FICHA

Título original Perry Mason
Título en España: Perry Mason
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio:  minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Precuela
Subgénero: Género Negro
Resumen: En 1932, el futuro abogado defensor, Perry Mason es un detective privado que apenas tiene ingresos suficientes para sobrevivir. Trabaja con otro compañero, al servicio de un abogado al que le llega un siniestro caso de secuestro y asesinato de un niño. Mason investigará el asunto a lo largo de los ocho episodios ambientados en Los Ángeles.
Actores: Matthew Rhys, John Lithgow, Tatiana Maslany, Jeanne Carr, Amanda J. Dobos, Eric Lange, Charles Baker, Juliet Rylance, Taylor Nichols, Kalina Vanska, Madeline Zima, Chris Chalk, Ace Marrero, Shea Whigham, G. Larry Butler, Michael Draper, Diarra Kilpatrick, Karl Makinen, Dave Beaudrie, Nathan Corddry, William Stanford Davis, Veronica Falcón, Louis Fasanaro, Bobby Gutierrez, Hugh B. Holub, Andrew Howard, Anthony Jennings, Jefferson Mays, Robert Patrick, Gayle Rankin, Stephen Root, Lili Taylor, Tom Beyer, Jason Boegh, Mark Bramhall, Jon Paul Burkhart, Madonna Cacciatore, Michael Canetty, John Churchill, Thomas Crawford, Marshall Fox, Alan Heitz, Michael Lanahan, Jeffrey Larson, Andreas Orrego, Rollin Perry, Steve Trzaska, Alison White,
Lo mejor: el clima del género negro -y especialmente, los diálogos- están perfectamente reconstruidos.
Lo peor: a pesar de ser una precuela de la añeja serie Perry Mason, hay muy poco que una a ambos productos.
Lo más curioso
: inicialmente estaba previsto que Robert Downey Jr fuera el protagonista, al no poder hacerlo por otros contratos, pasó a ser productor ejecutivo.
¿Cómo verlo?: Estrenada el 22 de junio de 2020 en HBO. Puede bajarse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8,5

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Lo menos que puede decirse sobre PERRY MASON

Los que veíamos, a finales de los años 50 y en los 60, Perry Mason, debemos estar todos por encima de los 65 años. Aquella serie nos dejó una impresión, acaso por ser de las primeras que veíamos en el único canal de televisión de la época. Cada semana durante casi diez años tuvimos una cita con el abogado que nunca perdía un caso. Es comprensible que los productores de Hollywood hayan decidido recuperar el nombre del personajes para una “precuela” que, en realidad tiene muy poco que ver con el abogado que vimos en aquellas pequeñas pantallas de 625 líneas, en blanco y negro catódico.

Perry Mason (Matthew Rhys) en 1932 no era un abogado de éxito, sino apenas un joven investigador privado que vivía en una destartalada granja, en un momento en el que la Gran Depresión había empobrecido al país. Las cosas no le iban del todo bien, trabajaba como detective privado para un abogado (John Lithgow). Allí estaban presentes los mismos personajes que reaparecerán en la serie mítica de los 50: la secretaria “Della Street” (Juliet Rylance), el detective “Paul Drake” (Chris Chalk)… Habitualmente no cobra los honorarios prometidos. En alguna ocasión, incluso, a la hora del cobro, recibe una paliza. Frecuentemente, sus trabajos tienen que ver con seguimientos a actores con fama de incumplir contratos, cuestiones de celos, divorcios, etc. Pero en cierta ocasión, llega un caso escalofriante: un bebé ha sido secuestrado y cuando sus padres lo recuperan, está muerto y con los párpados cosidos. Aprovechando las pocas pistas de que dispone, Mason inicia la investigación que se prolongará durante los ocho episodios que dura la temporada.

El primer episodio de la serie tiene el encanto del género negro tal como se vio en sus años de esplendor: personajes curiosos, con matices sorprendentes, frases ingeniosas, breves y contundentes, cientos de pequeños detalles que reconstruyen una época marcada por la Gran Depresión y en la que los EEUU estaban ya embarcados en el New Deal de Roosevelt (que fue un fracaso absoluto), pero que era coetáneo de cuatro fenómenos que son ampliamente explotados en esta serie: la preparación de los juegos olímpicos, los movimientos evangélicos de masas, la industria petrolera y la industria del cine convertida en “séptimo arte”. Todos estos elementos, aparecerán como trasfondo a la investigación de Mason.

La serie, en algunos momentos roza la perfección. Se le puede perdonar, por tanto, que las fechas no cuadren (si Mason fue soldado en la Primera Guerra Mundial, tendría como mínimo casi 60 años cuando empezó a aparecer como abogado de éxito) y tanto “Della Street” como “Paul Dake” habrían superado la edad de la jubilación). Pero todo esto -incluso el oportunismo- se pueden perdonar a esta serie por lo bien trazados que están sus personajes y las situaciones que protagonizan.

Buena parte del peso de la serie corresponde a su protagonista Matthew Rhys al que hemos visto en otras muchas series, saliendo airosa -y con nota- de todas ellas, lo mismo cabe decir de Juliet Rylance y no digamos de Shea Whingham. Pero lo sorprendente es que, incluso los más discretos papeles secundarios, están asumidos por actores que se adaptan como un guante a sus características. Y otro tanto cabe decir de los diálogos: parece como si los guionistas hubieran puesto un cuidado especial en que todo nos recuerde el período áureo del género negro norteamericano.

¿Falla algo en la serie? A la vista del primer episodio, se trata de uno de los mejores estrenos de HBO en esta temporada (a pesar de que no baste para hacerse perdonar por el haber “condenado” a Lo que el viento se llevó que figurará como un lastre durante mucho tiempo en el pasivo de este streamming).

Gustará a los amantes del género negro, sumirá en la nostalgia (e, incluso, en la perplejidad) a los que vieron la serie histórica del mismo nombre.

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