FICHA

Título original: Dublin Murders
Título en España:Dublin Murders
Temporadas: 1 (8 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2019
Temática: intriga
Subgénero: policíaca
Resumen: Dos inspectores de homicidios, cada uno de ellos con sus problemas personales, investigan el caso de la aparición de una adolescente muerta sobre un resto arqueológico irlandés. Se da la circunstancia de que en ese mismo bosque y en aquel lugar, quince años antes se produjeron la desaparición de tres jóvenes de los que uno solo reapareció, el inspector de policía con acento inglés que dirige la investigación.
Actores: Killian Scott, Sarah Greene, Tom Vaughan-Lawlor, Moe Dunford, Antonio Aakeel, Conleth Hill, Ian Kenny, Leah McNamara, Vanessa Matias Fahy, Sam Keeley, Sean Duggan, Charlie Kelly
Lo mejor: presentar dos casos paralelos en una sola temporada
Lo peor: algunos personajes de reparto resultan caricaturescos
Lo más curioso
: Está basado en una serie de libros escrita por Tana French especialmente adaptados para la BBC y titulados Dublin Murder Squad.
¿Cómo verlo?: A través de Starzplay desde el 10 de noviembre de 2019 y mediante eMula.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre DUBLIN MURDERS

Serie que remite a las ya casi histórica Broadchurch o Happy Valley, verdaderas intrigas en torno a crímenes truculentos, realizadas con el sello característico de las series policíacas británicas, esta vez ambientada en la tierra de Irlanda. Se basa en un ciclo de novelas escritas por Tana French y adaptadas para televisión por Sarah Phelps. Se da la circunstancia de que las novelas de la French se desarrollan siempre en el ficticio “Escuadrón de Homicidios de Dublin” (ella, por lo demás, es de origen norteamericano, pero que conoció en su infancia Irlanda).

Los protagonistas de esta temporada investigan dos casos. El primero es el de una adolescente, bailarina de valet clásico, con una vida perfectamente normal, en un ambiente familiar algo desequilibrado por el estado psicológica de la madre, que aparece muerta, tendida sobre un antiguo altar ancestral en el interior de un tupido bosque en el que quince años antes se había producido la desaparición de tres niños, de los que solamente volvió a reaparecer, sin recordar nada de lo ocurrido, uno de ellos. Ese niño, abandonó Irlanda con su familia y se afincó en Londres: ahora es el policía que lleva la investigación y cuya verdadera identidad solamente conoce su compañera. En plena investigación aparece el cadáver de una joven en una granja en ruinas. Poco a poco, los dos policías empezarán a intuir que ambos asesinatos están unidos.

Este inicio da para diez entregas (de las que solamente hemos visto la mitad en el momento de escribir esta crítica). El hecho de que la pareja de policías protagonista, cada uno por su parte, tenga una vida interior rica en problemas y en fantasmas del pasado, permite realizar flashbacks y tener de ellos un retrato psicológico completo. Hay que decir que están interpretados por Killian Scot y Sarah Greene. Al primero lo hemos visto en Cormoran Strike como secundario prometedor y en Damnation ya con un papel protagonista: sobrio, efectivo, convincente y con un aspecto exterior, aparentemente frágil, pero con papeles en los que demuestra una gran fortaleza interior. Su compañera es un rostro que se recuerda fácilmente por sus intervenciones en Ramsom y Rebelelion como protagonista y en Penny Dreadful en un papel secundario. Se trata, en ambos casos, de actores carismáticos y de primer nivel en la escena inglesa, a pesar de su juventud.

Es en los secundarios en donde la serie pasa sus peores momentos. Algunos de ellos están pintados con contornos caricaturescos, impropios del tono del conjunto -el jefe de policía, por ejemplo- o excesivamente desgarradores -el entorno familiar de la niña asesinada- y este es el gran problema de esta serie que le evitar el alcanzar el sobresaliente.

Las tramas son buenas y la idea de superponer dos casos que en las novelas de Tana French son independientes, contribuye a que la trama este repleta de sorpresas, giros inesperados y pistas que, finalmente, tienden a unificarse.

En cuanto a la fotografía nos muestra praderas y paisajes rurales irlandeses y sigue en la línea de productos aparecidos en los últimos tiempos, especialmente en el Reino Unido, Francia e Italia de series y miniseries que se desarrollan fuera de las grandes ciudades e intentan -en estos tiempos de globalización y mestizaje- presentarnos unos escenarios rurales y periféricos a las grandes ciudades europeas.

Dublin Murders, es una de esas series que, por sí mismas, justifican el suscribirse a Starz, el streamming que lo está emitiendo en estos momentos. Es una serie que mantiene el interés hasta el final, adaptada para espectadores que aman el modelo de producción BBC, las series de intriga y los estudios psicológicos sobre los protagonistas. Una buena serie estrenada, el mismo día de las elecciones del 10-N.

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