FICHA

Título original: La casa de las flores
Título en España: La casa de las flores
Temporadas: 1 (13 episodios)
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2019
Temática: humor negro
Subgénero: familia
Resumen: En la “Casa de las Flores” (una floristería) propiedad de una acomodada familia mexicana se está celebrando una fiesta. Una mujer se suicida ahorcándose en el interior del establecimiento. Resulta ser la amante del padre que, de paso, es gerente de otra “Casa de las Flores”, un cabaret-espectáculo de travestidos y transexuales. A partir de ahí, la familia feliz resulta ser un receptáculo de secretos, engaños y mentiras
Actores: Verónica Castro, Cecilia Suárez, Aislinn Derbez, Darío Yazbek Bernal, Arturo Ríos, Paco León, Juan Pablo Medina, Verónica Langer, Norma Angélica, David Ostrosky, Sheryl Rubio Rojas, Claudette Mallé, Luis de La Rosa, Lucas Velázquez, Elizabeth Guindi, Sofía Sisniega, Natasha Dupeyrón, Enrique Becker, Francisco de la Reguera, Omar Medina, Paco Rueda, Eduardo Casanova, María León, Mariana Treviño, Anabel Ferreira, Flavio Medina, David Rencoret
Lo mejor: el sentido irónico de “anti-culebrón”
Lo peor: algunos episodios son completamente planos.
Lo más curioso
: se estrenó el 10 de agosto de 2018 y se han rodado tres temporadas.
¿Cómo verlo?: Las dos primeras temporadas se han estrenado en España el 22 de agosto de 2019 en Netflix. Puede obtenerse mediante programas de intercambio de archivos.

Puntuación: 8

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Lo menos que puede decirse sobre LA CASA DE LAS FLORES

Netflix ha lanzado en España su primera serie producida en México. El resultado ha sido mucho mejor que el esperado. La idea original creada por Manolo Caro y dirigida por él mismo, ha pasado la prueba de la audiencia, de la crítica, ha llegado a la tercera temporada e incluso ha recibido algún galardón internacional. Y es que la idea es buena: desde los años 80 y hasta no hace mucho, lo que caracterizaba a la producción dramática para TV en Iberoamérica (especialmente en Venezuela, Colombia, Brasil y México) era la fórmula culebrón. Este tipo de producciones llegaron masivamente a España desde el momento en que se levantó la barrera para las televisiones privadas y declinó cuando empezaron las plataformas por cable. Pero su recuerdo ha permanecido grabado a fuego entre la audiencia.

Parodiando este tipo de productos, llevándolo hasta el extremo caricaturesco, Manolo Caro ha compuesto esta serie que, a primera vista es un culebrón desgarrador que nos sitúa en el interior de una familia de la alta burguesía mexicana (“los de la Mora”), que rebosa dinero, sofisticación y felicidad. La matriarca, “Virginia de la Mora” (Verónica Castro) está celebrando una fiesta en el negocio familiar, una “florería” (floristería) de altos vuelos, cuando, de repente, se presenta una mujer que crea expectación y que poco después aparece muerta en el local: se ha suicidado, era la amante de “Ernesto de la Mora” (Arturo Ríos). A partir de ese momento, la familia se entera de que el padre no tenía una, sino dos “casas de las flores”. En efecto, si una era la floristería, la otra era un cabaret para travestidos y transexuales, ambos regentados por su hija mayor. A partir de este planteamiento la serie va mostrando cómo son verdaderamente “los de la Mora”, un receptáculo de todo tipo de secretos y sorpresas que ni ellos mismos son capaces de reconocer.

La serie, sin abandonar el ningún momento el “modo culebrón”, está escrita en clave de comedia. Aquí reside el punto fuerte de la serie, pero también su principal deficiencia.  Hace reír, tiene momentos de gran comicidad, pero no es una serie lo suficientemente uniforme como para que podamos considerarla íntegramente como comedia. Hay momentos en los que la serie se mantiene gracias a la comicidad de alguno de sus protagonistas (especialmente de Cecilia Suárez (“Paulina de la Mora”, la hija mayor) y de su particular manera de hablar (la escena en la que se entrevista con “el Cacas” en la cárcel es antológica). Por último, véase la similitud en el rostro de esta actriz con Jane Adams, protagonista, entre otras, de Hung. En los premio Platino de 2019 fue nominada Mejor Actriz de Teleserie.

No podemos dejar de resaltar la presencia de Paco León como ex pareja de Paulina y padre de su hijo, que aquí es “mujer transexual”. Porque buena parte de los momentos tragicómicos tienen que ver con “las nuevas opciones sexuales”. Abundan y terminan siendo el leit-motiv de la serie en un país como México que pasaba por ser la quintaesencia del machismo.

La serie es ligera. Es fácil verla, especialmente por la duración de sus episodios y pasa rápida. Entre la primera y la segunda temporada, la diferencia es que la matriarca desaparece de escena (Verónica Castro ya había indicado que no quería participar en la segunda temporada así que hubo que “matarla” al inicio de la primera), pasando el protagonismo absoluto a Cecilia Suárez. Hay que decir que el tránsito de Paco León por la serie es breve.

Si debemos de comparar La casa de las flores con otra serie mexicana, como Club de Cuervos, cabe decir que en aquella el sentido del humor es más comedido, lejos del lenguaje argótico que caracterizaba a todos los protagonistas de aquella otra serie sobre aquel club de fútbol imaginario.

Serie en la que sentirán cómodos los nostálgicos de los culebrones, los amantes de la cinematografía mexicana y los partidarios de las ideologías género, pero que también gustará a un público amplio que solamente busca entretenerse y pasar un rato sin lamentar haber pagado el abono mensual a Netflix.

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