FICHA

Título original: Skylines
Título en España: Skylines
Temporadas: 1 (6 episodios)
Duración episodio: 55 minutos.
Año: 2019
Temática: hip-hop
Subgénero: mafias turcas
Resumen: Un sello discográfico de hip-hop intenta vender sus productos. Contrata como a un productor para lanzar nuevos fenómenos, pero no puede evitar que el hermano del co-propietario de la firma, mafioso, utilice los locales para vender droga. Una amiga del co-propietario, policía, sigue los pasos del tráfico de drogas en Frankfurt. Finalmente, todo estalla en el interior de la discográfica Skylines Records.
Actores: Peri Baumeister, Sahin Eryilmaz, Edin Hasanovic, Murathan Muslu, Richy Müller, Lisa Maria Potthoff, Erdal Yildiz, Carlo Ljubek, Sascha Nathan, Carol Schuler, Kim Riedle, Ilir Rexhepi, Tristan Seith, Adrienne McQueen, Noah Saavedra, Miss Platnum
Lo mejor: que solo tiene seis episodios.
Lo peor: hasta finales del episodio 4, prácticamente, no ocurre nada en la serie
Lo más curioso
: Fue estrenada en Alemania el 27 de septiembre de 2019, sin publicidad ni promoción.
¿Cómo verlo?: Estrenada en Netflix, el 29 de septiembre de 2019.

Puntuación: 4

PROMO (en alemán subtitulado en inglés)

PROMO (en alemán)

PROMO (en alemán)

PROMO (en alemán)

INTRO

MUSICA

VER SERIE

DESCARGA TORRENT

WEB OFICIAL

WEB OFICIAL

COMPRAR DVD (no está a la venta)

Lo menos que puede decirse sobre SKYLINE

Al espectador le tiene que gustar mucho el hip-hop para poder soportar la hora de duración de cada episodio y mucha paciencia debe tener para “entrar en materia”, algo que no se produce sino hasta el final del episodio cuarto (sobre un total de seis). Hubo un tiempo en el que las producciones germánicas en todos los terrenos tenían como distintivo, la precisión y la concreción de lo realizado. En este caso, estos elementos están ausentes, al igual que los alemanes que participan en el proyecto y que son, visiblemente, una minoría (algo, en cualquier caso, curioso para una serie alemana).

La serie avanza a velocidad de tortuga paralítica durante cuatro interminables capítulos que taladran una y mil veces los oídos de la audiencia con continuas piezas de hip-hop. Reconocemos que ni nos gusta el hip-hop, ni mucho menos ese ambiente de “bad boys” que le rodea y en el que se reconoce. Esta última temporada han llegado a España varios productos de este tipo que han pasado desapercibidos salvo para los amantes del hip-hop (recuérdese ¿Qué haría Diplo?, realizada en clave de comedia y que pasó desapercibida como ocurrirá con esta serie alemana, estrenada a finales de septiembre, cuando los abonados a Netflix, ya miraban ansiosos, los estrenos previstos para octubre).

Reconocemos que el hip-hop está muy lejos de nuestras preferencias musicales, pero que entendemos que en un momento en el que buena parte de la juventud se conforma con poco, cuando está habituado a comer comida-basura, nutrirse de cultura-basura, abundan las series-basura, la política-basura e incluso las ideologías-basura, es un signo de los tiempos el que las plataformas en streamming, de pago, vomiten productos que ni siquiera veríamos si nos lo ofreciera un canal generalista, gratuito y sin publicidad.

Esta serie Skylines nos muestra la vida de una empresa discográfica, Skylines Records, especializada en hip-hop. Se ve que, también en esto hay clases. El sello discográfico está asentado pero precisa nuevos valores. Contratan a un DJ para que ejerza como productor. Todo lo que se mueve en torno a este personaje es una de las líneas argumentales. Otra es la relativa a las actividades del hermano de uno de los propietarios de la discográfica, recién salido de la cárcel y que logra que le cedan los sótanos de la empresa para sus trapicheos y los de su banda de impresentables. Otra línea más: una policía se ocupa de diversos casos y se da la circunstancia de que en otro tiempo fue amante de uno de los propietarios de la discográfica, ahora investiga a hinchas de fútbol. Y otra más: un constructor alemán es chantajeado por un confidente de la policía, mientras que su hija se ve frustrada por el fracaso de su proyecto. La hija, por cierto, es novia del DJ que ha entrado a trabajar en Skyline Records…

Todos estos elementos se mueven con una parsimonia digna de tortuga reumática. La “mise en scene” dura tanto que solamente en los últimos cinco minutos del cuarto episodio empieza a ocurrir algo que imprima tensión e interés a la serie. Claro está que, después de cuatro horas de oír un hip-hop machacón y con una “poesía” a la altura de las alcantarillas, es difícil que un espectador que no practique devoción y tenga una inconmensurable fe en el hip-hop, haya podido llegar hasta ahí.

No estamos muy seguros, además, de si la serie no ha sido una idea de los homólogos alemanes de Marine Le Pen o de Lorenzo Salvini, para denunciar las vinculaciones entre inmigración y delincuencia. La trama se desarrolla en Frankfurt pero lo que vemos es un mundo de delincuencia e inmigración, mafias turcas, mafias del este, delincuentes sirios, delincuentes kurdos, delincuentes albaneses y, en medio, el chantajeador y el chantajeado que parecen alemanes… Todo ello en un ambiente sórdido, nocturno, crepuscular, en el que no se reconoce ni Alemania, ni mucho menos Frankfurt, ni claro está, Europa. Música agresiva, inmigración y crimen organizado, aparecen unidos en una mixtura híbrida que induce a considerar los argumentos de los partidos de ultraderecha.

Si le hemos puesto un 4 en lugar de un suspenso bajo ha sido porque los actores hacen lo que pueden con un guion poco afortunado.

(SI ESTA CRÍTICA LE HA SERVIDO PARA ALGO O LE HA AYUDADO EN ALGO, PULSE LA PUBLICIDAD QUE ACOMPAÑA Y QUE NOS AYUDA A MANTENER LA WEB. GRACIAS).