FICHA

Título original Programming the Nation?
Título en España: Programando a la nación
Temporadas: 1 (2 episodios)
Duración episodio: 50 minutos.
Año: 2011
Nacionalidad: EEUU
Temática
: Documental
Subgénero: Psicología
Resumen: En los años 50 se realizaron los primeros experimentos subliminales que pronto fueron conocidos por los publicistas, los músicos y la opinión pública. En los años 70 el tema llegó a las masas. En la primera parte de este documental se traza una historia sobre la realidad de la publicidad subliminal y en la segunda se valora la posibilidad de que haya sido utilizada por el gobierno de los EEUU como forma de control mental.
Actores: entrevistas a especialistas en la materia, realizado y dirigido por Jeff Warrick
Lo mejor: Un tema sobre el que es bueno ver de tanto en tanto una perspectiva general.
Lo peor: No aporta novedades a lo ya conocido sobre el tema.
Lo más curioso
: Se elaboró cuando Obama llevaba dos años en el cargo y muestra la pérdida de esperanzas que generó su gobierno ya entonces.
¿Cómo verlo?: Está incorporado al catálogo de Amazon Prime Video. Puede bajarse mediante programas de intercambio de archivos. También puede ver en youTube en versión original.

Puntuación: 7,5

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

PROMO (en inglés)

VER SERIE (Amazon Prime Video)

DESCARGA TORRENT (Dontorrent)

WEB OFICIAL (Amazon Prime Video)

WEB OFICIAL (en inglés)

COMPRAR DVD

Lo menos que puede decirse sobre ¿PROGRAMANDO A LA NACIÓN?

La publicidad subliminal es algo que se practica desde los años 50 y que se conoce a nivel de masas desde los 70. Se trata, simplemente, de enviar un mensaje que no sea percibido por la conciencia racional, pero si por el subconsciente. Al menos, esta fue la idea que se ensayó en los años 50 y que generaba estímulos introduciendo un fotograma que la vista no podía percibir, pero si el subconsciente. Bien, este proceso nos lo vuelve a describir el guionista y director de este documental, Jeff Warrick, en este documental que ahora reproduce Amazon Prime Video y que, en su versión original, podemos encontrar en abierto en youTube.

Siempre es bueno recordar lo que es la publicidad subliminal, que supone aprovechar y rebañar en los estímulos llamados “positivos”, para que el mensaje entre, además de por nuestros ojos, por los estratos más recónditos de nuestro cerebro. Después de la segunda postguerra mundial, los 30 años de crecimiento económico continuado que se prolongaron hasta la primera crisis del petróleo en 1973 generaron la transformación del “homo sapiens” en “hono consumens”. La publicidad, preexistente a este fenómeno, debió de mejorar sus técnicas para estimular e inducir el consumo de lo inútil. En este contexto nación la “publicidad subliminal”.

Y esto es lo que nos cuenta Warrick en la primera parte de su documental, de la mano de una serie de especialistas que, si bien no dicen nada nuevo -e, incluso, algunos dudan de la eficacia de lo subliminal- constituyen un buen repaso de la materia. Lo nuevo comienza con la segunda parte, cuando Warrick hace honor al título entre interrogantes: “¿programando a la nación?”.

En esta segunda parte, trata de preguntarse si el gobierno de los EEUU ha utilizado técnicas subliminales para realizar un “control mental” sobre la población que le hiciera aceptar, aterrorizada, las últimas intervenciones coloniales de los EEUU en Oriente Medio durante la era Bush. El documental está estrenado diez años después del extraño ataque a las Torres Gemelas y de la crisis del ántrax (ahora olvidada, pero que causó en los EEUU una verdadera oleada de terror y de alarmas -siempre injustificadas- durante todo un año). El terror impide pensar y es como la lluvia: cuando llueve, todos se protegen bajo el paraguas. Cuando el terror se extiende en la sociedad, todos intentamos refugiarnos bajo el paraguas protector del Estado. Es indemostrable -y de ahí los interrogantes con los que el director-guionista rodea el título de su trabajo- pero, no por ello, es menos real.

El documental es honesto, pero tiene dos problemas. El primero consiste en insistir durante el 50% de su metraje en algo suficientemente conocido sin aportar nada nuevo. El segundo es desconocer que el primer experimento de publicidad subliminal se hizo hace casi 70 años (60 cuando se elaboró el documental) y, sin duda, desde entonces, las técnicas subliminales han seguido investigándose y perfeccionándose, ¿hacia dónde? Este hubiera sido el gran interrogante -el merecido interrogante- de esta temática. Y sobre esto, ni en 2011, ni ahora existe ni un solo estudio. ¿Podemos, razonablemente, pensar que en 1956, toda la investigación subliminal se detuvo cuando se introdujo un fotograma en una película estimulando el consumo de cola y de palomitas, y todo quedó ahí? ¿Podemos pensar que no se han producido otros avances en una materia tan, digámoslo así, “golosa” para las empresas y los Estados? En síntesis: ¿hacia dónde han evolucionado y en qué laboratorios, las técnicas subliminales? Porque, si nos atenemos a la observación de la realidad, resulta sorprendentemente inquietante que en los EEUU muy pocos hayan reaccionado a los agujeros negros del 11-S y se aceptara de forma unánime la “versión oficial” (como en España se aceptó la del 11-M, sin más y de espaldas a los muchos agujeros negros que surgieron en la investigación y en el juicio).

Lo subliminal es el pan nuestro de cada día. Lo absorbemos a diario y, por mucha que sea nuestra capacidad crítica, juega con ventaja en ese poso irracional que anida en las profundidades de cada uno de nosotros. Este documental, nos ayuda a recordarlo, pero no resuelve los grandes interrogantes de dónde y cómo opera aquí y ahora.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).