FICHA

Título original Når støvet har lagt sig
Título en España: Cuando el polvo se asienta
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 58 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Dinamarca
Temática
: Drama
Subgénero: Terrorismo
Resumen: Ocho personas que, en principio, no tienen nada que ver entre sí, van a coincidir en un atentado terrorista en la capital danesa. Un joven árabe, un cocinero, una ministra del gobierno y su esposa, un matrimonio con un hijo problemático, una joven que vive en la calle, una maestra, que jamás habían coincidido, coinciden en el momento fatídico en el que alguien dispara sobre ellos en un restaurante.
Actores: Jakob Ulrik Lohmann, Karen-Lise Mynster, Peter Christoffersen, Arian Kashef, Henning Jensen, Viola Martinsen, Filippa Suenson, Katinka Lærke Petersen, Elias Budde Christensen, Amany Turk, Rikke Bilde, Maggie, Kim Vedel, Malin Crépin, Julie Agnete Vang, Hadi Ka-Koush, Kaya Toft Loholt, Manmeet Singh, Adam Brix, Marius Damslev, Lotte Andersen, Collo Onurlu, Marina Bouras, Asger Gottlieb, Stine Schrøder Jensen, Besir Zeciri
Lo mejor: Jacob Lohmann en su papel de padre con un hijo descontrolado.
Lo peor: hay atentado pero no se alude a la “ideología” de los terroristas.
Lo más curioso
: si hubiera tenido 6 episodios, hubiera ganado en intensidad.
¿Cómo verlo?: Se estrenó el 23 de junio de 2020 en Filmin. Puede bajarse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8,5

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Lo menos que puede decirse sobre CUANDO EL POLVO SE ASIENTA

Notable serie danesa que se aproxima a la perfección y nos sitúa ante el problema del azar y del terrorismo contemporáneo. La serie hubiera merecido el diez, de no ser porque la corrección política parece impedir describir con unos contornos mucho más precisos y acotar el fenómeno y la ideología terrorista de nuestro tiempo: el terrorismo no nace por casualidad, sino porque hay motores ideológicos que lo impulsan. Claro está que en toda forma de terrorismo existe una componente psicológica que induce a que alguien que, en principio, es una persona normal y corriente, se vea embarcado y asuma como una necesidad ineludible el ejercer como matarife. No parece muy aventurado decir que, en la actualidad, concluido el terrorismo nacionalista de ETA, o del IRA, solamente existe en Europa una sola forma de terrorismo: el que deriva del radicalismo islámico. Pues bien, esto es lo que se escamotea en esta serie. Habitualmente, la corrección política está reñido con la perfección.

La historia nos sitúa ante ocho personajes, cada uno de los cuales desconoce a los demás, sin embargo, todos ellos coincidirán una noche fatal en un restaurante en el que se comete un atentado terrorista. La temática no es nueva, sino que recuerda extraordinariamente a la película El puente del San Luis Rey (2004), una cinta notable sobre las reflexiones de un fraile que no entiende el porque 15 personas completamente diferentes mueren al hundirse un frágil puente de cuerda en las colonias del Nuevo Mundo. El tema no es muy diferente, sólo que aquí la figura del narrador, el fraile, ha desaparecido y la cámara describe las situaciones de cada uno de los personajes: un cocinero ambicioso que tiene ganas de destacar en un oficio, una ministra de justicia que quiere dejar huella de su presencia en el gobierno con la aprobación de una ley que impulsa por encima de cualquier otra cosa, un padre alarmado porque su hijo ha emprendido la pendiente de las drogas, una maestra de escuela, una chica que vive en la calle, un joven musulmán con difíciles relaciones familiares, una estudiante, la madre de una niña que casualmente descubre un arsenal de armas, etc. Varemos a lo largo de los episodios a cada uno de estos personajes antes del atentado y como, fatalmente, sus vidas confluyen en el momento del crimen. Sabemos lo que va a ocurrir porque los breves flashbacks y flashforwards, nos indican que el tiroteo tendrá lugar e incluso nos informan de cuándo. La moraleja de la serie es que una experiencia de este tipo cambia radicalmente la vida del sujeto que la atraviesa.

La serie es extraordinariamente entretenida a pesar de que el metraje es excesivo (quizás es que nos estamos acostumbrando a las miniseries y aquellas que tienen más de 10 episodios son ya una excepción poco frecuente). Lo interesante de la serie es que sabemos lo que va a ocurrir desde el primer episodio, pero ignoramos cómo va a ocurrir. Eso hace que estemos pendientes de las escenas.

Se entiende perfectamente el rechazo de los directores a asumir que en los últimos cinco años en Europa el único terrorismo presente ha sido el de matriz islámica y fundamentalista. Y se entiende porque dos de los tres directores, Milad Alami e Iram Haq, son respectivamente iraní y paquistaní, países del “creciente islámico”. Podemos entenderlo, pero los hechos están ahí demasiado elocuentes como para que la corrección política nos haga olvidarlo.

Serie de las mejores de la temporada y en la que el cine danés vuelve a darnos una lección de buen hacer, sea cual sea la conclusión que extraigamos.

Para aquellos espectadores exigentes que quieran series de calidad y sean capaces de verlas con espíritu crítico. En Filmin.

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