FICHA

Título original: I Know This Much Is True
Título en España: La innegable verdad
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 62 minutos.
Año: 2020
Nacionalidad: Estados Unidos
Temática
: Drama
Subgénero: Esquizofrenia
Resumen: Dos hermanos gemelos nacieron con una diferencia de seis minutos: uno el 31 de diciembre de un año y el otro el 1 de enero del año siguiente. Uno es un hombre responsable y trabajador que se preocupa constantemente por su hermano, aquejado de esquizofrenia paranoide. En uno de esos brotes es ingresado en un centro psiquiátrico y su hermano luchará para sacarlo de ahí antes de que su situación empeore.
Actores: Mark Ruffalo, Kathryn Hahn, Melissa Leo, Juliette Lewis, Rosie O’Donnell, Archie Panjabi, Imogen Poots, Tom Stratford, Jonathan Tabler, Sal Ardisi, Federico Dordei, Gabe Fazio, Jason Furlani, Christopher J. Hanke, James Quattrochi, Philip Ettinger, John Procaccino
Lo mejor: Insuperable Ruffalo en su doble interpretación.
Lo peor: Excesivamente descorazonadora y deprimente
Lo más curioso
: El guion original se ha basado en la novela del mismo título de Willi Lamb.
¿Cómo verlo?: Estrenada en HBO el 11 de mayo de 2020. Puede bajarse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre LA INNEGABLE VERDAD

Existen series de una calidad excepcional, unas gracias a la temática o a la guionización, otras por su fotografía o su originalidad, algunas por las actuaciones. La innegable verdad, estrenada por HBO, destaca y pasará a la historia de la televisión por la actuación de su protagonista, Mark Ruffalo que borda un doble papel: como esquizofrénico paranoide y como combativo hermano. Ahora bien, si solamente la hemos puntuado con un 8 es porque no se trata de una serie “para todos los públicos”, sino que para la mayoría les va a resultar deprimente, tristísima e, incluso, descorazonadora. Ver cada episodio deja un poso de amargura que nada es capaz de disipar.

En efecto, Ruffalo, desde su primer corto en 1992 ha ido progresando como actor y ha aparecido en numerosas producciones para la pantalla grande. Es, por tanto, un rostro familiar, a pesar de que sus intervenciones en televisión hayan sido muy limitadas. Tiene una muy completa formación artística, experiencia, método y, sobre todo, está en esa edad en la que un actor resulta convincente en papeles de hombre madura y responsable, amante de su familia y que, como ocurre en esta serie, cuida de su hermano gemelo. Y, también, para rizar el rizo, Ruffalo ejerce el papel de hermano aquejado desde muy niño de esquizofrenia. Si solamente hubiera que valorar su actuación, la serie merecería un 10 sin discusión, pero el hecho de que sea preciso tener en cuenta otros aspectos, contribuye a rebajar la puntuación.

En efecto, la historia familiar que vamos a ver resulta triste-tristísima, deprimente. El interés del espectador crece en las primeras escenas en las que se cuenta que uno de los hermanos nació en los últimos minutos de un año y el otro -son gemelos- en los primeros minutos del año siguiente. Pero, a medida que avanza ese primer capítulo, el alma se nos cae a los pies: en cada momento, la historia se va convirtiendo en cada vez más ensombrecedora: ya en las primeras escenas veremos como el hermano pequeño se corta una mano en una de sus crisis esquizofrénicas (“para hacer un sacrificio que mamá entendería”). La duda sobre si el hermano mayor debe o no firmar la autorización para reimplantar el brazo, el ingreso del hermano menor en el manicomio para su observación y la lucha que emprende su hermano para sacarlo de aquel hoyo, constituyen las primeras pinceladas, descritas, eso sí, con un realismo y una pericia, extremas, capaces, por si mismas de hundir nuestro ánimo: la serie destila un áura depresiva capaz de contagiarse en estos tiempos de dudas sobre cómo va a concluir el confinamiento por Covid-19.

Diez por tanto para Ruffalo. Incluso diez para guionistas y equipo técnico (incluso la banda sonora es memorable), pero un suspenso para quienes han elegido estos días de reclusión para estrenarla.

La serie gustará a quienes no tengan miedo a series capaces de hundir al estado de ánimo de Friedrich Nietzsche o bien a los que amen sobre todo interpretaciones sólidas y contundentes. O a los incondicionales de dramas familiares de alto voltaje.

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