix desde el 11 de octubre de 2020. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 6,5

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Lo menos que puede decirse sobre STRANGER

No solemos ver, ni mucho menos criticar, series coreanas (y, por extensión, series orientales), en primer lugar porque nos resulta imposible percibir los matices interpretativos de actores salidos de escuelas y tradiciones muy alejadas de las habituales en nuestro horizonte geográfico. Por lo demás, los ritmos narrativos son completamente diferentes. Las cinematografías orientales han sido siempre así y, a diferencia de las series turcas que, simplemente, imitan a las occidentales, las realizadas en otros países asiáticos son elaboradas, especialmente, para el público propio y, a pesar de que se exporten, tienen escasa audiencia fuera de su área de influencia, incluso cuando se incorporan a los stremings. Son los límites de la globalización y del mundialismo cultural: el mundo es demasiado grande y demasiado diverso como  para que un producto realizado en un país, pueda gustar en las antípodas.

Sin embargo, Stranger es una relativa excepción en la medida en que ha sido apreciada por la crítica occidental y considerada como una de las mejores series del 2017 (cuando se emitió su primera temporada) por el New York Times. A pesar de que la serie se resiente de los mismos problemas que cualquier otra serie oriental, es cierto que esta tiene alguna particularidad que la hace algo diferente y más digerible por el público occidental.

La serie nos cuenta la historia de un fiscal y de una policía atípicos. Él era un tipo incorruptible, efectivo en su trabajo y riguroso en su vida personal, pero tenía un problema: sufría hipersensibilidad acústica, especialmente ante ciertas frecuencias de sonido. Así que se sometió a una operación en la que normalizó su situación auditiva, pero perdió en habilidades sociales y concretamente olvidó todo lo que suponía empatizar con otros. En el curso de una investigación conoce a una policía que tampoco goza de excesivas simpatías entre sus compañeros. Ambos creen en las declaraciones de inocencia de un acusado y condenado por robo y asesinato que se suicida en la cárcel para demostrar su inocencia. Ambos investigadores se comportan como Sherlos Holmes y el Doctor Watson, a la oriental y logran descubrir detrás de la sentencia y del episodio una amplia red de corrupción.

Habitualmente, de tratarse de una serie occidental correcta, cada temporada se hubiera prolongado entre 4 y 6 episodios, de un máximo de 45 minutos cada uno, sin embargo, para los ritmos del cine oriental, con sus miradas prolongadas, sus silencios interminables, su ritmo narrativo propio de tortugas artríticas, se prolonga por espacio de diez, todos ellos con una duración de entre 65 y 75 minutos (en la segunda temporada tienen entre 59 y 65 minutos). No puede extrañar que la serie parezca interminable.

Los rostros de los protagonistas suelen ser inexpresivos, incluso su caminar parece algo afectado y teatral. En cuanto a los diálogos, no destacan especialmente a pesar de que el fondo de los argumentos sea interesante y pueda ser entendido en nuestro ámbito geográfico (la corrupción es una de las características de la modernidad extendida a todo el mundo globalizado).

La serie puede servir como ejemplo del estado actual de las cinematografías orientales: buena técnica, medios suficientes para hacer series dignas, temas que tienen cierta resonancia fuera de Oriente, pero… con estilos interpretativos, tiempos y estilos, muy alejados -y, a veces, incomprensible- para occidentales. Por todo ello, la serie gustará especialmente a quienes se sientan atraídos por el cine oriental, pero es desaconsejable para quienes piden más ritmo, menos frialdad en las interpretaciones y más acción.

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