FICHA

Título original Immigration Nation
Título en España: Immigration Nation
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 64 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Documental
Subgénero: Inmigración
Resumen: Documental en seis entregas sobre los problemas de la inmigración y, especialmente, sobre la expulsión de inmigrantes de los EEUU. Se trata de un producto “pro-inmigracionista” destinado a “tocar la fibra” y a aceptar que cualquiera que lo desee tiene el derecho a vivir en los EEUU.
Actores: Dirección y fotografía Christina Clusiau, Shaul Schwarz, Christina Clusiau, Shaul Schwarz, Andrey Alistratov, Eric Phillips-Horst, Dan Balilty, Nadav Neuhaus
Lo mejor: sitúa al espectador frente a un fenómeno de nuestro tiempo.
Lo peor: los aspectos dramáticos prevalecen sobre los aspectos racionales.
Lo más curioso
:
¿Cómo verlo?: Emitida por Netflix desde agosto de 2020. Puede bajarse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 5

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Lo menos que puede decirse sobre IMMIGRATION NATION

Hay series que se presentan en Europa, pero que están realizadas en clave norteamericana y adaptadas para las próximas elecciones presidenciales. Esta es una de ellas: está destinada a demostrar la inhumanidad de la policía de Trump en relación a la inmigración y, para ello recurre a sacudir las conciencias apelando a la emotividad y a los sentimientos: veremos situaciones desgarradoras de inmigrantes que llevaban años de manera ilegal en los EEUU y que, bruscamente, son separados de sus hijos menores de edad, encerrados y a la espera de deportación. Y esto a lo largo de todo el metraje de los seis episodios, de una hora cada uno de ellos. Al acabar el sexto, la faena queda rematada con el caso de un padre que trata de identificar el cadáver de su hijo, perdido al cruzar la frontera.

La inmigración es eso, pero no es sólo eso: es el desarraigo de poblaciones del tercer mundo que, en lugar de ejercer su legítimo derecho a vivir en el lugar de sus antepasados, construir un país digno de tal nombre, optan por sumarse a un país ya construido y que toman -muy erróneamente, por lo demás- cómo modelo de vida. Quizás el problema es que la Declaración Universal de Derechos Humanos no empezó por lo que debería ser el primer derecho de todo ciudadano: el derecho a seguir arraigado en la tierra natal, a vivir y construir un país propio. La naturaleza humana siempre tira hacia las soluciones más simples: si un país del tercer mundo está subdesarrollado, lo mejor es huir de él y tratar de asentarse en otro país en el que aten los perros con longaniza. Dicho de otra manera: aceptar y promover el fenómeno de la inmigración, lejos de resolver los problemas, los agrava. De una parte, el país emisor de emigración pierde fuerza social joven, se empobrece y queda irremediablemente atrasado; de otro lado, los emigrantes, piensan que con saltar la frontera ya está todo resuelto, especialmente en Europa, paraíso de las subvenciones y se niegan a creer lo que publica la prensa mundial: que en países como España, el paro es excepcionalmente alto y que no podrán tener acomodo en el mercado laboral, debiendo resignarse al trabajo negro y a vivir de subvenciones. El debate no es tan simple como lo plantea este documental que viene a decir “cualquiera que quiera asentarse en los EEUU debería tener derecho a hacerlo”… con lo cual, es posible que mil millones de africanos no dudaran ni un momento en seguir ese camino. Es evidente que hay muchos elementos que este documental no plantea.

Por otra parte, este documental en EEUU tiene sentido (las manifestaciones del Black Lives Matter y este documental entran dentro de la campaña electoral para las presidenciales, en donde el stablishment liberal quiere ajustar cuentas con la ominosa derrota sufrida hace casi cuatro años), pero no en Europa -y mucho menos en países como España- en los que inmigrante que pone el pie ilegalmente, pasa a ser un “nuevo español”, sin posibilidades de ser repatriado, a pesar de haber incumplido la ley de inmigración. La prueba es que, cuando se inició el confinamiento obligatorio de todo el país, en el mes de marzo, el presidente Sánchez abrió los Centros de Internamiento de inmigrantes… y los fenómenos de reputen en el momento de escribir estas líneas están íntimamente ligados, al ocio nocturno, sí, pero también y sobre todo a la llegada de pateras y a jornaleros que no entienden de confinamientos, ni medidas de seguridad. El problema de la inmigración es mucho más complejo de lo que este documental plantea con tanto simplismo y con el fácil recurso a la emotividad.

El hecho de que el documental tienda a mostrarnos solamente un aspecto del problema es lo que nos induce a calificarlo con un cinco pelado. Un documental justo, ponderado e ilustrativo no puede limitarse a simplificar vía lacrimal un problema tan complejo. Hasta el mismo título del documental es incorrecto: “Immigration nation”, implica que una “nación” de inmigrantes se instala en una “nación” ya constituida. Ni una palabra sobre integración, ni mucho menos sobre asimilación… No le doy más vueltas, porque el suspenso es una tentación.

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