FICHA

Título original Spravedlnost
Título en España: Absolución
Temporadas: 1 (3 episodios)
Duración episodio: 80 minutos.
Año: 2017
Temática: intriga
Subgénero: crimen
Nacionalidad: Checa
Resumen: La hija de un policía es amante de un juez corrupto. Cuando ella quiere cortar la relación, el juez intenta agredirla sexualmente y ella lo mata y acude a su padre en busca de ayuda. Éste limpia la escena del crimen y oculta el cadáver. Cuando se encuentra, la policía multiplica las sospechas que llevan hasta una complicada trama de corrupciones y de sospechas en todas direcciones
Actores: Ondrej Vetchy, Martin Finger, Elizaveta Maximová Jitka Schneiderová,
Lo mejor: un guion rico en giros inesperados, perfectamente atado y con sorpresa final.
Lo peor: los episodios son demasiado largos. Hubiera sido una serie ideal para cinco partes.
Lo más curioso
: El director es Peter Benjak
¿Cómo verlo?: En Amazon Prime Video. También puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre ABSOLUCIÓN

La televisión checa es de reducidas dimensiones pero con un frecuencia cada vez menor, suele dar buenas series (recordamos a bote pronto Wasteland ofrecido por HBO, llamado Pustina en versión original) que dejó muy buen recuerdo en 2017. Absolución es, cronológicamente, posterior y circula por los mismos patrones. Nos muestra una República Checa en la que las fábricas cerradas y los paisajes industriales desolados parecen ocupar un espacio preferente en la trama. Burning Bush, anterior a estas, antológica, constituye un homenaje al estudiante Jan Palach, que se quemó como protesta contra la invasión rusa de 1868, constituye un ajuste de cuentas con el pasado. Con Walteland y Absolución se está dentro de lo que podríamos llamar “noir checo”.

La trama es particularmente simple en su punto de partida: la hija de un policía mata a su amante, un juez corrupto, y acto seguido acude a su padre a solicitarle ayuda. Éste limpia la escena del crimen y oculta el cadáver y el vehículo del juez. Finalmente, éste es encontrado y se encarga la investigación del caso a la unidad al mando del padre. No faltan sospechosos: en primer lugar, todos los que tienen negocios mafiosos con el juez -que no son pocos-, luego algún criminal enviado a prisión por él y recientemente liberado, finalmente, la propia esposa del juez que conocía los devaneos con sus amantes. Y, para colmo, un periodista que intenta averiguar que hay detrás de todo esto, consigue hacerse con algunos datos parciales. A estos hay que añadir que en el grupo policial que investiga el crimen, existen fisuras entre distintos agentes, uno de ellos el padre de la supuesta asesina, que ha mantenido relaciones con la esposa de uno de sus compañeros. Por si esto fuera poco, hay que añadir las presiones políticas que recibe la jefatura de policía para que resuelva el caso o, como mínimo, encuentre a algún culpable al que cargarle el muerto…

Como puede verse, la trama es extraordinariamente enrevesada y compleja, sin embargo, a cada paso se produce un nuevo giro que contribuye a liar más y más la madeja, hasta que, finalmente, en el último episodio sobreviene la sorpresa final que da un giro definitivo a la trama. Pero, en lugar de forzar situaciones y de marear al espectador, todo lo que vemos resulta extraordinariamente coherente, lógico y fluido: unos errores de investigación llevan a otros, todas las sospechas son perfectamente sólidas y todas las situaciones parecen posibles… incluida la sorpresa final.

La mayor parte de la trama tiene lugar en interiores que corresponden a las distintas situaciones sociales y capacidades adquisitivas de los protagonistas. El equipo de actores es sobrio en la elaboración de sus personajes y el director, como hemos dicho, tiene particular predilección por los paisajes industriales desolados y abandonados como signo de los tiempos.

¿Fallos? No, desde luego, en el guion. Tampoco en la interpretación. La fotografía es, a ratos rutinaria y en otros muy elaborada. El único problema de la serie es la duración de sus capítulos tal como la ha servido Amazon Prime: 80 minutos. Con la mitad hubiera sido suficiente y se habría tenido una serie de seis entregas de 40 minutos que hubieran tenido en vilo al espectador durante un tiempo razonable. Esta duración excesiva va en detrimento del conjunto y le impide acceder al sobresaliente.

Fue incorporada en el catálogo de Amazon Primer Video en 2018 y, desde entonces permanece entre un alud de producciones que evitan que destaque, aun cuando es superior a la mayoría de ellas.

Para amantes del género negro especialmente y para los que gusten de ver productos emanados de cinematografías menores.

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