FICHA

Título original Chambers
Título en España: Chambers
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 40-55 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Terror
Subgénero: Sobrenatural
Resumen: Una joven sobre un infarto mientras está haciendo el amor por primera vez. Su novio consigue llevarla al hospital donde le realizan un trasplante de corazón. La donante es otra joven de su edad, hija de unos millonarios que contactan con ella cuando se repone y le ofrecen una beca de estudios en un colegio y luego en la universidad. A partir de ese momento, experimenta extrañas sensaciones, visiones y se va imponiendo la personalidad de la donante.
Actores: Sivan Alyra Rose, Griffin Powell-Arcand, Nicholas Galitzine, Tony Goldwyn, Marcus LaVoi, Lilliya Scarlett Reid, Kyanna Simone Simpson, Uma Thurman, Lilli Kay, Sarah Mezzanotte, Matthew Rauch, Jonny Rios, Kumiko Konishi, Ammie Leonards, Michael Stahl-David, Heath Hensley, Jade Kammerman, Carrie Lazar, Paul Adkins, Sara Anne, Christian Dalton, Stephen R. Estler, David Hight, Stephanie Hill, Keith Jardine, Bonita King, Lex Lotito, Eric Michaels, Colleen Mooney, Mike Ross, J. Nathan Simmons, Michael Slusher, Cheo Tapia, Matthew Velez, Harrison Wirstrom, Morgan Wolk
Lo mejor: Ver a Umma Thurman aunque sea en un papel secundario.
Lo peor: Demasiado larga y muy poco original.
Lo más curioso
: La serie fue cancelada tras los resultados de la primera temporada.
¿Cómo verlo?: Desde el 4 de noviembre de 2020 se emite en Netflix. Puede ser obtenida mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 5,5

PROMO (en inglés)

PROMO (VOSE)

INTRO

MÚSICA

VER SERIE (Netflix)

DESCARGA TORRENT (Madeintorrent)

WEB OFICIAL (Netflix)

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre CHAMBERS

En época de Halloween, series de terror, o al menos de temática paranormal que susciten un ligero espanto. Como ésta, por ejemplo. Porque Chambers no es una serie de terror e higadillos, ni siquiera de fantasmas, vampiros, hombres lobo y demás criaturas del arsenal paranormal, sino simplemente, el espíritu del corazón de una donante que se apodera de la voluntad de la receptora. ¿A qué les suena? En efecto, es una temática que hemos visto en muchas ocasiones desde que el doctor Barnard realizó en el muy lejano 1969 el primer trasplante de corazón.

Una chica de color, opta por perder la virginidad con su novio, pero en medio del acto sexual nota un fuerte acelerón en el corazón y pierde el conocimiento. Su novio reacciona con velocidad y logra llevarla al hospital en donde determinan que ha sufrido un infarto y que su corazón no se repondrá, así que aprovechan el fallecimiento, al parecer, por electrocución accidental, de una joven de su misma edad, para realizar un trasplante. Meses después, una vez repuesta, aparece en la tienda de peces en la que trabaja, el padre de la fallecida, el cual manifiesta su intención de estar en contacto con ella y le invita a visitarlos a su lujosa mansión en pleno desierto, donde le ofrecerán una beca de estudios en un prestigio colegio del Estado. Ella acepta, pero nota algunos elementos extraños (una cámara que indica que la chica estaba siendo vigilada y la versión del accidente que costó la vida a la donante en la que no le cuadran algunas cosas). Pero eso no es lo que más le preocupa, sino que, poco a poco, va notando que algunas características de la personalidad de la fallecida se están manifestando en ella, sin que pueda controlarlo y que esa “invasión” es cada vez mayor, lo que le permitirá saber exactamente en qué circunstancias se produjo su muerte.

El guion no es particularmente terrorífico, ni siquiera tenebroso, solamente algo sórdido y la curva de evolución de la serie se desarrolla en sentido descendente: el interés de los dos primeros capítulos, va decayendo, poco a poco y al llegar a su ecuador, la serie ya se ha vuelto excesivamente pesada, lenta, reiterativa y sin grandes sorpresas, complicándose innecesariamente con la aparición de más y más subtramas.

Chambers no tiene otro atractivo más que la presencia de Umma Thurman y de Tony Goldwyn como desconsolados padres de la joven fallecida. No es una serie diseñada para dar miedo, sino para contarnos algo que, previamente, ya tenemos en mente como visto en innumerables ocasiones.

La inclusión de elementos seudoespiritualistas, estilo new-age, no contribuye a aumentar el interés de la trama. Los diálogos son, en todo momento, planos. En algunos tramos la serie parece recuperar la tradición norteamericana de “película de institutos”, en la que los protagonistas, jóvenes, manifiestan problemas de su edad en oposición al mundo de los adultos. En otras intenta reflejar una “lucha de clases” que es también “choque étnico”. Los momentos de terror son aquellos en los que, inopinadamente, aparece el reflejo de la fallecida en el espejo donde se mira la receptora del corazón. En fin, no hay grandes sorpresas en el desarrollo de la trama, sino una pendiente decadente a partir del tercer episodio. Por supuesto, la serie no pudo renovar -como inicialmente se preveía- para una segunda temporada.

La serie puede gustar a jóvenes que no tengan excesivas ocupaciones a lo largo del día. Es ideal para ser vista por ni-nis mientras comen una pizza o juegan a cualquier videojuego en el monitos de su móvil, como si se tratara de un ruido de fondo. Los adictos al cine de terror se negarán a incluir esta serie entre su género favorito y para los buscadores de cine de institutos, la trama les parecerá excesivamente sórdida. Quizás, solamente, los enamorados de Umma Thurman disfrutarán al verla evolucionar ocasionalmente en el plasma, seguramente por razones alimentarias.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).