FICHA

Título original The Deceived
Título en España: El arte del engaño
Temporadas: 1 (4 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Irlanda
Temática
: Drama
Subgénero: Intriga
Resumen: Una estudiante de literatura se convierte en amante de su profesor, pero este está casado. Tras iniciarse esta relación, la esposa del profesor muere en el curso de un incendio, pero su cadáver resulta irreconocible. La estudiante es recibida afectuosamente por la madre de la fallecida y empieza a convivir con su profesor. Sin embargo, la chica empieza a ver apariciones fantasmales de la fallecida. A esto se une, la desaparición anterior de otra estudiante.
Actores: Emmett J Scanlan, Catherine Walker, Paul Mescal, Eleanor Methven, Emily Reid, Shelley Conn, Dempsey Bovell, Lloyd Everitt, Cathy-Brennan Bradley, Ian McElhinney, Louisa Harland, Ciara Berkeley, Saffron Coomber, Ava Gallagher, Sophia Adli, Niall Cusack, Vanessa Ifediora, Louise Mathews, Shashi Rami, Catherine Rees, Declan Rodgers, Ethan Yandall, Frank Cannon
Lo mejor: una trama entretenida y bien realizada.
Lo peor: las actuaciones de los protagonistas no son completamente convincentes
Lo más curioso
: Es la primera serie dirigida por Chloe Thomas que hasta ahora solamente había hecho documentales y series infantiles.
¿Cómo verlo?: En Filmin desde el 30 de octubre de 2020. También puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 7

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Lo menos que puede decirse sobre EL ARTE DEL ENGAÑO

Filmin se suele especializar en emitir miniseries británicas y, de tanto en tanto, algún producto irlandés (Jack Taylor, por ejemplo) como esta miniserie en cuatro episodios que, no sorprende y que suena a un deja vu. En efecto, hay en ella demasiado que recuerda a la Rebecca (1940) de Alfred Hitchock, realizada sobre una novela de Daphne du Maurier. Básicamente, el guion es el mismo: esposa muerta, nuevo matrimonio (en este caso nuevo ligue), unos personajes siniestros rodeando a la protagonista, un protagonista masculino con reacciones neuróticos y que, evidentemente, tiene algo que ocultar, y, para colmo, un incendio. Solamente falta el inicio inolvidable: “Aquella noche soñé que volvía a Manderley…”

Por todo esto, El arte del engaño no puede sorprendernos. Las innovaciones introducidas no son suficientes para borrar el recuerdo de aquella película (que ya tiene 80 años) pero cuyo lenguaje cinematográfico todavía es actual y a la que ningún remake ha podido hacer sombra. Quizás por esto y porque los personajes no son excesivamente carismáticos, la miniserie puede ser calificada de “justita”. No es que sea aburrida, ni esté realizada catastróficamente: es, incluso, entretenida, a pesar de que intuyamos desde el principio qué ha ocurrido y cómo va a terminar, es que, simplemente, hay poco en ella de original.

La historia que nos cuenta es la de un profesor de literatura casado con una novelista más brillantes que él. Este profesor se enamora de una alumna y, poco después, en su casa, ocurre una tragedia: su mujer perece en el curso de un incendio. El cadáver es irreconocible y eso parece que posibilite las relaciones entre el profesor y la alumna que se va a vivir con él en la casa donde tuvo lugar el incendio. Sin embargo, poco después de enterrar a la esposa, la estudiante empieza a ver el fantasma de la fallecida. La situación se complica todavía más cuando el padre del profesor se va a vivir con ellos y cuando llama a la puerta alguien que dice estar buscando a una hermana desaparecida que también era alumna del profesor de literatura. Toda la trama discurre en un pequeño pueblo irlandés en el que todavía existen personas que dicen hablar con los muertos y realizar conjuros para evitar su influencia sobre los vivos. Tales son las premisas sobre las que se eleva esta serie.

Como puede verse, hay algo “gótico” en los elementos de la serie, pero no puede decirse que sea una serie de “terror gótico”. Los fantasmas no lo son tanto y las apariciones resultan fácilmente explicables. Hay algo de trama psicológica en esta miniserie (resulta interesante el estudio del complejo de culpabilidad del que hace gala para explicar las apariciones fantasmales) y mucho de intriga… a pesar de que, las cosas estén bastante claras desde el segundo capítulo.

La serie, como decimos, es “justita”, pero se beneficia de que el nivel medio de las series de aluvión que presentan los streammings es todavía más básico. Incluso puede resultar entretenida y el hecho de que tenga una duración justa, contribuye a que sea visible: Puede verse, incluso disfrutarse, a condición de que no esperemos nada nuevo, ni busquemos sorprendernos.

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